Sesko puede ganar la Bota de Oro en el United
Vladimir Smicer no entiende la situación de Benjamin Sesko en Manchester United. El exjugador de Liverpool ha lanzado un mensaje claro a Michael Carrick: es hora de confiar de verdad en su único ‘9’ puro.
El delantero esloveno, de 23 años, es el único nueve de referencia en toda la plantilla del United. Matheus Cunha y Joshua Zirkzee pueden actuar como referencia, sí, pero ninguno es un rematador nato. Aun así, Sesko sigue viendo los partidos importantes desde el banquillo en la Premier League.
Carrick ha apostado por Cunha como punta en liga, mientras Sesko solo ha sido titular en la Champions League y en la Carabao Cup. Un contraste llamativo para un jugador por el que el club pagó 73,7 millones de libras a RB Leipzig en el verano de 2025 y que ya suma dos goles en seis partidos en todas las competiciones.
Para Smicer, el potencial está fuera de toda duda. Lo que falta es continuidad.
“Benjamin Sesko puede ganar la Bota de Oro en Manchester United si confían en él como titular, por su tamaño y porque además es muy rápido”, afirmó en declaraciones a Grosvenor Sport.
El checo recordó el poderoso cabezazo del esloveno ante Everton tras salir desde el banquillo, una demostración de lo que puede ofrecer. Pero ese impacto no le bastó para evitar otra suplencia en el derbi de Manchester.
Smicer dibuja un camino claro para el delantero: paciencia, pero también carácter.
“Él tiene que ser paciente otra vez, como la temporada pasada, y esperar su oportunidad, porque la va a tener. Y cuando llegue, debe demostrar que merece quedarse en el once”, subrayó.
No se trata solo de marcar. Se trata de mandar.
“Necesita estar más hambriento por esa oportunidad, no solo por los goles. Cuando esté en el campo, cuando reciba su oportunidad de Michael Carrick, tiene que enseñarle que, a partir de ahora, el que empieza arriba soy yo: por los goles, por la presión, por todo”.
Smicer admite que aún no ha visto esa versión dominante de Sesko de forma constante, pero insiste en que solo hay una forma de que el delantero cambie la narrativa: jugando.
“No puede darle opción a su entrenador”, remarcó. “Sesko tiene que ser el jugador cuyas actuaciones le digan a Carrick: no me vuelvas a poner en el banquillo. Estoy aquí. Necesito jugar cada partido”.
La pelota, ahora, está en el tejado de Carrick… y en los pies de Sesko.






