Valencia acelera con Javier Aguirre tras el rechazo de Valverde
El Valencia ya ha elegido a su hombre. Tras la salida de Corberán, el club ha estrechado el cerco sobre Javier Aguirre y el mexicano se ha colocado al frente de la carrera para sentarse en el banquillo de Mestalla. No es una intuición: en los entornos de otros técnicos sondeados por el director deportivo, Braulio Vázquez, ya dan por hecho que el veterano entrenador lidera la puja para dirigir a los blanquinegros.
Negociación silenciosa, avance decisivo
Braulio ha manejado la operación con sigilo durante los últimos días, en contacto directo con el entorno de Aguirre. Según MARCA, el punto de inflexión llegó el viernes, con una conversación clave para encarrilar el acuerdo. No fue un simple intercambio de posturas: ambas partes acudieron con la voluntad clara de acercar posiciones y salir del encuentro mucho más cerca del sí definitivo.
El Valencia ve en Aguirre, de 67 años, el perfil ideal para levantar a un vestuario tocado. En el club subrayan tres rasgos: experiencia, carácter y conocimiento profundo de la Liga. No necesitan presentación sus etapas en Osasuna, Atlético de Madrid, Real Zaragoza, Espanyol, Leganés y Mallorca. Valencia sería el séptimo equipo de su trayectoria en la élite española.
Ahora mismo, Aguirre está libre tras finalizar su etapa con la selección de México después del Mundial de 2026. Ese contexto facilita los tiempos y reduce riesgos: no hay cláusulas de salida, ni guerras con otros clubes, ni esperas burocráticas.
Un contrato corto, un objetivo muy claro
El dinero no se perfila como el gran obstáculo. Las condiciones económicas no apuntan a ser un muro en la negociación, y eso allana la recta final. La clave está en la duración del vínculo y en los objetivos.
Aguirre pretende firmar hasta final de la presente temporada, con una opción de prolongar un año más. Pero esa extensión no será automática: quedará supeditada al cumplimiento de una serie de metas, con una por encima de todas las demás, la que marca el día a día del Valencia en los últimos años: asegurar la permanencia en Primera.
El mensaje es directo. Primero, salvar al equipo. Después, ya se hablará de futuro.
Valverde se baja, Sánchez toma el mando… por ahora
El club no se ha lanzado a anunciar nada de forma precipitada. Su primera gran apuesta era Ernesto Valverde, pero el técnico ha rechazado la propuesta para prolongar su año sabático. Ese ‘no’ abrió definitivamente la puerta a Aguirre, sin prisas públicas, pero con la maquinaria interna ya enfocada en el mexicano.
Mientras tanto, el equipo no se detiene. Óscar Sánchez, técnico interino, dirigirá al Valencia este fin de semana en la visita a la Real Sociedad. Será su escaparate y, al mismo tiempo, el puente hacia el nuevo proyecto.
El calendario, esta vez, juega a favor del club. La directiva quiere aprovechar el parón de selecciones de tres semanas para que el futuro entrenador disponga de una especie de mini pretemporada en Paterna. Tres semanas para ajustar el sistema, imponer normas, medir jerarquías y, sobre todo, inyectar personalidad a un grupo que necesita un golpe de timón.
Si nada se tuerce en los despachos, ese golpe de timón tendrá un nombre muy claro: Javier Aguirre. Y entonces la pregunta ya no será quién se sienta en el banquillo, sino si el ‘Vasco’ será capaz de domar otra vez la Liga y rescatar a un histórico que se niega a vivir instalado en el miedo.






