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Arsenal y Barcelona luchan por Nicolò Tresoldi: el nuevo delantero estrella

Arsenal y Barcelona vuelven a cruzarse en el mercado: el nuevo objetivo común se llama Nicolò Tresoldi, delantero de un Club Brugge que se ha convertido en uno de los grandes escaparates de Europa esta temporada.

No es la primera vez que chocan en los despachos. Después de perseguir a Julián Álvarez, ambos clubes vuelven a coincidir en el mismo nombre. Ahora el foco está en este ariete alemán de 22 años, explosivo, con gol y con un margen de crecimiento que seduce por igual a la Premier y a LaLiga.

Arsenal aprieta por un ‘9’ más letal

Según el diario británico The Sun, Arsenal se plantea un movimiento fuerte por Tresoldi en el mercado de enero. Mikel Arteta quiere más filo en el área. Lo ha dejado claro con sus decisiones y con su mensaje interno: al equipo le falta colmillo cuando pisa la zona de definición, sobre todo después de que Viktor Gyökeres no alcanzara el nivel esperado.

Ahí entra Tresoldi. Un delantero que ya impacta en el presente y que promete rendimiento sostenido a largo plazo. Justo el perfil que busca el club londinense. El problema, como casi siempre, es el precio.

En Inglaterra sitúan la operación en torno a los 42 millones de libras, cerca de 48 millones de euros. Una cifra que resume bien la velocidad con la que ha crecido su cotización. No es humo: el pasado verano la Roma ya puso sobre la mesa unos 35 millones de euros. Club Brugge dijo no.

Desde Bélgica se desliza que el listón real está aún más arriba: alrededor de 60 millones de euros para empezar a hablar. Contrato hasta 2029 y ninguna urgencia por vender. El contexto ideal para apretar al máximo en cualquier negociación.

Arsenal, sin embargo, no parte de cero. Tiene una baza que puede marcar diferencias: la operación de Christos Tzolis. El club inglés fichó al extremo griego el verano pasado procedente precisamente de Club Brugge por unos 40 millones de euros. Tzolis era uno de los compañeros más cercanos de Tresoldi en el vestuario, y la relación entre las dos entidades quedó bien encarrilada tras aquel traspaso. Ese clima de confianza puede abaratar tiempos, tensiones y, quién sabe, quizá también el coste final.

Barcelona observa… y no se baja del tren

En Barcelona el nombre de Tresoldi no suena a novedad de invierno. El delantero ya estaba en la lista que la dirección deportiva culé analizó el verano pasado como alternativa a Julián Álvarez. Entonces no se dio el paso definitivo. Ahora el escenario es distinto: el jugador vale más, pero también ofrece más garantías.

Su perfil encaja como un guante en la idea de Hansi Flick. Mucho movimiento entre líneas, capacidad para asociarse y dar continuidad al juego, y una lectura del espacio en el área que le permite aparecer justo donde duele. No es solo un rematador; es un delantero que hace jugar mejor a los de alrededor.

Sus números explican por qué medio continente se ha girado a mirarlo. Nueve goles en doce partidos esta temporada, con cuatro tantos en la Champions League. Su gran carta de presentación llegó en San Siro, con un hat-trick ante el Inter Milan que lo sacó definitivamente del anonimato y lo instaló en la primera fila del mercado.

A partir de ahí, la lista de pretendientes se ha ido engordando: Milan, Tottenham, Bayern Munich y Borussia Dortmund también han sido vinculados al delantero. Un casting de élite para un jugador que, hace no tanto, apenas ocupaba una línea en los informes de scouting.

Un pulso caro y sin urgencias en Brujas

El gran ganador, por ahora, es Club Brugge. Con Tresoldi atado hasta 2029, el club belga tiene la sartén por el mango. No necesita vender, no tiene prisa y, según las filtraciones, preferiría retener al delantero al menos hasta final de temporada.

Esa postura endurece cualquier intento de asalto en enero. Obliga a Arsenal a decidir si rompe la hucha a mitad de curso y a Barcelona a valorar si puede entrar en una puja que, a día de hoy, no promete descuentos.

La sensación es clara: quien quiera a Tresoldi tendrá que pagar precio de estrella, no de promesa. Y en un mercado donde los grandes ya han compartido objetivos en más de una ocasión, la pregunta es inevitable: ¿será este el próximo capítulo del duelo silencioso entre el Arsenal de Arteta y el Barça de Flick por el ‘9’ del futuro?