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Tottenham y la ausencia de su ‘10’: parte médico y dudas

Tottenham salió de Nottingham con su primer punto de la temporada… y con la sensación de que el problema va mucho más allá del marcador. El 0-0 ante Nottingham Forest cortó la racha de derrotas, pero dejó al descubierto una carencia que ya se ha convertido en tema central: la ausencia de sus dos mediapuntas puros.

Sin James Maddison ni Xavi Simons, el equipo de Roberto De Zerbi volvió a quedarse sin gol. Tres jornadas, ningún tanto a favor. Un dato que pesa.

Un punto, muchas dudas

El empate en el City Ground llegó tras el 3-0 encajado ante Brentford y el 2-0 frente a Newcastle. Cero goles a favor en tres partidos para un equipo construido para atacar. La estructura está, la intención también, pero falta chispa entre líneas.

Conor Gallagher y Mateus Fernandes tuvieron la responsabilidad de ocupar la zona de creación el sábado. Les tocó recibir el balón donde se ganan los partidos. No encontraron soluciones. No hubo último pase, no hubo sorpresa. Y el vacío en la posición de ‘10’ se hizo imposible de ignorar.

Savio y Destiny Udogie, que siguen en una vuelta progresiva a la acción, fueron sustituidos alrededor de la hora de juego. Esta vez, al menos, sin susto físico: no hay preocupación médica con ninguno de los dos.

El verdadero parte de guerra pasa por otros nombres.

James Maddison, la gran esperanza

James Maddison sigue fuera tras dañarse el hombro contra Brentford en la primera jornada. Aquel día entró desde el banquillo en el Gtech Community Stadium, todavía en pleno proceso de afinar sensaciones después de la grave lesión de ligamento cruzado que sufrió la temporada pasada.

No viajó a Nottingham, pero por fin hay una luz encendida en el horizonte. El mediapunta ya ha regresado a los entrenamientos con el grupo, un paso clave para que De Zerbi recupere a su organizador principal, el futbolista que da sentido a la posesión y ritmo al ataque.

En el club confían en que pueda reaparecer en casa ante Everton, el 12 de septiembre de 2026. Si llega, cambiará el paisaje ofensivo de un equipo que pide a gritos un cerebro entre líneas.

Dejan Kulusevski, un regreso que se hace esperar

Dejan Kulusevski ya pisa césped con el grupo, pero su vuelta será medida al milímetro. El sueco arrastra una lesión seria de rótula que lo ha tenido casi año y medio fuera de los terrenos de juego. Demasiado tiempo como para arriesgar en la última curva.

De Zerbi explicó antes del viaje a Forest que el exjugador de Juventus sufrió un pequeño contratiempo en su recuperación. El técnico detalló que Kulusevski se reincorporó a los entrenamientos al inicio de la semana, pero un “pequeño, pequeño problema” lo obligó a parar los dos últimos días.

El mensaje, pese a todo, es optimista. El entrenador subrayó que el proceso va “muy bien” y elogió al cuerpo médico, al que considera de “altísimo nivel”. Insiste en que se puede ser positivo con el sueco y dejó clara su ansiedad por volver a tener a Deki en la convocatoria.

Por ahora, no hay fecha concreta de regreso. Y esa incertidumbre pesa, porque su capacidad para recibir entre líneas, girar y acelerar jugadas encaja justo en el hueco que hoy se ve vacío.

Xavi Simons, ausencia que marca el año

El caso de Xavi Simons es todavía más duro. El neerlandés se rompió el ligamento cruzado anterior en abril, ante Wolves, y no volverá a jugar en lo que queda de año. Una baja que se nota en cada ataque estático.

Su perfil de mediapunta agresivo, que aparece entre líneas, encara y filtra pases, era una pieza central en el plan ofensivo. Sin él, Tottenham ha perdido creatividad en la zona donde se deciden los partidos.

Simons se deja ver cerca del grupo, involucrado en la dinámica del vestuario en un rol de apoyo, pero su regreso al césped no se espera hasta comienzos de 2027. Un calendario que obliga al club a sobrevivir sin uno de sus talentos más diferenciales.

Wilson Odobert, algo de luz a medio plazo

Wilson Odobert vive una situación similar a la de Simons, aunque con un matiz importante: va algo por delante en los plazos. El francés también se rompió el ligamento cruzado la temporada pasada, pero su rehabilitación ha avanzado a buen ritmo.

Dentro del club se maneja la opción real de que Odobert pueda volver antes de que termine el año 2026. No será inmediato, no será sin riesgo, pero al menos existe una ventana tangible para recuperar a un extremo que aporta desborde, profundidad y gol.

Un Tottenham sin ‘10’ en una liga que no perdona

El panorama es claro: Tottenham ha construido un proyecto que depende mucho de sus mediapuntas… y ahora mismo no los tiene. Maddison todavía no ha podido arrancar la temporada, Kulusevski avanza a tirones, Simons no volverá hasta 2027 y Odobert apunta al tramo final de 2026.

Mientras tanto, el equipo se sostiene como puede. Un punto en tres partidos, cero goles, y un entrenador que mira a la enfermería casi con la misma atención que al próximo rival.

La pregunta ya no es solo cuándo volverán las estrellas lesionadas. La cuestión es si Tottenham aguantará el pulso de la Premier League hasta que regresen sus creadores o si, cuando por fin estén listos, la temporada ya habrá tomado un rumbo imposible de corregir.