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Tony Mowbray y el reto de los jóvenes en Blackburn Rovers

Tony Mowbray se ve obligado a lanzar a los chicos al fuego, pero no piensa dejar que se quemen.

Con una plantilla devastada por lesiones y ausencias, el técnico de Blackburn Rovers acudió al derbi ante Preston North End con un banquillo que lo decía todo: cinco adolescentes y solo tres futbolistas realmente curtidos. El 2-1 en contra en Championship dejó más que un resultado; dejó una radiografía de la situación límite del equipo.

Jóvenes al límite en un “mundo de hombres”

Harvey Higgins, delantero de 17 años, fue el elegido para dar un paso al frente. Entró para los últimos 16 minutos en Deepdale, una apuesta valiente en un contexto áspero. Mowbray, en declaraciones a BBC Radio Lancashire, dejó claro que no será el último en tener su oportunidad. El centrocampista de 18 años Frank Vare está en la rampa de salida, a la espera de demostrar que puede soportar el golpeo físico y mental de la categoría.

Mowbray no lo edulcoró: este nivel no perdona.

“Estoy intentando proteger a esos chicos. Este es un mundo de hombres en el que jugamos, es horrible, intenso, rocoso. A los rivales no les importa si tienes 16 o 17 años, te pasarán por encima para hacer su trabajo, se juegan el sustento”, explicó.

Sobre Higgins, el técnico dejó entrever por qué fue él y no otro: “Sentí que Harvey estaba físicamente listo para salir y ayudar al equipo, pero algunos de los más jóvenes, que tienen talento en las botas, aún no están preparados físicamente para jugar contra estos hombres”.

La idea es clara: nada de tirar de la cantera por romanticismo o para ganar puntos con la grada. Solo cuando estén preparados.

“Intentaré ir metiéndolos poco a poco cuando llegue el momento adecuado. Depende de ellos, no solo de mí, tienen que demostrarme cada día que pueden soportar las exigencias”, apuntó. “No quiero hacerles la vida demasiado difícil demasiado pronto. Nunca voy a ser el tipo que pone a los chavales solo para demostrar algo. Están en el banquillo porque tienen que estar”.

Mercado de descartes y presión del calendario

La realidad es que Blackburn se agarra a lo que tiene mientras mira fuera. Antes de la visita de Sheffield United este martes (19:45 BST), Mowbray admitió que explora el mercado de agentes libres. Es la única ventana abierta ahora mismo, pero no por ello menos complicada.

“No es un mercado fácil, hay montones de nombres. El otro día salía del estadio y un montón de aficionados me gritaban nombres”, relató. “Todo el mundo me ha enseñado listas, tengo todos los nombres, pero ¿cuáles pueden ayudarnos y cuáles son iguales a lo que ya tenemos?”.

Mowbray marcó una línea roja: no fichará por fichar.

“No traes futbolistas solo para sumar números. Tienen que encajar en la plantilla. Este equipo necesita ayuda en ciertas áreas. Estamos trabajando en ello. Si no pasa nada es porque no creo que haya nadie ahí fuera que pueda ayudarnos”.

Mientras tanto, la competición no espera. Se avecina el sexto partido en 18 días. Un maratón sin apenas piernas disponibles. Y un entrenador que, en plena etapa inicial en el cargo, casi no puede tocar el balón en los entrenamientos.

“Llevamos un par de semanas prácticamente sin entrenar”, admitió. “Es una gran frustración para mí, tan pronto en tu etapa quieres intentar crear tu identidad, cómo quieres jugar”.

Mowbray sabe cómo se construye un estilo: repitiendo, machacando conceptos, corrigiendo detalles. Ahora mismo, apenas puede.

“La manera de hacerlo, después de 20 años, es la repetición, pero en este momento no lo estamos haciendo. Tenemos que proteger al equipo, superar este periodo, llegar al parón internacional”, explicó.

Ahí coloca su primera meta. El parón como respiro, como pequeña pretemporada encubierta, como oportunidad para recuperar efectivos y ordenar ideas.

“Con suerte estaremos mucho más fuertes y preparados después del parón para ir a por esta liga con más opciones”, sentenció.

Entre la urgencia del presente y la promesa de ese futuro cercano, Mowbray camina sobre la cuerda floja: sostener al equipo, cuidar a los jóvenes y encontrar, si es que existe, la pieza libre en el mercado que cambie el guion de la temporada.