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Tottenham tropieza en casa: derrota ante Newcastle

Tottenham abrió su temporada en casa con algo que el curso pasado se vio demasiado: una derrota. El equipo londinense cayó 0-2 ante Newcastle en un partido que, por tramos, compitió de tú a tú, pero en el que volvió a enseñar los mismos viejos problemas: falta de pegada y desconexiones en momentos clave.

Había cierto aire de borrón y cuenta nueva en el ambiente. Primer partido en casa, debut de Omar Marmoush, ganas de ver a las nuevas caras. Sobre el césped, Tottenham no fue un desastre. De hecho, mejoró la imagen del estreno liguero. Llegó, generó ocasiones, encontró espacios. Pero no marcó. Y en esta liga, eso se paga.

Primera Parte

La primera parte dejó la sensación de que el encuentro podía caer de cualquier lado. Spurs se movían con más intención que brillo, con un equipo todavía remendado entre fichajes recientes y jugadores que vuelven de lesión. Faltaba sincronía, pero no actitud. Lo que faltaba, sobre todo, era un remate que pesara en el marcador.

Segunda Parte

El castigo llegó tras el descanso. La presión, esta vez, no fue la de Tottenham, sino la de Newcastle. El partido se abrió y los visitantes golpearon con frialdad. Anthony Elanga apareció para firmar el 0-1, un mazazo que desnudó la fragilidad de un equipo que aún no sabe cómo reaccionar cuando va a contracorriente.

Tottenham intentó responder, se estiró, buscó a Marmoush, trató de acelerar por fuera. Pero el conjunto local nunca terminó de encontrar una secuencia clara que uniera juego y ocasiones. Cada intento parecía aislado, sin continuidad. La falta de química entre “el batiburrillo” de nuevos y recuperados se notó justo cuando el partido pedía automatismos.

El segundo golpe llegó de la mano de Yoane Wissa, que puso el 0-2 y silenció definitivamente el estadio. Ahí se acabó el partido. No por el tiempo que quedaba, sino por la sensación de inevitabilidad: Tottenham no daba la impresión de tener un gol guardado en el bolsillo.

Para colmo, uno de los nombres más esperados ni siquiera apareció en la lista: Savio se quedó fuera antes del inicio por lo que el club describió como “fatiga muscular”. Otro detalle que subraya la sensación de que este equipo todavía está en construcción, a medio camino entre lo que quiere ser y lo que puede ser ahora mismo.

El balance, más allá del juego, es contundente: dos partidos, dos derrotas. Cero puntos en la Premier League. No es el arranque que nadie en el club imaginaba para esta temporada, y menos repitiendo en casa un guion tan familiar: competir, fallar, encajar y caer.

La actuación fue mejor que la de la primera jornada, sí. Pero la tabla no entiende de matices. Tottenham necesita que esa ligera mejoría se convierta en resultados. Y rápido. Porque la pregunta ya no es solo cómo juega el equipo, sino cuánto tiempo puede permitirse seguir aprendiendo a base de golpes.