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Youri Tielemans se une al Manchester United: Oler el fútbol

Youri Tielemans aterriza en el Manchester United con una frase que resume su adaptación a Michael Carrick: para él, entender la idea del nuevo técnico ha sido tan natural como “oler el fútbol”.

El centrocampista belga, fichado por 35 millones de libras procedente de Aston Villa, llega con una mochila de experiencia que impone respeto: debutó con Anderlecht a los 16 años, ha pasado por Monaco, Leicester y la Premier, y suma ya 579 partidos como profesional. Nada de lo que pida Carrick parece intimidarle.

“Es solo oler el fútbol”

En plena gira de pretemporada, tras 10 días integrándose en el vestuario, Tielemans tuvo sus primeros minutos con la camiseta del United en el 1-1 ante Paris Saint-Germain en Gotemburgo. Después, explicó con claridad qué le exige Carrick y por qué se siente tan cómodo en ese contexto.

“Él tiene su estructura. Quiere tener la pelota, quiere presionar de ciertas maneras, ya sabes”, detalló. “Puede ser diferente a lo que estás acostumbrado, a lo que yo he estado acostumbrado antes, pero para mí son cosas lógicas. Es solo oler el fútbol, y eso es lo que he estado haciendo desde que era joven en Anderlecht”.

La clave, insiste, está en encajar las piezas: “Para mí, no cambia nada, solo tiene que empezar a encajar todo. Cuando sigues esos principios, entonces puedes añadir tus cualidades ofensivas, sobre todo en el último tercio, donde todo es un poco más libre, sin sobrecargarte y manteniendo la línea defensiva en su sitio. Entonces creo que podemos hacer cosas buenas”.

El mensaje es claro: disciplina en la base, libertad arriba. Un ecosistema perfecto para un centrocampista que combina pase, llegada y lectura de juego.

Cansancio, lesiones y un aviso al cuerpo

La última temporada no fue sencilla. En la Premier solo pudo ser titular 25 veces por culpa de las lesiones, y en el pasado Mundial con Bélgica sufrió un problema muscular en el calentamiento del duelo de cuartos de final ante España, en julio, después de una carga de minutos importante.

Pese a ese historial reciente, Tielemans no se ve como un jugador al que haya que dosificar por sistema.

“En realidad, no”, respondió cuando le preguntaron si Carrick tendría que darle descansos. “En el Mundial creo que jugamos 120 minutos contra Senegal, y desde ahí tuvimos menos tiempo entre partidos. Jugamos contra Estados Unidos tres o cuatro días después —en realidad fueron cinco— y luego tres días más tarde contra España. En el calentamiento, mi cuerpo simplemente se apagó por alguna razón”.

No siente que eso defina su presente: “Ahora no creo que sea un jugador que necesite absolutamente descanso. Obviamente hay muchos partidos y el entrenador tiene que gestionar el equipo, pero cuando estoy bien, estoy bien, ya sabes”.

Tielemans conoce sus límites y no pretende ser un héroe inconsciente: “Desafortunadamente, mi cuerpo es… cuando no va bien, lo sé enseguida y alertaré al entrenador, pero no pasa a menudo”.

Un mensaje que tranquiliza al cuerpo técnico: compromiso total, pero con autoconciencia física. Algo fundamental en un calendario que no perdona.

Un viejo deseo del United que por fin se concreta

La historia entre el United y Tielemans no empezó este verano. El propio jugador reconoce que el club ya había llamado a su puerta en otras dos ocasiones.

“Ha habido dos veces en las que hablé con el club, pero no llegó a nada, así que estuve muy tranquilo con eso. Fue bastante después de Anderlecht”, recordó el internacional belga.

Esta vez, el desenlace fue distinto. El United activó su cláusula de rescisión y se lo llevó sin oposición real en el mercado. “No que yo sepa, no”, respondió cuando le preguntaron si hubo competencia por su fichaje.

Un objetivo antiguo, un entrenador con una idea muy definida y un centrocampista que dice entenderlo todo “oliendo el fútbol” desde niño. Si la química que Tielemans intuye se traslada al césped, la sala de máquinas de Carrick puede haber encontrado, por fin, su pieza que faltaba.