Arsenal y la búsqueda de un delantero clave: el mercado de fichajes
El verano de Arsenal terminó con una sensación extraña: plantilla reforzada, vacío sin llenar. El club cerró la llegada de Bruno Guimarães, Ezri Konsa y Christos Tzolis, operaciones importantes para apuntalar el bloque de Mikel Arteta. Pero el golpe que el técnico llevaba meses persiguiendo, ese delantero de élite que cambiara partidos grandes, nunca llegó.
La herida viene de mayo. De aquella final de Champions perdida ante Paris Saint-Germain, donde quedó desnuda la gran carencia: faltó alguien que rompiera el partido en el último tercio. Desde entonces, en el club se hablaba de “un jugador diferente”, un atacante capaz de decidir noches europeas. El mercado, sin embargo, se encargó de ir cerrando puertas una tras otra.
Primero fue Vinicius Jr. Arsenal lo persiguió sin descanso, hasta el límite de lo razonable. El brasileño, seducido por la continuidad en España, rechazó el movimiento y apostó por un nuevo contrato con Real Madrid. Después apareció otra vía, Julián Álvarez. Los londinenses negociaron con Atlético de Madrid, insistieron, apretaron… pero el argentino mantuvo su prioridad: esperar a Barcelona.
Y entonces llegó el golpe que más escuece en el norte de Londres: Morgan Rogers. Tenía 24 años, perfil señalado desde el principio como objetivo prioritario. Encajaba en la idea de Arteta, encajaba en el proyecto, encajaba en la necesidad. Pero se escapó. Tras la eliminación de Inglaterra en el Mundial, Chelsea irrumpió con fuerza, leyó el contexto y cerró al atacante por unos 117 millones de libras. Un mazazo.
“No es un mercado desastroso, pero si yo fuera Mikel, no estaría contento con cómo ha ido simplemente porque hemos pasado otra ventana sin conseguir ese delantero”, dijo Wright.
Ian Wright no lo escondió. En el podcast “Stick to Football”, el exdelantero de los Gunners dejó clara su frustración con la ventana de fichajes, precisamente por ese hueco que sigue sin cubrirse en la delantera.
Recordó, además, cómo Arteta repitió tras la derrota en París que faltó ese jugador capaz de romper al rival. “Ese es el jugador que Mikel quería. Persiguieron a Vini hasta el fin del mundo y dejaron a Morgan Rogers colgando”.
Para Wright, el problema no fue solo perder a Rogers, sino la forma. Sostiene que la persecución tan pública de Vinicius Jr pudo haber alejado al propio Rogers. El mensaje para el futbolista, según su lectura, fue claro: no eras la primera opción.
“Hay algo que ha pasado con Arsenal por la manera en que fueron a por Vini”, añadió. “Si eres jugador y ves a un equipo yendo a por él, piensas: ‘¿No se suponía que estaban interesados en mí?’. Chelsea pensó: bueno, si tú no vas a pagar, nosotros sí. Estoy destrozado, me habría encantado que viniera”.
Mientras Gary Neville defendía que Arsenal ya tiene suficiente pegada arriba, Wright se mantuvo firme: Rogers era exactamente el tipo de atacante que Arteta tenía en mente. Aunque regresen Bukayo Saka, Martin Ødegaard y Kai Havertz, él ve un matiz que falta, un filo que puede costar títulos.
“Creo que sí necesitábamos a Rogers”, insistió. “Dices que ya tenemos ese tipo de jugadores, pero ese es el que Mikel quería. Es una posición en la que necesitamos a ese jugador. Es el que se nos vinculó hace tiempo y a él le habría encantado venir, lo siento”.
El resultado de todo este mercado es un escenario claro: sin Rogers, sin Julián Álvarez, sin Vinicius Jr, Arsenal se aferra a lo que ya tiene. Arteta deberá exprimir todavía más a un grupo que ya le ha dado éxito doméstico, pero que se mide ahora con la exigencia de dar el salto definitivo en Europa. La pregunta es obvia: ¿podrá hacerlo sin ese delantero que todos, empezando por Wright, siguen viendo como la pieza que falta?






