Dura sanción para Guendouzi tras la batalla de Lyon
La resaca del Lyon–Fenerbahce de la fase previa de la Champions League ha llegado en forma de castigos severos. Matteo Guendouzi ha sido sancionado con cuatro partidos de suspensión en competiciones europeas, aunque dos de esos encuentros quedan en suspensión, y deberá pagar una multa de 50.000 euros.
El centrocampista de Fenerbahce ha sido castigado por “insultar a otras personas presentes en el partido, provocar a los espectadores y vulnerar las normas básicas de conducta decente”, según la decisión disciplinaria. Su participación en la trifulca posterior al duelo en Lyon, que terminó con la clasificación del conjunto turco para la fase de liga gracias a un 3-2 global, ha tenido un coste alto.
El castigo no se queda ahí. Mason Greenwood, delantero inglés de Fenerbahce, ha recibido una sanción de un partido, pero totalmente en suspensión, acompañada de una multa de 30.000 euros. La penalización se basa igualmente en la “vulneración de las normas básicas de conducta decente”.
Tanto en el caso de Guendouzi como en el de Greenwood, la parte suspendida de las sanciones queda “sujeta a un periodo de prueba de un año”. Cualquier nuevo incidente disciplinario en ese tiempo podría activar automáticamente los partidos pendientes de cumplir.
El papel de Lyon y el castigo al banquillo
En el bando francés, el golpe más duro recae sobre Antonio Ferreira, entrenador de porteros de Lyon. Ha sido sancionado con cinco partidos, con dos de ellos en suspensión, por lo que el órgano disciplinario ha calificado como “agresión grave” durante los incidentes posteriores al encuentro.
La tensión que estalló al término del partido no solo salpica a los protagonistas directos. Tanto Fenerbahce como Lyon han sido multados con 50.000 euros cada uno por “vulnerar las normas generales y básicas de conducta” como club.
El mensaje es claro: la clasificación deportiva se celebra en el marcador, pero los excesos después del pitido final se pagan caro en los despachos.






