Arsenal regresa a la Carabao Cup con urgencias
Arsenal vuelve a la Carabao Cup con cuentas pendientes. Campeón vigente de la Premier League, pero sin tocar este trofeo desde 1993. El martes, en Portman Road, le espera un recién ascendido con hambre y sin complejos: Ipswich Town.
Un campeón incómodo en un torneo esquivo
Han pasado más de tres décadas desde aquella final ante Sheffield Wednesday, con Paul Merson y Steve Morrow como héroes. Desde entonces, cuatro finales perdidas, la última la temporada pasada frente a Manchester City. Demasiado tiempo para un club del tamaño de Arsenal.
El arranque de curso, eso sí, invita al optimismo. Seis victorias seguidas en todas las competiciones, cinco porterías a cero y la sensación de un bloque que ha aprendido a ganar incluso cuando el partido se tuerce. En Sunderland, el sábado, Bruno Guimaraes y Bukayo Saka resolvieron un encuentro marcado por un penalti polémico que David Raya detuvo para mantener el 2-0.
Una victoria más y el equipo de Mikel Arteta encadenaría siete triunfos oficiales de inicio de temporada, Community Shield incluida, algo que no logra desde la campaña 2004-05. El contexto es inmejorable. El torneo, no tanto: la Carabao Cup sigue siendo la espina clavada.
Ipswich, de vuelta y sin miedo
Portman Road no será un paseo. Ipswich Town ha regresado a la Premier League con carácter. Estreno con victoria ante Sunderland, clasificación copera frente a Leicester y una remontada de esas que cambian dinámicas ante Crystal Palace, culminada con un gol de Zian Flemming en el minuto 90 tras la expulsión en la primera parte de Axel Disasi.
El equipo de Gary O’Neil llega con confianza, pero también con un problema evidente: no ha dejado su portería a cero y ha encajado nueve goles en sus últimos tres partidos. El espectáculo está casi garantizado.
El duelo tiene, además, un matiz sentimental. Chuba Akpom, delantero de Ipswich y canterano de Arsenal, puede enfrentarse por primera vez al club en el que creció. Un aliciente más en una noche que ya viene cargada.
Antecedentes y vieja herida
En la Carabao Cup apenas hay historia entre ambos, pero la que existe dejó huella en Ipswich. En la temporada 2010-11 se cruzaron en semifinales: los Tractor Boys ganaron 1-0 en la ida, pero se desmoronaron en el Emirates con un 3-0 que cortó de raíz su sueño de final.
El último precedente entre ambos sí habla de la distancia actual entre los dos proyectos: un contundente 4-0 de Arsenal en la Premier League en abril de 2025. Aquella tarde, la diferencia de ritmo y pegada fue abismal. Esta vez, con rotaciones y formato de eliminación directa, el guion puede ser otro.
Bajas, rotaciones y oportunidad para secundarios
La cita está programada para el martes 15 de septiembre de 2026, a las 20:00 (BST), en un Portman Road que se espera lleno. El colegiado será Peter Bankes y no habrá VAR. Clima clásico de copa inglesa.
En Ipswich, las noticias médicas no son dramáticas, pero sí condicionan. Jack Taylor (rodilla) y Azor Matusiwa (muslo) siguen fuera y aún no han debutado esta temporada. Emersonn se retiró con molestias en el cuádriceps ante Crystal Palace, aunque O’Neil dejó caer que lo habría reservado igualmente. Todo apunta a que Zian Flemming, disponible pese a haber jugado ya esta competición con Burnley, ocupe su lugar en el once.
En el lado visitante, Arteta vuelve a lidiar con problemas en la zaga. William Saliba continúa fuera por una lesión de espalda y no se espera su regreso hasta dentro de un par de meses. Ben White se suma a la lista tras retirarse cojeando por una dolencia en la ingle ante Sunderland. Cristhian Mosquera también es duda. El técnico vasco prepara una revolución: se habla de hasta nueve cambios.
Kepa Arrizabalaga seguirá como portero de copa. Viktor Gyokeres apunta a referencia ofensiva en un once que podría incluir también a nombres como Noni Madueke, Mikel Merino o Eberechi Eze, apoyados por un doble pivote de lujo con Martin Zubimendi y el propio Bruno Guimaraes. Rotaciones, sí, pero con un nivel altísimo.
Cómo llegan y quién puede decidir
Ipswich ha construido su identidad reciente desde el vértigo: partidos abiertos, ritmo alto, muchos goles a favor… y en contra. Su posible once, en un 4-2-3-1, mantendría esa idea: Walton; O’Shea, Diop, Greaves, Davis; Palacios, Nunez; Philogene, Enciso, Maeda; Flemming. Banda eléctrica, mediapunta creativo, laterales largos. Un plan claro: hacer el partido largo y caótico.
Arsenal, en cambio, ha encontrado una solidez que antes le costaba. Cinco porterías a cero en seis partidos no se explican solo por el nivel de los centrales, sino por un bloque que presiona alto y se repliega con orden cuando toca. El posible 4-2-3-1 visitante podría formar con Kepa; Timber, Konsa, Gabriel, Hincapie; Zubimendi, Guimaraes; Madueke, Merino, Eze; Gyokeres. Físico, técnica y mucha capacidad para atacar por dentro y por fuera.
La última vez que se vieron las caras, Arsenal arrolló. Esta vez, la copa introduce un matiz distinto: un error, una expulsión, una noche inspirada de un jugador local pueden cambiarlo todo. Ipswich ya sabe lo que es tumbar a un grande en esta competición; Arsenal, lo que es dejar escapar finales que parecían suyas.
El campeón de la Premier busca un título que se le resiste desde 1993. Ipswich, un golpe de autoridad que confirme que su regreso a la élite no es pasajero. Una noche de copa inglesa, un estadio clásico y un favorito con cuentas pendientes. ¿Hasta dónde le llegará la paciencia a Arsenal con la Carabao Cup si esta vez vuelve a escaparse?






