TCU cae 1-0 ante Texas en un duelo intenso
FORT WORTH – La noche traía ambiente grande en el Garvey-Rosenthal Soccer Stadium, pero el marcador terminó helando a la grada: la 19.ª clasificada TCU cayó 1-0 ante Texas en un duelo áspero, decidido por un solo detalle.
Geller sostiene, Texas golpea
TCU (3-2-1) resistió casi 70 minutos gracias, sobre todo, a Olivia Geller. La guardameta firmó ocho atajadas y mantuvo con vida a las Horned Frogs mientras Texas apretaba y probaba desde todos los ángulos.
En la primera parte, el partido fue una batalla de paciencia. TCU logró un par de construcciones prometedoras, incluida una llegada clara culminada con disparo a puerta de Grace Vest. Buenas combinaciones, buenas intenciones, pero sin la precisión final. Pese a los sustos en ambas áreas, el descanso llegó con el 0-0 intacto.
Tras el paso por vestuarios, TCU dio un paso adelante. Las Frogs sumaron cinco remates en la segunda mitad y por momentos parecieron inclinar el campo. Pero el margen de error era mínimo.
La presión, al final, se cobró su precio.
En el minuto 68, Ava McDonald encontró el hueco que nadie había hallado hasta entonces. Su disparo rompió por fin la resistencia local y adelantó a las Longhorns con el 1-0, un mazazo que silenció el estadio durante unos segundos.
Un final dramático… y cruel
Lejos de rendirse, TCU se volcó. El tramo final fue un asedio más con corazón que con calma. Y a cinco minutos del cierre, la jugada que pudo cambiarlo todo.
Centro al área, cabezazo de Kamdyn Fuller, desvío fortuito de una defensora de Texas… y el balón coqueteando con la línea. Pareció gol. Pareció dentro. Pero no cruzó del todo. La pelota se quedó fuera por centímetros y el marcador no se movió.
Ese fue el último gran aviso. En los cinco minutos finales, las Frogs buscaron el empate con balones directos y segundas jugadas, pero Texas aguantó el chaparrón y se llevó el triunfo por la mínima.
Geller completó los 90 minutos bajo palos con sus ocho paradas, nueva mejor marca de la temporada y a solo una de su tope personal. Junto a ella, también disputaron el partido completo Zoe Cuneio, Grace Coppinger, Evie Baker, Cameron Patton y la propia Fuller, símbolo del intento postrero de reacción.
Desde el banquillo, Eric Bell recurrió a Eres Freifeld, Hannah Harms, Madison Taylor, Mackenzie Hilderman y Giovanna Costanzo para refrescar líneas y buscar soluciones en ataque. Bella Diorio fue la más insistente de cara al arco rival, liderando a TCU con dos disparos, ambos dirigidos entre los tres palos.
Noche de récords y de reflexión
La derrota llegó en una fecha señalada: el duelo ante Texas fue el partido número 300 de Eric Bell al mando de TCU, una cifra que subraya el peso de su etapa en el programa.
La grada también respondió. Los 2.326 aficionados presentes firmaron la mayor asistencia en el Garvey-Rosenthal Soccer Stadium desde el 27 de octubre de 2022, cuando 2.539 personas acudieron al choque frente a Texas Tech. El ambiente estuvo a la altura; el resultado, no.
Ahora, TCU tendrá 11 días para resetear. Un parón largo, ideal para ajustar detalles en las áreas y recuperar energía antes del inicio del Big 12. El próximo reto no será menor: visita a Oklahoma State el 17 de septiembre en Stillwater.
La pregunta es clara: ¿convertirá TCU esta derrota mínima en un punto de inflexión o en una advertencia temprana de lo que puede costar cada error en la conferencia? La respuesta llegará en el arranque del Big 12.






