El Barça busca mantener su racha en el Sánchez-Pizjuán
El Ramón Sánchez-Pizjuán suele sentarle bien al Barça. Solo ha perdido en una de sus últimas diez visitas ligueras a Sevilla. Y llega en un momento en el que parece jugar su propia liga.
El contexto es claro: el Sevilla, cuarto clasificado, recibe al líder de La Liga con la misión de ser el primer equipo capaz de rascar un solo punto al conjunto de Hansi Flick. No es poca cosa.
Un Sevilla ilusionado, pero con techo ante la élite
El equipo de Luis García Plaza se ha ganado el derecho a mirar hacia arriba. Cuatro victorias en seis jornadas, incluida una convincente por 3-1 en San Mamés ante el Athletic Bilbao en agosto. El miércoles, otro golpe de autoridad: 0-1 en el campo de un Deportivo con diez hombres.
Para un club que el curso pasado acabó 13º y cambió dos veces de entrenador, verse ahora en puestos europeos es un giro de guion alentador.
Sin embargo, hay una mancha que pesa de cara al domingo: el 3-1 encajado en casa ante el Atlético de Madrid. Ese tropiezo refuerza la sensación de que, de momento, a este Sevilla todavía le cuesta competir de tú a tú con la élite del campeonato. Y las bajas no ayudan: Rubén Vargas y Arouna Sangante se quedan fuera por lesión.
Aun así, el gol no es un problema. Ha marcado en cinco de sus últimos seis partidos oficiales y en las cinco últimas veces que se ha cruzado con el Barça, ambos equipos vieron puerta. Incluso firmó un contundente 4-1 ante los azulgranas en este mismo estadio en octubre de 2025. El Sánchez-Pizjuán sabe encenderse.
Un Barça sin ‘9’… y sin freno
Al otro lado aparece un Barcelona lanzado. Pleno de victorias en La Liga, 28 goles a favor en seis jornadas y una sensación de superioridad que se refleja también en Europa: 5-1 a Feyenoord en su debut en la nueva fase de liga de la Champions.
Hansi Flick ha decidido vivir sin delantero centro puro. Y, por ahora, le da la razón el marcador. Raphinha ejerce de falso nueve y está desatado: firmó un hat-trick en el 7-2 ante Racing Santander y se ha convertido en el faro ofensivo de un equipo que no sabe contemporizar.
Las bajas de Frenkie de Jong y Roony Bardghji son importantes, pero no han frenado el ritmo. Flick no parece dispuesto a “dormir” partidos. Sus resultados en liga hablan por sí solos: encuentros con cinco, dos, siete, cinco, seis y nueve goles. Solo el 2-0 ante el Athletic Club se quedó corto para los amantes del espectáculo.
Alineaciones probables
Sevilla apuntaría a un once reconocible:
- Vlachodimos; Juan Iglesias, Castrín, Kike Salas, Suazo; Agoumé, Fofana; Kochorashvili, Sierra; Stassin, Correia.
El Barça, con su once de vértigo:
- Joan García; Eric García, Cubarsí, Gerard Martín, Espart; Rodri, Fermín López, Pedri; Lamine Yamal, Raphinha, Gordon.
Gordon y Lamine Yamal son las dos flechas que Flick lanza a las bandas desde el primer minuto. Su función es clara: estirar al rival, obligarlo a correr hacia atrás y abrirle el carril central a Raphinha y a los llegadores de segunda línea.
Un Sevilla con gol, pero con riesgo de salir arrollado
Los datos recientes dibujan un guion muy concreto: Sevilla suele marcar, pero el Barça casi siempre encuentra la forma de hacer bastante más daño.
Ambos equipos han visto puerta en los últimos cinco enfrentamientos directos. El Sevilla ha anotado en cinco de sus seis choques oficiales de este curso y viene de marcar tres en San Mamés. El Barça, por su parte, ha encajado en tres de sus últimos cuatro partidos. Incluso Levante fue capaz de hacerle dos tantos el pasado fin de semana.
Todo apunta a un escenario en el que el Sevilla se sube al marcador… pero no le alcanza. La apuesta lógica, dentro de este contexto, señala a un triunfo azulgrana con ambos equipos marcando.
Partidos locos, marcador alto
Las cifras de este Barça son una invitación permanente al over. En cinco de sus seis encuentros ligueros se han visto cuatro o más goles. Solo el ya citado 2-0 ante el Athletic Club se quedó por debajo de esa línea.
El Sevilla tampoco vive partidos cerrados: nueve goles a favor y seis en contra en seis jornadas, con un 3-1 encajado ya en casa ante el Atlético. Con un rival que no sabe bajar el ritmo, el escenario de un choque con al menos cuatro tantos encaja con lo que viene mostrando la temporada.
Flick no especula, no apaga incendios; los provoca. Y cuando su equipo se suelta, la noche suele ser larga para las defensas.
El golpe temprano del Barça
Hay un patrón que se repite lejos de Montjuïc: el Barça destroza partidos desde la primera parte. Fuera de casa, ha marcado al menos dos goles antes del descanso en sus tres salidas ligueras: 0-5 en Elche, 0-5 en Valencia y 2-4 en el campo del Levante siguiendo el mismo guion de inicio arrollador.
En Europa, la historia no cambia: Raphinha marcó a los tres minutos frente a Feyenoord y Lamine Yamal abrió el marcador en Mestalla a los seis minutos. El plan es claro: asfixiar al rival desde el pitido inicial.
Sevilla, por tanto, se verá obligado a replegar muy cerca de su área desde el primer segundo. Un riesgo enorme ante un equipo que vive de la velocidad y la precisión en los metros finales.
Pronóstico: gol, ruido y un líder sin concesiones
El contexto, los datos y la dinámica de ambos equipos empujan hacia un partido abierto, con Sevilla encontrando el gol pero sufriendo la pegada del líder. Un 1-3 para el Barça encaja con lo que vienen ofreciendo unos y otros.
En ese escenario, Stassin aparece como la referencia sevillista para ver puerta, mientras que el tridente azulgrana apunta a ser decisivo: Lamine Yamal y un Raphinha en modo estelar, incluso con el brasileño repitiendo doblete, se asoman como protagonistas naturales de la noche.
El Sánchez-Pizjuán sabe lo que es ver a su equipo tumbar al Barça. La cuestión es si este Sevilla, con bajas y frente a un líder desatado, está preparado para volver a desafiar la lógica de una temporada que, por ahora, se escribe en azulgrana.






