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Sundowns busca ajustar su defensa ante Gallants en un duelo clave

Mamelodi Sundowns vuelve a escena con el cartel de invicto, pero con una grieta evidente: está encajando demasiado. Marumo Gallants, en cambio, vive otra vez con el agua al cuello. Dos puntos de partida opuestos para un duelo que ya tiene historia reciente.

Sundowns, invicto pero vulnerable atrás

El campeón africano llega a la cita sin derrotas en la temporada, aunque con una estadística incómoda: cinco goles recibidos en sus tres últimos partidos oficiales. El equipo de Miguel Cardoso mantiene el control, domina tramos largos de los encuentros, pero ya no transmite la misma sensación de muralla impenetrable.

La enfermería también condiciona. Teboho Mokoena arrastra molestias desde la victoria en el MTN8 ante Polokwane City y se perdió el choque frente a Kaizer Chiefs. Su presencia en el once está en duda, un matiz clave en el equilibrio del mediocampo.

En los costados del plantel, Keanu Cupido y Arthur Sales siguen sin entrar en ninguna convocatoria en lo que va de curso, sin una fecha clara de regreso. Otro frente abierto para la planificación de Cardoso.

Hay, sin embargo, buenas noticias. El fichaje Siyanda Ndlovu ya dejó atrás un pequeño problema físico y tuvo minutos saliendo desde el banquillo ante Chiefs. Ahora asoma la posibilidad de su primera titularidad. Lo mismo ocurre con Cassius Mailula: ha entrado desde el banco en los dos últimos compromisos y marcó goles decisivos en ambos. Pide a gritos un lugar de inicio.

El posible XI de Sundowns apunta a: Williams; Mudau, Johannes, Kekana, Basadien; Mokoena, Allende, Van Wyk; Ndlovu, Mkhulise; Mailula.

La forma reciente del campeón refleja solidez con matices: D W W D L. No pierde mucho, pero ya no gana con la misma autoridad.

Gallants, nuevo técnico y viejos fantasmas

El comienzo de la era Phuti Mohafe no ha sido amable. Un punto en dos jornadas, y ese único botín llegó frente al recién ascendido Kruger United. La sensación es clara: la batalla por la permanencia que marcó la temporada pasada amenaza con repetirse.

Al menos, el equipo ya se estrenó en el marcador. Thapelo Dhludhlu firmó un gol tardío en la derrota 3-1 ante Stellenbosch, un tanto que no cambió el resultado pero sí rompió el cero y dio un mínimo impulso anímico.

La disciplina interna también pasa factura. Monnapule Saleng sigue apartado del primer equipo por motivos disciplinarios y su ausencia resta desequilibrio ofensivo a un conjunto que ya de por sí sufre para generar peligro constante.

Pese a todo, Cardoso no se fía. El técnico de Sundowns lo dejó claro: ve en la combinación entre Mohafe y la plantilla de Gallants una amenaza real. Lo respalda la memoria reciente: “Marumo tenía y tiene jugadores muy interesantes. Y el entrenador, en el pasado, ya hizo la vida difícil a Sundowns”, recordó el portugués.

El posible XI de Marumo Gallants: Mlambo; Ntiya-Ntiya, Sikakane, Rikhotso, Lukhele; Luthuli, Kunene, Mabuza; Dhludhlu, Ndlondlo, Sihlali.

La racha de Gallants habla por sí sola: L D D D D. Mucho empate, demasiada frustración, y ninguna victoria.

Un historial claro… con una espina clavada

En liga, la estadística es contundente: Sundowns nunca ha perdido ante Gallants. Diez triunfos para los de Pretoria, cinco empates para los de Limpopo. El último cruce liguero, el 17/03/26, terminó 3-1 para Sundowns.

Pero la historia no es tan lineal. El 05/10/25, en la Carling Knockout Cup, Gallants aguantó el 0-0 y terminó eliminando a Sundowns en los penales, 7-6 tras el 0-0 (6-7). Ese recuerdo es el que alimenta la esperanza de un equipo que, hoy, firmaría sin dudar un empate ante el campeón africano.

Ese triunfo por penales es, de hecho, el gran argumento de Gallants para creer que puede rascar algo. Ya lo hizo una vez, en un escenario de copa, cuando nadie lo esperaba.

Dos urgencias distintas

Sundowns busca ajustar la defensa sin perder filo arriba. Cardoso necesita que la línea de fondo deje de conceder y que piezas como Ndlovu y Mailula consoliden su impacto desde el inicio, no solo como revulsivos.

Gallants, mientras tanto, solo quiere respirar. Un punto sería oro. Una victoria, un golpe mayúsculo en la lucha por la permanencia y un mensaje directo al resto de la liga.

La pregunta es sencilla: ¿pesará más la jerarquía del campeón o el hambre desesperada de un equipo que no puede permitirse otra temporada al borde del abismo?