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Ancelotti y la decisión sobre Neymar para el Mundial 2026

El próximo lunes 18, Brasil dejará de especular y conocerá, por fin, los 26 nombres que Carlo Ancelotti llevará al Mundial 2026. Hasta entonces, una pregunta domina bares, estudios de televisión y vestuarios: ¿Neymar estará o no estará en el avión?

El propio Ancelotti decidió entrar de lleno en el debate. En una entrevista con la agencia Reuters, el técnico italiano no esquivó el tema y dibujó con claridad el escenario: el peso emocional de Neymar para el país, su recuperación física y la responsabilidad de tomar una decisión que va mucho más allá de un simple nombre en una lista.

No es una bomba en el vestuario

Ancelotti fue directo al hablar del 10 de Santos. Nada de medias tintas.

«Neymar es muy querido. No solo por la gente, sino también por los jugadores. Si convocas a Neymar, no estás llevando una bomba al vestuario, porque es muy querido, muy amado», subrayó el entrenador, resaltando el impacto humano del delantero en el grupo.

No se trata solo de talento. Se trata de jerarquía, de cómo el vestuario respira cuando entra una figura así. Ancelotti sabe que cada opinión pesa, pero dejó claro que no se siente acorralado por el ruido externo: «Creo que es normal que todos den su opinión. Agradezco a todos los que me han dado consejos».

El debate es nacional, casi existencial para el hincha brasileño. Pero la decisión, recordó el técnico, será estrictamente suya.

Neymar, entre la incógnita física y el peso del mito

El contexto es claro: Neymar viene de un problema físico serio, pero ha vuelto al campo y, según Ancelotti, en ascenso. «Neymar es un jugador importante para este país, por el talento que siempre ha demostrado, y tuvo un problema, pero se está recuperando. Está trabajando duro para recuperarse y está jugando. En los últimos tiempos ha mejorado mucho y está jugando con regularidad», explicó el italiano.

La Confederación Brasileña de Fútbol ya envió a FIFA la lista preliminar de 55 nombres. Neymar está ahí, dentro del grupo de candidatos al Mundial. No es un detalle menor. Es una señal de que, deportivamente, no se le ha cerrado la puerta.

Ancelotti afinó todavía más el análisis y situó el punto de inflexión en el corto plazo: habló de una evolución clara «en los últimos 15 o 20 días», ligada directamente a una mejor condición física. En otras palabras: Neymar ha dejado de ser solo un recuerdo de lo que fue y vuelve a presentarse como una opción real.

Una lista de 26… y millones de opiniones

El seleccionador no disimuló la complejidad del corte final. Elegir 26 entre 55 es un ejercicio de precisión quirúrgica, más aún en un país que produce talento en serie.

«Obviamente, para mí no es una decisión tan sencilla. Tengo que evaluar cuidadosamente los pros y los contras», admitió. No lo dijo con dramatismo, sino con la serenidad de quien se sabe en el centro del huracán, pero con el timón bien sujeto.

Ancelotti remarcó que el análisis no se reduce a un solo jugador: «Desde hace un año venimos evaluando no solo a Neymar, sino a todos los jugadores». Ese seguimiento continuo es, para él, el gran argumento de autoridad.

Y ahí llegó la frase que define su postura: «Soy la persona más adecuada para tomar esta decisión. Porque la información que tengo sobre todos los jugadores brasileños este año, nadie más la tiene. Así que soy la persona más adecuada. ¿Puedo hacer una lista perfecta? Imposible. Pero puedo hacer una lista con menos errores que otros. De eso, estoy seguro».

Nada de promesas vacías. Nada de populismo. Un técnico de 63 años que ha visto y ganado todo en el fútbol se planta en el centro del debate y asume el costo de equivocarse… o de acertar cuando medio país dudaba.

Blindaje total: “Con o sin Neymar”

Mientras el país discute, Ancelotti mira al entorno y lo ve bajo control. El ruido mediático no le inquieta. Lo dijo con firmeza: «El ambiente externo está controlado, y seguirá controlado hasta el final del Mundial. Con o sin Neymar».

Ese «con o sin Neymar» es una declaración en sí misma. La selección no puede depender emocionalmente de un solo jugador, por grande que sea su nombre. El proyecto es más amplio, más estructurado, y Ancelotti quiere que quede claro: Brasil irá al Mundial con un plan, no con una improvisación de última hora.

El calendario de la Canarinha hacia el Mundial

Una vez se conozca la lista definitiva el lunes 18, la preparación tomará velocidad. Los convocados se presentarán el 27 de mayo en la Granja Comary, en Teresópolis, el tradicional cuartel general de la selección.

Habrá una excepción clave: los jugadores de PSG y Arsenal que disputen la final de la Champions League se incorporarán más tarde, ajustando el calendario a la cita de clubes más importante del año.

Brasil se despedirá de su afición en casa el 31 de mayo, en el Maracanã, en un amistoso frente a Panamá. Un escenario mítico para un último abrazo con el público antes de cruzar el continente.

En suelo estadounidense, la selección tendrá un último ensayo el 6 de junio, ante Egipto, en Cleveland. Después ya no habrá margen para pruebas. El 13 de junio, en New Jersey, llegará el estreno mundialista frente a Marruecos.

Para entonces, la gran incógnita de estos días ya estará resuelta. La lista tendrá 26 nombres, uno de ellos con el 10 de Santos… o sin él. Y el fútbol brasileño, que tantas veces ha vivido pendiente de una sola estrella, descubrirá si su futuro inmediato se escribe con Neymar en el campo o con su sombra sobrevolando el Mundial desde fuera.