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Tuchel impidió el fichaje de Cristiano por el Chelsea

Tuchel frenó el fichaje de Cristiano por el Chelsea pese al empeño de Boehly

Cristiano Ronaldo, en plena segunda etapa en el Manchester United entre 2021 y 2023, estuvo mucho más cerca de vestir la camiseta del Chelsea de lo que pareció desde fuera. El movimiento nunca se produjo. Y no fue por falta de interés desde los despachos de Stamford Bridge.

Según desvela The Athletic, Todd Boehly, dueño del club y durante un breve periodo también director deportivo de facto, vio en 2022 una oportunidad de oro: aprovechar el momento convulso de Cristiano en un United que venía de terminar sexto en la Premier League y convertirlo en el gran reclamo de su nuevo proyecto en Londres.

Boehly se reunió entonces con Jorge Mendes. El empresario estadounidense salió de aquel encuentro seducido por la idea de llevar a CR7 a la capital inglesa. El escenario era perfecto para un golpe mediático: un icono del fútbol mundial, descontento en Old Trafford, disponible para cambiar de aires.

Pero el entusiasmo del propietario chocó con un muro en el vestuario técnico. Ese muro se llamaba Thomas Tuchel.

El entrenador alemán, que apenas un año antes había levantado la Champions League con el Chelsea, dejó clara su postura desde el principio. Siempre según la información de The Athletic, Tuchel expresó en varias ocasiones su “firme oposición” a cualquier acuerdo por el delantero portugués. No quería a Cristiano en su plantilla. Ni como excepción, ni como concesión al mercado, ni como operación de impacto.

El pulso interno tuvo un ganador nítido. Boehly empujó la opción, pero el criterio deportivo del técnico se impuso y el fichaje quedó bloqueado. Cristiano terminó por agotar su turbulenta segunda etapa en el Manchester United y, tras su salida del club, emprendió un nuevo capítulo en el Al Nassr.

Aquel “no” de Tuchel cambió el tablero. Imposible saber cómo habría sido la historia reciente del Chelsea con Cristiano en Stamford Bridge. Pero la puerta se cerró desde el banquillo antes siquiera de que el vestuario pudiera imaginarlo.