Salida inminente de Solomon: Hull y West Ham en la puja
Tottenham ha puesto precio y fecha a la salida de Manor Solomon. El extremo israelí, de 27 años, está en la rampa de salida y la carrera por su fichaje se anima: según The i Paper, Hull se ha unido a West Ham en la lucha por hacerse con sus servicios en los últimos compases del mercado.
El mensaje desde el club londinense es claro: habrá al menos tres salidas antes del cierre de la ventana y Solomon figura en la parte alta de esa lista. Tottenham ha fijado una tasación de 20 millones de libras, aunque se espera que las primeras ofertas se muevan entre los 10 y los 20 millones. Ahora, Hull y West Ham deberán demostrar hasta dónde están dispuestos a llegar.
Un fichaje que nunca despegó
La etapa de Solomon en Tottenham nunca terminó de arrancar. Llegó libre desde Fulham en 2023, una operación con poco riesgo y cierto margen de ilusión. La realidad ha sido mucho más fría: apenas cinco apariciones con el primer equipo y una sucesión de cesiones a Leeds United, Villarreal y Fiorentina.
Ni esos préstamos ni su trabajo diario han bastado para cambiar su estatus. Participó en la pretemporada bajo las órdenes de Roberto De Zerbi, pero sigue fuera de los planes para la campaña 2026-27. Hace un año, Thomas Frank le abrió una rendija de esperanza mientras el club rastreaba el mercado en busca de alternativas. Aquella oportunidad se esfumó rápido. Esta vez, la sensación es definitiva: su futuro está lejos de Londres.
De Zerbi quiere una “bomba” y el club limpia el vestuario
El contexto deportivo empuja con fuerza hacia su salida. Durante la gira de pretemporada por Nueva Zelanda, De Zerbi dejó caer la posibilidad de una nueva “bomba”, un fichaje de alto impacto para coronar un mercado ambicioso. Los nombres sobre la mesa son pesados: Cody Gakpo, siempre que Liverpool encuentre sustituto, y Savinho, de Manchester City, encabezan la lista para reforzar las bandas.
Para que entren esas figuras, otros deben salir. Tottenham viene de un 17.º puesto en la Premier League y de rozar el descenso. El golpe ha obligado a una reestructuración profunda: nuevo marco salarial, jerarquía revisada y una plantilla en plena sacudida.
El club ya ha abierto la puerta a grandes llegadas: Sandro Tonali, Mateus Fernandes y Jan Paul van Hecke han aterrizado como apuestas fuertes, mientras que Marcos Senesi, Andy Robertson y Martin Dubravka han llegado como oportunidades a coste cero. Un giro de timón claro: salarios ajustados, pero espacio para nombres de peso.
En paralelo, la “purga” puede no quedarse en jugadores secundarios. El brazalete tampoco está blindado: el capitán Cristian Romero podría acabar en Inter de Milán o Atlético de Madrid antes del inicio de la temporada. Bajo palos, Guglielmo Vicario también podría regresar a Italia, lo que abriría el camino a Antonin Kinsky para arrancar el curso como portero titular.
En ese escenario, Solomon es una pieza evidente para hacer caja y liberar masa salarial.
Carrera contrarreloj para Hull y West Ham
El tiempo aprieta. El estreno en la Premier League está fijado para el 21 de agosto y las negociaciones por la salida de Solomon se esperan rápidas, con la intención de cerrarse en cuestión de días. Tottenham quiere resolver su situación cuanto antes para encajar el resto de movimientos del puzle.
Hull y West Ham, mientras tanto, miden su músculo financiero. Saben que la primera oferta marcará el tono de la negociación. Demasiado baja, y Spurs la descartará sin pestañear; demasiado alta, y el rival puede quedar fuera de combate de inmediato. El rango de 10 a 20 millones de libras deja margen para la maniobra, pero no para la indecisión.
Mikey Moore, el siguiente en la rueda de cesiones
El plan de salidas no se limita a Solomon. Según la misma información, el joven Mikey Moore, una de las perlas de la cantera, está preparado para otra cesión tras dejar buenas sensaciones en Rangers. FC Köln, de la Bundesliga, y varios clubes de Championship ya han mostrado interés.
Tottenham, que ha decidido remodelarse a golpe de bisturí tras un año al borde del abismo, se mueve ahora entre dos urgencias: cerrar ventas estratégicas como la de Solomon y rematar las “bombas” que De Zerbi quiere para cambiar la cara del equipo. La cuestión ya no es si el israelí saldrá, sino quién se atreverá a apostar más fuerte por él antes de que el reloj marque el final del mercado.






