Arsenal y Nottingham Forest: Drama, goles y VAR en la Premier
En el London Stadium no solo se jugaba un partido. Se jugaba un trozo de la Premier, un pedazo de historia y, de rebote, la permanencia de Nottingham Forest. Todo comprimido en 90 minutos, un disparo de Leandro Trossard y una revisión de VAR que pareció eterna.
Arsenal golpea tarde, sufre mucho
Mikel Arteta repitió once por tercer partido seguido. Mismo plan, misma convicción, misma velocidad de salida. Arsenal salió como un líder: Trossard al larguero, Riccardo Calafiori rozando el gol dos veces, Mads Hermansen y Kostas Mavropanos sacando balones al límite. Siete remates en el primer cuarto de hora. Un asedio.
Y de repente, el golpe que nadie quería: Ben White se va cojeando, mano en la rodilla, gesto serio. Sale del estadio con una férula en la pierna. Demasiado pronto para un diagnóstico, pero todo huele a final de temporada para el lateral inglés. Arteta lo resumió con crudeza: “No se ve nada bien”.
El infortunio no se detuvo ahí. Calafiori, brillante cada vez que ha estado sano, no salió tras el descanso. Otro problema físico, otra muesca en una temporada llena de molestias para el italiano.
Rice lateral, el experimento que casi le cuesta caro
La reacción de Arteta sorprendió. Con Cristhian Mosquera disponible, eligió a Martin Zubimendi y desplazó a Declan Rice al lateral derecho. Emergencia pura. Solo había jugado ahí una vez en toda la campaña.
El efecto fue inmediato… y negativo. Arsenal perdió el centro del campo, entregó la iniciativa a un West Ham que hasta entonces sufría. Del vendaval inicial se pasó a un equipo plano, con solo un disparo antes del descanso tras la salida de White. Los locales, que parecían noqueados, empezaron a creer.
Al descanso, nuevo giro: entra Mosquera como lateral derecho, Rice vuelve al medio y Myles Lewis-Skelly se sacrifica como lateral izquierdo. El chico de 19 años, revelación en la medular, se ve alejado de su zona de influencia. Otra vez, el equipo pierde filo.
Arteta no esperó más. Mediado el segundo tiempo, decidió algo que pocos entrenadores se atreven a hacer: cambiar al cambio. Zubimendi fuera, Martin Odegaard dentro. Un mensaje claro: o mandamos nosotros o esto se nos escapa.
Odegaard cambia el guion, Trossard decide
Con Kai Havertz también entrando por un Eberechi Eze apagado, Arsenal encontró de nuevo un ritmo reconocible. Más pases por dentro, más pausa, más colmillo.
El premio llegó en el minuto 83. Una pared entre Odegaard y Rice abrió una rendija en la zaga de West Ham. El noruego, fino como en sus mejores días, filtró el balón justo para que Trossard apareciera en posición ideal. Control, definición y gol. El tanto que mantiene vivo el sueño del título y que refuerza la candidatura del belga a intocable en la banda izquierda.
Arteta lo sabía: había sido el día de los “finishers”, como los llama. Odegaard firmó su séptima asistencia del curso y, con esa media hora de impacto, se ha ganado argumentos de sobra para entrar en el once en el último partido en casa ante un Burnley ya descendido. Eze, mientras tanto, queda señalado. Puede jugar por dentro o a la izquierda, pero Trossard no da síntomas de querer ceder su sitio.
Saka y Gyokeres, atados de pies y manos
Bukayo Saka y Viktor Gyokeres llegaban a la jornada como dos de los grandes reclamos del momento. Oleada de fichajes en Fantasy, expectativas disparadas. West Ham los apagó con una línea de cinco muy hundida, casi incrustada en su área.
Saka probó con dos disparos lejanos, sin puntería. Se marchó sustituido por Noni Madueke tres minutos antes del gol. Gyokeres, vigilado de cerca por un Mavropanos impecable, apenas encontró resquicios.
Quizá era el último gran muro que le quedaba a Arsenal esta temporada. Ahora esperan Burnley, ya condenado, y un Crystal Palace con la mente en Europa. El camino parece más despejado. En apariencia.
Raya, manos de título y Guante de Oro
Si Arsenal acaba levantando la Premier, habrá que mirar muchas veces hacia David Raya. El guardameta firmó su 18ª portería a cero de la campaña, suficiente para asegurarse el Guante de Oro.
Su parada a Matheus Fernandes, poco antes del gol de Trossard, fue de campeón. La ocasión, con un xG superior a 0,5, pedía gol a gritos. Raya aguantó en pie, se hizo enorme y sacó un disparo que muchos ya cantaban. Una intervención que pesa casi tanto como un gol propio.
