Xavi Espart, el tapado de La Masia en el Clásico
El primer Clásico de la temporada llega con un protagonista inesperado en el foco azulgrana. No es un veterano, ni un fichaje multimillonario. Es Xavi Espart, un lateral formado en La Masia que se ha ganado el sitio a golpe de trabajo silencioso y que este domingo tendrá delante un examen de máxima exigencia: frenar a Yan Diomande en el Spotify Camp Nou.
El contexto no le regala nada. Lo empuja.
Confianza total de quien mejor le conoce
Pau Moral, antiguo técnico de la cantera del Barça, no duda. Conoce a Espart desde que apenas despuntaba en los campos de entrenamiento y está convencido de que el joven está preparado para la batalla que le espera ante el Real Madrid.
“No creo que vaya a tener problemas defendiendo a Diomande; es un jugador muy inteligente”, afirmó en declaraciones a Cadena SER, antes de lanzar un aviso a la grada: paciencia. “También tenemos que estar preparados para que algún día se equivoque. No es normal que estos chicos de La Masia no cometan nunca un solo error”.
Moral no habla desde la distancia. Habla desde el vínculo. De años viendo a Espart y a Pau Cubarsí crecer paso a paso, lejos de los focos que sí acompañaron desde muy pronto a nombres como Gavi o Lamine Yamal. Espart, recuerda, fue siempre el “tapado”, el que avanzaba sin titulares pero sin dejar de sumar.
“Es un chico que ha tenido que trabajar muchísimo; era un tapado. No era como Gavi o Lamine Yamal, que prácticamente eran estrellas desde pequeños, pero ha trabajado muchísimo para llegar hasta aquí”, explica el técnico, todavía marcado por su evolución. “Él me influyó personalmente como entrenador. A veces hemos tenido jugadores muy buenos, pero sin conexión. En cambio, con jugadores como Cubarsí o Espart te sientes muy orgulloso. El objetivo de todos en La Masia es precisamente que los chicos lleguen al primer equipo”.
Un Clásico marcado por las bajas… y por la oportunidad
Hansi Flick no tenía previsto acelerar tanto los plazos de Espart, pero la enfermería ha dictado la pizarra. Jules Koundé es seria duda por un esguince de tobillo y el campeón de Liga acumula ausencias de peso en la zaga y en la línea de creación: Eric Garcia, Andreas Christensen, Roony Bardghji y Dani Olmo —este último un mes fuera tras una lesión en el aductor sufrida en París— están descartados.
La consecuencia es directa: Espart apunta a titular en el lateral derecho, donde ya ha rendido con solvencia esta temporada, mientras Joao Cancelo se encargará del costado izquierdo. El joven llega lanzado, con la confianza que otorga haber marcado su primer gol en la Champions League esta misma semana ante PSG.
Enfrente, el Real Madrid de Jose Mourinho tampoco llega entero. Sin Vinicius Junior, sancionado, y con Rodrygo y Raul Asencio lesionados, el plan blanco pasa por darle la banda a Yan Diomande, con Federico Valverde reconvertido a lateral derecho y Bernardo Silva ocupando un rol más interior. Un tablero desfigurado por las bajas, pero no por ello menos exigente.
El mismo jugador, seis años después… pero ante gigantes
Para Moral, lo más llamativo de Espart no es su irrupción reciente, sino la coherencia de su fútbol con el paso del tiempo. El chico que defendía con agresividad y criterio pese a su baja estatura en La Masia es, esencialmente, el mismo que ahora se mide a delanteros de élite.
“Siempre ha defendido bien; aunque era bajito en La Masia, ya lo hacía muy bien. Ahora juega exactamente igual que hace seis o siete años, pero contra jugadores de un nivel mucho más alto”, subraya. La frase encierra una idea poderosa: Espart no se ha transformado de la noche a la mañana, simplemente ha ido elevando el listón de los rivales.
Moral admite que está “vendido” al talento de su exjugador. “Espart tiene grandes estadísticas, y aunque juega muy bien de lateral, en realidad donde más cómodo se siente es en el centro del campo”. Esa versatilidad explica por qué Flick confía en él tanto en la banda como por dentro y por qué, en un Clásico marcado por los parches, el técnico ve en el canterano algo más que una solución de emergencia.
Trabajo, carácter y un Clásico que puede pesar
Nada en la carrera de Espart ha sido inmediato. Sin el halo mediático de otras perlas de la casa, ha tenido que ganar cada minuto a base de insistencia. Moral lo define como un trabajador incansable, un “caballo negro” que fue creciendo sin ruido hasta llamar con fuerza a la puerta del primer equipo.
Ese recorrido explica también la calma con la que su exentrenador afronta el duelo con Diomande. No se trata solo de velocidad o fuerza. Se trata de lectura, de saber cuándo morder y cuándo temporizar. De entender el juego, algo que Moral siempre vio en él.
En un Barça obligado a rearmarse sobre la marcha por las lesiones, la apuesta por un chico de La Masia para una noche tan grande encaja con la esencia del club. Pero no deja de ser una apuesta de riesgo: un Clásico no perdona desconexiones.
La Liga se aprieta y el título puede empezar a inclinarse este domingo. Entre tantas estrellas, nombres y discursos, una pregunta se impone en silencio: ¿está Xavi Espart listo para que su gran examen llegue tan pronto? El césped del Spotify Camp Nou dará la respuesta.






