Suiza lidera, México triunfa y Ronaldinho regresa al fútbol
Suiza levantó la voz. Y lo hizo con un triunfo que pesa. La Nati derrotó 2-1 a Canadá y se adueñó del primer puesto del Grupo B, por delante precisamente de los norteamericanos, a quienes desbancó en una noche que cambia el paisaje de la liguilla. No fue solo una victoria; fue una declaración de intenciones en plena fase de grupos.
El combinado suizo se jugaba algo más que tres puntos: necesitaba confirmar sensaciones, medir su techo y enviar un mensaje a los futuros rivales. Lo consiguió. Canadá, sólida y competitiva hasta ahora, se vio obligada a perseguir el partido, siempre un paso por detrás. El liderato del grupo se decidió en los detalles, y ahí Suiza mostró colmillo.
Bosnia y Herzegovina se acerca al sueño
En otro frente, Bosnia y Herzegovina dio un paso enorme hacia los octavos de final con un 3-1 contundente ante Qatar. El marcador no solo les da aire; prácticamente les abre la puerta de la siguiente ronda como uno de los mejores terceros.
El equipo bosnio respondió cuando la presión apretaba. Qatar necesitaba puntuar para seguir con vida, pero se encontró con un rival más agresivo, más directo, más decidido a no dejar escapar la oportunidad. Tres goles, un mensaje claro y la sensación de que, salvo sorpresa, estarán entre los clasificados.
México, pleno de autoridad
México firmó el pleno. Tres de tres. Esta vez, con un 3-0 categórico frente a la República Checa que le permite terminar en la cima de su grupo, sin fisuras, sin dudas. El equipo mexicano no solo ganó, dominó. Control del ritmo, pegada en los metros finales y una defensa que no concedió resquicios.
Por detrás, Sudáfrica aprovechó su momento. Venció 1-0 a Corea del Sur y la adelantó en la clasificación. Un triunfo corto en el marcador, enorme en consecuencias: ese gol cambia el orden del grupo y mantiene viva la esperanza sudafricana, mientras deja a los asiáticos mirando de reojo las combinaciones de resultados.
Alemania y Costa de Marfil, a rematar la faena
La agenda del jueves llega con dos selecciones en posición de fuerza. Alemania, ya clasificada, se mide a Ecuador con una consigna sencilla y a la vez exigente: cerrar la fase de grupos con pleno de victorias. Tres partidos, tres triunfos, una carta de presentación que nadie puede ignorar en un torneo de este calibre.
Costa de Marfil, segunda en el Grupo E, también juega con ventaja. Le basta un empate ante Curaçao para seguir adelante en su camino mundialista. El escenario es claro: si los Elefantes no se complican, continuarán en la competición con margen para soñar más alto.
Francia rota, Mbappé no
Francia ya tiene el billete a octavos en el bolsillo. Eso le permite algo de lujo: rotar. Frente a Noruega, el viernes, se esperan hasta cinco cambios en el once de Les Bleus. Descanso para piernas cargadas, minutos para los que empujan desde el banquillo, ajustes finos pensando en lo que viene.
Hay, sin embargo, una pieza que no se toca. Kylian Mbappé, capitán y referencia absoluta, seguirá de inicio. Cuatro goles en dos partidos obligan a mantenerlo en el césped. Está encendido, marca diferencias y condiciona cada defensa rival. Con él, Francia no solo rota: afila aún más su amenaza ofensiva.
Ronaldinho, el golpe de efecto en Italia
Y mientras las selecciones se juegan el futuro, el mercado deja una imagen que nadie esperaba ver en 2026: Ronaldinho vuelve a escena. El mito brasileño ha sido anunciado oficialmente como nuevo jugador del Ravenna, club de la tercera división italiana.
El fichaje abre un debate inmediato: ¿maniobra de marketing o verdadero intento de regreso competitivo? Lo cierto es que el campeón del mundo en 2022 ya tiene fecha marcada en el calendario: 21 de agosto, presentación con su nuevo equipo.
La foto de Ronaldinho con la camiseta del Ravenna dará la vuelta al mundo. Lo que viene después, si será solo un guiño nostálgico o el último truco de magia de un genio irrepetible, se escribirá sobre el césped.






