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Super Falcons listas para la Copa Africana de Naciones Femenina 2026

Las Super Falcons ya tienen lista su artillería para Marruecos. Nigeria ha anunciado la convocatoria de 25 futbolistas para la Copa Africana de Naciones Femenina 2026, donde buscará algo que nadie más ha logrado: un undécimo título continental y la defensa de la corona conquistada en la última edición.

Una lista con peso pesado y relevo generacional

Justine Madugu, seleccionador de Nigeria, dio a conocer la lista a través de la federación nacional y dejó claro su plan: mezclar jerarquía con piernas frescas. No hay espacio para la nostalgia, pero sí para la continuidad de un bloque que conoce el camino hacia el título.

Al frente aparece Rasheedat Ajibade, capitana y eje emocional del equipo. A su lado, una figura que define una era: Asisat Oshoala, seis veces elegida mejor futbolista de África, vuelve a encabezar una delantera que intimida con solo leer los nombres.

En la portería, no hay debate. Chiamaka Nnadozie, guardameta del Brighton & Hove Albion, mantiene los guantes de titular tras sus actuaciones sobresalientes tanto con su club como con la selección. A su alrededor, Madugu ha citado a Erhabor Comfort, de Portsmouth Ladies, y a Fatima Oloko, de Abia Angels, para completar un trío de garantías bajo palos.

La gran ausencia llega en la zaga: Ashleigh Plumptre no entra en la convocatoria al continuar con su recuperación tras una cirugía. Una baja sensible. Un hueco que obliga a la defensa a reorganizarse sin una de sus líderes más fiables.

Un bloque que sabe ganar

Nigeria viaja a Marruecos con el peso de la historia sobre los hombros… y con la costumbre de ganar. Diez títulos de la competición la convierten en la referencia absoluta del fútbol femenino africano. El último llegó precisamente en la edición anterior, con un 3-2 ante la selección anfitriona, Marruecos, en una final vibrante.

El mensaje es claro: no van a defender el título, van a intentar extender su dominio.

Madugu ha estructurado su lista con tres porteras, ocho defensas, cinco centrocampistas y nueve atacantes. Una apuesta ofensiva, fiel a la tradición de un equipo que rara vez se guarda algo.

En defensa aparecen nombres ya consolidados como Osinachi Ohale y Michelle Alozie, junto a futbolistas en plena proyección como Oluwatosin Demehin y Rofiat Imuran. Completan la línea de atrás Shukurat Oladapo, Glory Ogbonna, Sikiratu Isah y Christy Ucheibe, capaces de ofrecer tanto contundencia como salida limpia de balón.

El centro del campo tendrá el sello de Ajibade, cada vez más influyente en el juego y en el vestuario. La acompañan Halimatu Ayinde, Deborah Abiodun, Toni Payne y Jennifer Echegini, una mezcla de músculo, criterio y llegada que puede marcar la diferencia en los tramos cerrados de los partidos.

Arriba, el menú es puro vértigo. Oshoala lidera una línea ofensiva con múltiples perfiles: Folashade Ijamilusi, Esther Okoronkwo, Chinwendu Ihezuo, Francisca Ordega, Gift Monday, Uchenna Kanu, Omorinsola Babajide y Joy Omewa. Velocidad, desborde, remate, experiencia y descaro juvenil en una misma unidad.

Muchas de estas jugadoras compiten en las grandes ligas europeas; otras llegan desde Norteamérica, Asia o la liga femenina nigeriana. El resultado es un vestuario con kilometraje internacional y un núcleo que no olvida sus raíces domésticas.

Grupo C: trampas, cuentas pendientes y debutantes

El camino hacia el título comienza en el Grupo C, donde Nigeria se medirá a Zambia, Egipto y Malawi. Sobre el papel, las Super Falcons parten como favoritas. En el césped, la historia suele ser menos amable.

El estreno será el martes 28 de julio ante Malawi, debutante en el torneo, en el Al Madina Stadium de Rabat. Será el primer enfrentamiento oficial entre ambas selecciones a nivel absoluto. Un rival nuevo, sin pasado que estudiar, pero con la motivación de medirse a la potencia histórica del continente. Un partido ideal para marcar territorio… o para sufrir si el exceso de confianza se cuela en el vestuario.

El segundo capítulo del grupo llega el sábado 1 de agosto, de nuevo en el mismo escenario, frente a Zambia. Ahí no hay secretos. Nigeria domina el historial con dos victorias en tres partidos, pero la última vez que se vieron las caras en la WAFCON, en 2022, las Copper Queens se quedaron con el bronce tras un 1-0 que dolió en el orgullo nigeriano. Ese recuerdo convierte este duelo en algo más que un simple partido de fase de grupos. Es una cuenta pendiente.

El cierre de la fase de grupos será el miércoles 5 de agosto ante Egipto, en el Rabat Region Stadium. La única vez que se cruzaron en esta competición, en 1998, el marcador fue un contundente 6-0 para Nigeria. El contexto hoy es distinto. Egipto ha trabajado su programa de fútbol femenino y llega más preparado, más competitivo, más incómodo. Ya no se trata de mirar al pasado, sino de comprobar cuánto ha evolucionado cada una.

No solo un título: billete a un Mundial

Marruecos 2026 no ofrece únicamente la gloria continental. También reparte plazas para el gran escenario global: el Mundial femenino de 2027, que se disputará en Brasil. Las cuatro selecciones que alcancen las semifinales sellarán su clasificación directa para la Copa del Mundo.

Para un país acostumbrado a codearse con la élite mundial, quedarse fuera no es una opción. Nigeria viaja con la obligación de estar entre las cuatro mejores, como mínimo, y con la ambición de volver a levantar el trofeo.

La lista está cerrada. El objetivo, también. Ahora solo queda una pregunta: ¿podrá este nuevo grupo de Super Falcons escribir otro capítulo dominante en la historia del fútbol africano?