Tottenham y el dilema: Solanke o Richarlison para fichar a Osimhen
Tottenham Hotspur tiene delante una oportunidad que no aparece todos los veranos: Victor Osimhen está al alcance de la mano. Pero no a cualquier precio. Ni deportivo, ni económico. El club londinense solo podrá lanzarse de verdad a por el delantero nigeriano si antes hace hueco en la plantilla y en la masa salarial, y eso pasa por una decisión incómoda: desprenderse de Dominic Solanke o de Richarlison.
Según informa TEAMtalk, a los Spurs se les ha ofrecido la posibilidad de fichar al internacional nigeriano, uno de los delanteros más codiciados del mercado, en plena búsqueda de un ‘9’ contrastado para liderar el proyecto en la nueva temporada. La puerta está entreabierta. Otra cosa es que el club se atreva a cruzarla.
Un goleador en su plenitud… y muy caro
Osimhen, de 27 años, ha mantenido intacta su etiqueta de depredador del área desde que salió de Napoli rumbo a Galatasaray en 2024. Primero aterrizó en Estambul cedido; después, el campeón turco convirtió la operación en traspaso definitivo. El rendimiento justificó cada paso.
En la última campaña de la Turkish Super Lig firmó 15 goles y 5 asistencias pese a haber sido titular solo en 19 partidos. Un registro que le mantiene en la agenda de varios grandes de Europa y que explica por qué su nombre sigue generando movimiento en los despachos.
Pero cada gol tiene un precio. Y en este caso, muy alto. Más allá del coste del traspaso, el salario del nigeriano es un auténtico desafío para Tottenham: su ficha actual, cifrada en unos 288.000 euros netos a la semana, lo convertiría automáticamente en el futbolista mejor pagado del club. Para un proyecto que intenta equilibrar competitividad y sostenibilidad, la ecuación es delicada.
Solanke o Richarlison: una salida para que llegue el ‘9’
Ahí aparece el peaje deportivo. El club necesita liberar espacio en la plantilla y margen en el tope salarial. Y los nombres señalados son claros: Dominic Solanke o Richarlison.
No se trata solo de una operación contable. Cualquiera de las dos salidas alteraría la jerarquía ofensiva del equipo y abriría un hueco directo para que Osimhen aterrizara como referencia indiscutible. Sin una venta importante, el movimiento se antoja casi imposible.
Por ahora, Tottenham no ha tomado la decisión de presentar una oferta formal por el delantero de Galatasaray. El interés existe, la ocasión también, pero el club mide cada paso. El riesgo económico es evidente; el impacto deportivo, tentador.
El sueño de la Premier, un aliado para los Spurs
Hay un factor que juega claramente a favor del conjunto londinense: el propio deseo del jugador. Distintos informes apuntan a que Osimhen mantiene firme su ambición de jugar en la Premier League en los años centrales de su carrera. No quiere llegar tarde. Quiere hacerlo en plenitud.
Ese anhelo puede inclinar la balanza cuando llegue el momento de decidir destino. Tottenham no compite solo con el talonario: también puede ofrecerle un papel protagonista en un campeonato que el nigeriano lleva tiempo señalando como objetivo personal.
La operación, sin embargo, pende de un hilo muy concreto: la salida de Solanke o Richarlison. Hasta que uno de los dos no tenga la puerta de salida abierta, el fichaje de Osimhen seguirá siendo una posibilidad atractiva… pero solo eso.
La pregunta ya no es si el nigeriano está disponible. La verdadera cuestión para Tottenham es otra: ¿está dispuesto el club a sacrificar a uno de sus actuales delanteros y romper su estructura salarial para apostar por un ‘9’ que puede cambiarle el techo competitivo?






