Xhaka admite uso de certificados Covid falsos y queda fuera de la selección
En Suiza ha estallado un terremoto que va mucho más allá del fútbol. El capitán de la selección, Granit Xhaka, ha reconocido públicamente que obtuvo certificados de vacunación contra el coronavirus sin haberse vacunado realmente, en pleno auge de la pandemia.
El propio jugador lo confesó en un mensaje difundido en su cuenta de Instagram, donde describió el estado mental en el que tomó la decisión. “En ese momento, yo personalmente estaba muy inseguro sobre la vacuna contra el Covid-19 y tenía serias reservas”, escribió. Habló de “una profunda desconfianza” y de sentirse “superado por miedos e incertidumbre”.
En ese contexto, cruzó una línea. “En este estado de agitación emocional, obtuve un certificado de vacunación en lugar de aclarar mis preguntas sin respuesta a través de los canales adecuados”, admitió el centrocampista de Sunderland.
La confesión llega con una investigación penal ya en marcha. La policía de la ciudad de Lucerna confirmó la semana pasada que Xhaka está siendo investigado bajo sospecha de haber obtenido certificados de vacunación falsos. Según informaciones de medios locales, esos documentos habrían sido emitidos por su propio médico, que también se encuentra bajo investigación por presuntamente proporcionar certificados fraudulentos.
El jugador, de 31 años, asume ahora públicamente el peso de su decisión. “Hoy veo claramente que este no fue el camino correcto. Fue un error. Lo siento. Asumo la responsabilidad de esta decisión, estoy comprometido a aclarar los hechos y cooperaré plenamente con las autoridades competentes”, señaló en su comunicado.
El diario suizo Blick recuerda que Xhaka ya contrajo el coronavirus en 2021 y a comienzos de 2022, en plena etapa de restricciones y protocolos sanitarios estrictos para los futbolistas profesionales.
La reacción institucional no tardó. Tras la admisión del capitán, la Federación Suiza de Fútbol emitió un comunicado en el que anunció que Xhaka no participará en la próxima concentración de la selección absoluta masculina. Un golpe deportivo y simbólico: el líder del vestuario queda apartado mientras la justicia y los órganos disciplinarios analizan el caso.
La incógnita ahora no es solo jurídica. También es deportiva. ¿Cómo gestionará Suiza el futuro de su capitán en plena ruta hacia sus próximos grandes torneos?