En el añadido, Gabriel Magalhaes puso el cuerpo para bloquear un remate que olía a empate. Su 17ª portería a cero, dos puntos de contribución defensiva, tres de bonus y un total de 11 puntos que lo empujan por encima de los 200 en Fantasy. El brasileño, que además probó suerte con dos remates, se coloca a solo 12 puntos del récord histórico de un defensa: los 213 de Andrew Robertson en 2018/19.
West Ham se va de vacío, pero no hundido
El marcador dice derrota, pero West Ham no se marchó con la cabeza baja. Fernandes tuvo el 1-0 en sus botas. Callum Wilson, relegado a apariciones finales, rozó el empate dos veces en el añadido: primero se topó con el bloqueo de Gabriel, luego con una revisión de VAR que se alargó hasta el límite y que quedará en la memoria de los locales durante años.
Mavropanos volvió a destacar. Secó a Gyokeres, apareció en el área rival con un cabezazo peligroso y pudo rematar el último córner del partido si Rice no lo hubiera derribado casi como en rugby. Con Newcastle y Leeds en el horizonte, el central griego asoma como una opción diferencial para el tramo final.
Forest se aferra a la Premier en el último suspiro
En el City Ground, Nottingham Forest jugaba otra final. Sin Morgan Gibbs-White, fuera por una lesión facial, el equipo perdió creatividad y filo. También faltaban Murillo, Ibrahim Sangare y Ola Aina. Vitor Pereira, consciente de que un punto podía bastar para la salvación, arrancó con una defensa de cinco. No funcionó. Se vio obligado a cambiar a línea de cuatro y el equipo mejoró.
El partido parecía escaparse. Hasta que apareció Elliot Anderson. Minuto 88. Pase filtrado de James McAtee, control y definición del centrocampista ante su exequipo. Cuarto gol del curso, más puntos de contribución defensiva y ya se cuela entre los cinco mejores centrocampistas de Fantasy. Un golpe de carácter en el momento más tenso del año.
Ese empate, sumado al desenlace en el London Stadium, mantiene a Forest en la élite. No fue brillante, fue supervivencia pura.
La enfermería de Forest, clave para el cierre
La gran incógnita ahora es Gibbs-White y compañía. Pereira fue claro: la ausencia del ’10’ no fue una decisión técnica, sino médica. El especialista determinó que no estaba en condiciones de jugar, igual que otros nombres importantes que también se perdieron la vuelta de semifinales de Europa League.
El técnico confía en recuperarlos para la próxima jornada, pero todo depende de los informes médicos. Si regresan, Forest gana talento y soluciones. Si no, tendrá que volver a sobrevivir con el mismo plan de emergencia.
Newcastle, brillo de Bruno y Barnes… y las mismas grietas atrás
En el otro lado, Newcastle movió piezas. Eddie Howe dio la titularidad a Nick Woltemade por primera vez en dos meses y mantuvo a William Osula como referencia, premio a sus tres goles en los cuatro partidos previos. Lewis Hall reapareció, esta vez como lateral derecho, ante las bajas de Tino Livramento y Fabian Schar.
Kieran Trippier, de salida confirmada, solo pisó el césped en el descuento. Anthony Gordon, con futuro incierto y aparentemente con la cabeza lejos de St James’ Park, se quedó en el banquillo. Puede que ya haya jugado su último encuentro con la camiseta de Newcastle.
El que sí apareció fue Bruno Guimaraes. El capitán fue el principal foco ofensivo: cuatro remates, incluido un libre directo que se marchó rozando el palo, tres grandes ocasiones creadas, tres pases clave y cinco faltas recibidas. Su actuación le valdrá dos puntos de bonus. Osula también probó suerte cuatro veces, con una falta directa al larguero. Hoy por hoy, son las dos piezas más atractivas del equipo en Fantasy, con Bruno como apuesta más segura en minutos.
Barnes pide sitio
El muro de Forest cayó en el 74’. Jacob Ramsey filtró un pase y Harvey Barnes atacó el espacio con decisión. Definición limpia y segundo partido consecutivo marcando en Premier, algo que no lograba desde noviembre.
Con Gordon fuera del foco y Newcastle buscando cerrar la temporada con buenas sensaciones, Barnes se coloca en la pole para ser titular ante West Ham en la jornada 37. Howe no lo ocultó: tiene gol, rinde saliendo del banquillo y cuando arranca de inicio. Esa diana puede haber cambiado su rol en el tramo final.
Detrás, las dudas continúan. Newcastle volvió a encajar un gol tardío, otra vez por una defensa que se echó atrás en el peor momento y no supo gestionar el área propia. Howe lo calificó de “enorme frustración”. No es nuevo. Es un patrón.
Arsenal aprieta el paso hacia el título, Forest respira, Newcastle busca cerrar heridas y West Ham se queda con la sensación de haber rozado algo más. Quedan pocas jornadas, pero todavía hay margen para que un gol tardío, una lesión o una revisión de VAR cambien la historia de toda una temporada.






