Alejandro Balde deja el Barça: Mendes busca destino y Flick presiona
Alejandro Balde ha dado el paso que llevaba semanas sobrevolando el vestuario del FC Barcelona. Según Jijantes FC, el lateral zurdo ha decidido abandonar el club este verano y ya ha puesto su futuro en manos de Jorge Mendes, que se encuentra estos días en Barcelona para cerrar una salida en el tramo final del mercado.
No es un giro repentino. Es la conclusión de un verano lleno de dudas, mensajes cruzados y una realidad deportiva que se ha ido imponiendo.
De promesa de La Masia a perder el sitio
Balde, uno de los últimos productos de La Masia en irrumpir con fuerza en el primer equipo, vio cómo su estatus se tambaleaba la pasada temporada. En la segunda mitad del curso perdió la titularidad en el lateral izquierdo en favor de Joao Cancelo, que se adueñó de la banda a pierna cambiada y relegó al canterano a un papel secundario.
El golpe se ha hecho más duro este verano con la vuelta de Cancelo, esta vez en propiedad. La apuesta del club por el portugués ha reabierto con fuerza el debate interno sobre el futuro de Balde, pese a que el jugador había repetido en público y en privado su deseo de seguir y pelear por el puesto.
Durante semanas, el discurso fue claro: quería quedarse. Pero las últimas conversaciones con Mendes y con la cúpula deportiva han cambiado el escenario. El defensa entiende que su espacio se reduce y que su crecimiento puede quedar frenado si no encuentra un rol protagonista.
Flick, exigente y sin concesiones
El técnico Hansi Flick tampoco ha escondido sus dudas. En la rueda de prensa de este viernes fue directo cuando le preguntaron por Balde, dejando entrever que la competencia interna será feroz y que nadie tiene el puesto garantizado.
«Es una pregunta difícil. Balde tiene mucha calidad. Para mí es importante, como he dicho antes, que tengas la condición para competir en tu propia posición y eso es lo que quiero ver en cada jugador», señaló el entrenador alemán.
Y remató con un mensaje de máxima exigencia: «Veo lo que hacen cada día, eso me muestra que están preparados para jugar al máximo nivel. Al final, solo tendremos éxito como equipo. Necesitamos a todos comprometidos al 100 % con nosotros».
Entre líneas, el mensaje es claro: quien no esté preparado para sostener ese nivel de competitividad, quedará atrás. Balde ha entendido el aviso y, con Mendes como operador principal, ha abierto la puerta a un cambio de aires.
Manchester United llama, Milan duda por el precio
La decisión del lateral llega en medio del interés de varios grandes europeos. Manchester United ya se ha movido. Tal y como adelantó Fabrizio Romano esta semana, el club inglés contactó con Mendes para preguntar por la situación de Balde y conocer las condiciones de un posible traspaso.
El perfil del internacional español encaja en la Premier League: joven, físico, con recorrido y margen de mejora. United explora el mercado en esa posición y Balde figura en la lista.
También ha aparecido AC Milan en el tablero. El jugador ha sido ofrecido al club italiano, pero el precio complica la operación. El Barça valora al lateral por encima de los 40 millones de euros, una cifra que supone un freno importante para los milanistas, muy condicionados por su equilibrio económico.
El Barça, por su parte, ya no se cierra en banda. La decisión del futbolista de escuchar ofertas y la confianza de Flick en otras opciones han llevado al club a una postura clara: si llega una propuesta adecuada, están dispuestos a vender a un canterano que hace no tanto se consideraba intocable.
Una salida inmediata… y una lista sin Balde
La situación se ha acelerado tanto que en el club ya se contempla un escenario drástico a corto plazo. Existe la posibilidad real de que Balde ni siquiera entre en la convocatoria para el debut liguero de mañana ante Elche.
Sería una señal inequívoca: el Barça ya piensa en él como un activo de mercado, no como una pieza inmediata para Flick. Y el jugador, con 22 años, se asoma a un cruce de caminos decisivo.
De pelear por su sitio en el Camp Nou a preparar las maletas en cuestión de semanas. La pregunta ya no es si Balde se va, sino dónde empezará su “nueva aventura” y qué perderá —o ganará— el Barça al dejar marchar a uno de los talentos más prometedores de su propia casa.





