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Amanda Staveley adquiere 25,1% de West Ham

El tablero de poder en West Ham vuelve a moverse. Un consorcio liderado por Amanda Staveley ha alcanzado un acuerdo para comprar el 25,1% del club, el paquete accionarial que pertenecía a la familia Gold, después de que Vanessa Gold decidiera desprenderse de las acciones heredadas de su padre, el antiguo copresidente David Gold.

No es una operación menor. Es el mismo porcentaje que durante años simbolizó la influencia de los Gold en el club y llega en un momento delicado: West Ham, campeón de la Europa Conference League en 2023, cayó la pasada temporada al Championship apenas dos cursos después de tocar metal en Europa.

Del intento con Kretínsky al giro hacia Staveley

El desembarco de Staveley se produce tras el naufragio de un acuerdo previo. Vanessa Gold había pactado el 12 de junio la venta de su participación al empresario checo Daniel Kretínsky, también accionista del club, en una operación que habría convertido a EP Group en el mayor accionista individual de West Ham.

Ese plan se vino abajo.

“Desde entonces, el acuerdo original y otras alternativas que hemos discutido no pudieron hacerse realidad”, explicó Gold en un comunicado.

El bloqueo abrió la puerta a un nuevo actor, con experiencia reciente en revoluciones deportivas de alto impacto.

Gold confirmó que ha alcanzado ahora un acuerdo para vender la participación familiar a un consorcio encabezado por Amanda Staveley, Mehrdad Ghodoussi y PCP Capital Partners. El trato, sin embargo, no está cerrado del todo: está sujeto a un proceso de derecho de tanteo que permite a los actuales accionistas igualar la oferta y quedarse con las acciones.

Es decir, el movimiento está pactado, pero aún puede ser desbaratado desde dentro.

El legado de David Gold y un relevo calculado

Para Vanessa Gold, la operación no es solo una transacción financiera. Es el cierre de un capítulo familiar.

“Como hija de David Gold, fue un gran honor asumir el cargo de copresidenta y directora del club tras su fallecimiento en 2023”, recordó.

Subrayó que, para su padre, “ya fuera como jugador de la cantera, aficionado de toda la vida o propietario, la prioridad siempre fue defender y proteger este gran club”.

Durante los últimos tres años, añadió, ha sentido “un enorme orgullo personal” al continuar ese legado y mostró su gratitud al personal, jugadores y aficionados. Pero su mirada ya está puesta en el futuro del club, no en la herencia.

Gold fue clara sobre su objetivo en este proceso: garantizar “el liderazgo y la propiedad adecuados” para que West Ham pueda “alcanzar su potencial y regresar a su lugar legítimo en la Premier League”.

Ahí entra en escena Staveley.

La carta de presentación: del borde del descenso a la Champions

El nombre de Amanda Staveley no es nuevo en la élite del fútbol inglés. Fue la arquitecta del acuerdo que permitió a un consorcio respaldado por capital saudí comprar Newcastle a Mike Ashley en octubre de 2021.

Junto a Mehrdad Ghodoussi, pilotó una transformación acelerada: de candidato al descenso en la Premier League a participante en la Champions League y, tras su salida en el verano de 2024, ganador de la Carabao Cup. Ese recorrido, comprimido en pocos años, es el aval que ahora presenta en el este de Londres.

Gold no escatimó elogios hacia la nueva socia potencial: aseguró que Staveley, Ghodoussi y PCP Capital Partners aportarán “una profunda experiencia y comprensión de lo que se necesita para dirigir con éxito un club de fútbol”, y afirmó tener “plena confianza” en lo que pueden aportar a West Ham.

Un club en el Championship, una ambición de Premier

El contexto deportivo convierte esta operación en algo más que un simple cambio en el accionariado. West Ham afronta la temporada en el Championship con la presión de un club que se considera de Premier League y que, dos años atrás, levantaba un título europeo.

La estructura accionarial del club seguirá teniendo la última palabra a corto plazo. El proceso de tanteo sigue abierto y, mientras tanto, Gold ha prometido seguir actuando “en el mejor interés del club”, como —dice— hizo su padre y “esperaría” de ella.

La pregunta ya no es solo quién tendrá el 25,1% de West Ham. La cuestión es quién será capaz de convertir ese porcentaje en influencia real para sacar al club del Championship y devolverlo a la élite. Y ahí, la historia reciente de Amanda Staveley convierte este movimiento en algo que todo el fútbol inglés va a mirar muy de cerca.