Stefan Bajcetic cada vez más cerca de Celta: Liverpool evalúa salida
El rediseño del centro del campo de Liverpool no se ha detenido con la marcha de Curtis Jones a Inter de Milan por una cifra que puede alcanzar los 30 millones de libras. El siguiente nombre en la rampa de salida es Stefan Bajcetic, y en Vigo ya se preparan. Según informa Faro de Vigo, el regreso del centrocampista a Celta está cada vez más encarrilado.
El caso es delicado. Y tiene mucho de giro amargo.
De gran promesa a encrucijada
A sus 21 años, Bajcetic sigue siendo considerado un futbolista de enorme calidad técnica y proyección seria. Pero los últimos dos años lo han cambiado todo. Las lesiones han cortado en seco su desarrollo, las cesiones no le han dado continuidad real y el camino hacia el primer equipo de Liverpool se ha estrechado todavía más con el nuevo escenario bajo el mando de Andoni Iraola.
En Celta, en cambio, el mensaje es nítido: quieren recuperar al canterano y reconstruirlo en casa. El club gallego ve en su regreso una oportunidad deportiva, no un golpe de mercado. La idea pasa por ofrecerle un entorno conocido, estabilidad y tiempo para recuperar ritmo competitivo y estado físico.
Ahí aparece el gran obstáculo: el contrato. Bajcetic tiene vínculo con Liverpool hasta 2027, y Celta, según el citado medio, prefiere un escenario de rescisión de contrato antes que entrar en una negociación clásica de traspaso.
Celta aprieta, Liverpool duda
Ese matiz lo cambia todo. Coloca el foco en la relación entre jugador y club inglés: ¿compensa a Liverpool una ruptura limpia con un futbolista que no disputa un partido oficial con el primer equipo desde hace más de dos años? ¿O merece la pena seguir esperando a que recupere terreno?
Desde Vigo, la prioridad está clara: la oportunidad deportiva por encima del gasto. Una rescisión facilitaría la operación y permitiría a Celta ajustar mejor su planificación salarial. Desde Anfield, la decisión es más incómoda: dejar ir gratis a una de las promesas que hace no tanto se veía como posible pilar del futuro mediocampo.
Sevilla y Getafe también han aparecido vinculados al jugador durante esta ventana, pero el componente emocional y formativo de Celta pesa. Bajcetic salió de allí. Volver significaría algo más que un simple cambio de camiseta.
El plan, además, es gradual. El informe apunta a que no aterrizaría directamente en el primer equipo, sino que empezaría con Celta Fortuna, el filial, como paso intermedio hacia la élite. Una reintegración controlada, sin prisas, diseñada para que vuelva a sentirse futbolista antes de pelear por un puesto en LaLiga.
El puzzle del centro del campo de Liverpool
Todo esto se produce mientras Liverpool ajusta sus propias piezas. Curtis Jones ya ha salido, pero el club confía en soluciones internas. Trey Nyoni y James McConnell están llamados a cubrir minutos en el corto plazo, lo que ayuda a entender por qué no se percibe urgencia por fichar un sustituto inmediato.
Si Bajcetic también se marcha, el mensaje sería claro: el club apuesta por adelgazar la nómina de centrocampistas antes que acumular perfiles técnicos sin espacio real. Una apuesta por la simplificación, con riesgo evidente si la temporada aprieta y la profundidad de plantilla se resiente.
La mirada de Celta y la voz de Claudio Giráldez
En Vigo, el asunto se trata con cuidado. El entrenador, Claudio Giráldez, midió cada palabra al ser preguntado por el posible regreso del mediocentro:
«Si él es feliz y podemos llegar a un acuerdo, sería una buena situación, pero no estoy pensando en eso ahora mismo», señaló. Y añadió: «Es un jugador de la casa; no hablo de jugadores que no tenemos. Si hablo de alguno, es de los que han estado aquí antes porque entendemos que siempre tenemos una conexión más fuerte, y además tenemos una relación muy buena. Yo le entrené. Si sucede, genial, pero no hablo de jugadores que no tenemos».
Entre líneas, el mensaje es evidente: hay interés, hay vínculo personal y hay una puerta abierta. Falta el encaje final.
Un futuro que apunta de nuevo a España
La sensación es que no se trata de un simple tanteo de mercado, sino de una operación que gana velocidad. Para Bajcetic, Celta Vigo representa una vía realista para volver al ritmo competitivo que perdió. Para Liverpool, cada paso acerca la historia a un desenlace que se parece más a un punto final que a una pausa.
Anfield vio en él algo especial cuando irrumpió: calma con balón, valentía para ofrecerse siempre, inteligencia táctica impropia de su edad. El molde perfecto del mediocentro moderno. Durante un tiempo, pareció que el club había encontrado en casa una solución estructural para el futuro.
Hoy, el escenario es otro. El chico que ilusionó a la grada puede salir con una rescisión, rumbo a un filial, tratando de reconstruirse lejos de la Premier League. Un cierre frío para una historia que prometía mucho más.
Si el movimiento se concreta, Celta ganará un proyecto a recuperar y LaLiga recuperará a un talento formado en casa. La pregunta, inevitable, quedará en el aire en Liverpool: ¿cuántos «y si…» puede permitirse un club que aspira a pelear por todo?





