Stefan Cleary se marcha cedido a Beveren
Al-Ittihad ha movido ficha con uno de sus jóvenes proyectos. El club ha autorizado la salida de Stefan Cleary, que jugará cedido en el Beveren belga hasta final de temporada, en busca de minutos, rodaje y un nuevo impulso para su carrera.
El anuncio llegó en la noche del martes, a través de la cuenta oficial del club en X. El mensaje fue claro: Al-Ittihad acepta la petición de Beveren y libera a Cleary para que se pruebe en el fútbol belga, con regreso previsto al término del curso, salvo que surjan novedades sobre su futuro en los próximos meses.
No es una ruptura. Es una pausa estratégica.
Cleary deja temporalmente a “The Tigers” para salir de su zona de confort y competir en un entorno distinto, con otro ritmo, otro tipo de exigencia y un objetivo muy concreto: jugar de manera regular.
En el club lo tienen claro: el talento necesita campo, no banquillo. Al-Ittihad quiere que el joven acumule minutos reales, no apariciones esporádicas. El cambio de aires debe darle espacio para crecer, corregir detalles y regresar con un punto más de madurez futbolística.
Antes de su marcha, la directiva le trasladó un mensaje de respaldo total, deseándole éxito en Bélgica y dejando entrever lo que esperan de él a su vuelta: un jugador más hecho, más competitivo y con otra experiencia a sus espaldas.
La operación encaja en una estrategia más amplia. Esta temporada, Al-Ittihad está gestionando su plantilla con bisturí: llegan caras nuevas, otros salen cedidos para pulirse fuera y la competencia interna se endurece. Cada movimiento tiene peso en un vestuario donde nadie tiene la plaza garantizada.
Así, Stefan Cleary abre un nuevo capítulo lejos de Al-Ittihad. Se marcha a Beveren con el visto bueno del club y con una misión simple pero decisiva: transformar minutos en crecimiento real. La pregunta es evidente: ¿cómo volverá cuando el balón deje de rodar en Bélgica?






