El sueño de Tchouaméni se complica para el Manchester United
Manchester United se está encontrando de frente con la realidad del nuevo proyecto INEOS. Quiere centrocampistas de élite, no quiere pagar barbaridades y, mientras tanto, ve cómo otros cierran los fichajes que tenía marcados en rojo. El último nombre que deslumbra en la lista es Aurelien Tchouaméni. El problema: todo indica que es, hoy por hoy, un imposible.
Tchouaméni, un objetivo casi prohibido
Desde España se ha deslizado que Real Madrid podría escuchar ofertas este verano por Tchouaméni. Esa sola idea activó los radares en Old Trafford. El francés, de 26 años, está “muy alto en la lista” de prioridades, según desvela el periodista Chris Wheeler en el Daily Mail. Pero ahí se acaba el optimismo.
Wheeler detalla tres obstáculos que convierten la operación en una misión casi suicida. Primero, el precio: el club blanco valora al mediocentro en torno a los 100 millones de euros (87 millones de libras, 116 millones de dólares). Segundo, el salario: unos 12,5 millones de euros al año, alrededor de 205.000 libras semanales. En plena política de contención de INEOS, esas cifras chocan de frente con la nueva línea económica.
Y luego está el tercer muro, quizá el más firme: José Mourinho. El nuevo técnico del Real Madrid, según la misma información, no tiene intención de aprobar la salida de un jugador al que considera pieza de primer nivel. Una postura que ya había sido respaldada días atrás por Samuel Luckhurst, de The Sun.
La ilusión, en cualquier caso, no casa con los números. Y ahí entra en escena Fabrizio Romano.
La postura de Romano: un fichaje de ensueño… y fuera de alcance
Romano no se anda por las ramas: Tchouaméni es un “fichaje soñado” para Manchester United, el club “adora” al jugador, pero la operación está fuera de rango. No solo por el precio que pide Real Madrid. También por el sueldo del internacional francés, considerado demasiado alto para el marco financiero actual del United.
Según el periodista italiano, la única vía para abrir la puerta a un desembarco en Old Trafford pasaría por renegociar por completo las condiciones salariales del jugador. Y eso, a día de hoy, simplemente no está sobre la mesa.
El United, que ya ha visto cómo Elliot Anderson, Sandro Tonali y, más recientemente, Mateus Fernandes se alejaban rumbo a otros destinos —Tonali y Fernandes con acuerdos para unirse a Tottenham—, se ve obligado otra vez a recomponer su hoja de ruta. El club ya trabaja, según se filtró esta semana, con una nueva lista de seis centrocampistas tras perder el pulso por la estrella de West Ham.
Cuando el gran objetivo se aleja, toca mirar a otros lados. Y ahí aparece Bournemouth.
Alex Scott, el diamante caro de Bournemouth
Alex Scott se ha convertido en uno de los nombres más calientes del mercado inglés. Manchester United ya ha preguntado por él, tal y como adelantó en exclusiva el especialista en fichajes Graeme Bailey. La respuesta de Bournemouth fue rápida y contundente.
Wheeler apunta que Scott podría ser el siguiente centrocampista al que el United intente atacar con fuerza este verano. Eso sí, matiza que todavía es pronto para hablar de una oferta formal. Lo que sí está claro es que el contexto se ha vuelto mucho más hostil para cualquier comprador.
Bournemouth valoraba inicialmente al jugador en torno a las 60 millones de libras. Pero el mercado se ha deformado. El movimiento de Manchester City pagando 116 millones por Elliot Anderson ha cambiado el tablero. Los Cherries han revisado su postura y ahora sitúan a Scott en un mínimo de 80 millones de libras.
Pese a ese salto, el mensaje desde la costa sur es nítido: “no está en venta”. El plan del club pasa por blindar al centrocampista con un nuevo contrato de dos años. Un gesto de fuerza… con matiz. Todo apunta a que ese acuerdo incluirá una cláusula de rescisión, lo que mantiene viva la posibilidad de un traspaso más adelante, en condiciones muy concretas.
Si el presente se cierra, el United mira al futuro. Pero necesita soluciones ya.
Tyler Adams entra en el radar
Con Scott encarecido y atrincherado en Bournemouth, las miradas empiezan a desplazarse hacia otro mediocentro del mismo club: Tyler Adams. Según informa la BBC, el United podría “girar rápidamente” hacia el internacional estadounidense.
El informe es claro: tras quedarse sin Mateus Fernandes, en Old Trafford están “evaluando la situación”. Alex Scott figura en la agenda, pero Arsenal ya ha recibido el mismo mensaje que United: el jugador no está en venta y Bournemouth quiere atarlo a un contrato de larga duración.
En ese contexto, aparecen dos alternativas más discretas pero interesantes: el propio Tyler Adams y Carlos Baleba, de Brighton. Dos perfiles que encajan mejor con la nueva disciplina financiera del club y que, sobre todo, parecen accesibles en un mercado que se ha disparado para los grandes nombres.
El verano de Manchester United se está convirtiendo en un examen de identidad: quiere competir por los mejores, se niega a hipotecar el futuro y observa cómo los precios se disparan a su alrededor. La pregunta ya no es solo a quién puede fichar, sino cuánto está dispuesto a sacrificar para que el centro del campo esté a la altura de sus ambiciones.





