Barcelona golea a Elche pero preocupa la lesión de Gavi
Barcelona abrió LaLiga con una goleada de las que marcan territorio: 5-0 a Elche en un Camp Nou que disfrutó… y se quedó helado a la vez. La fiesta se rompió en el minuto 44, cuando Gavi se desplomó sobre el césped llevándose la mano a la rodilla derecha.
No hizo falta esperar al gesto del cuarto árbitro. El andaluz, entre lágrimas, se quitó las espinilleras, miró al banquillo y dejó claro que no podía seguir. Pedri entró a toda prisa. El estadio pasó del rugido al murmullo en cuestión de segundos.
El mismo miedo, la misma rodilla
El golpe emocional fue inmediato. No era una rodilla cualquiera. Era la misma derecha que Gavi se destrozó en noviembre de 2023, con rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco lateral. Aquel percance le dejó fuera durante muchos meses y todavía pesa en la memoria del club y de la afición.
Por eso cada gesto preocupó. El gesto de dolor. Las lágrimas. La forma en la que abandonó el campo. Todo apuntaba a un déjà vu que nadie en Barcelona quiere revivir.
Hansi Flick, sin embargo, intentó rebajar la tensión tras el partido. Confirmó que el problema está en la rodilla, pero transmitió un punto de esperanza por las sensaciones del propio jugador en el vestuario.
“Sí, es en la rodilla. Tenemos que esperar”, explicó el técnico. “Está un poco mejor de lo que pensaba cuando se lesionó. Después del partido estaba mucho mejor. Haremos una resonancia y veremos”.
Nada más que eso. Prudencia total. El diagnóstico real llegará con las pruebas médicas. Mientras tanto, el club vive en vilo.
Exhibición con el balón, preocupación en la mente
Sobre el césped, el Barcelona firmó un estreno de manual. Dominio, pegada y una contundencia que desarmó a Elche desde el primer tramo del encuentro. Flick, satisfecho con lo que vio, subrayó la idea que quiere para su equipo.
“En la primera parte teníamos que controlar un poco más el balón y eso es lo que quiero del equipo”, apuntó. “Hemos dejado la portería a cero y hemos marcado cinco goles. Me encanta cómo juegan al fútbol”.
El resultado lo dice todo: cinco tantos, portería imbatida y sensación de superioridad constante. La única mancha, enorme, fue la lesión de Gavi.
Anthony Gordon irrumpe a lo grande
Entre tanta preocupación, el ataque azulgrana dejó señales muy prometedoras. Anthony Gordon no pudo imaginar un debut más impactante. Salió desde el banquillo y, en apenas cinco minutos, firmó dos asistencias que destrozaron a Elche y calcó de golpe su cifra de pases de gol de toda la pasada temporada en la Premier League.
Velocidad, descaro y precisión. Su entrada encendió de nuevo al estadio, que necesitaba aire después del golpe anímico por Gavi. Cada balón que tocó tuvo intención. Cada pase vertical, veneno.
Karim Adeyemi, otro de los recién llegados, también se presentó en sociedad con gol. El delantero redondeó la goleada y puso la guinda a una actuación ofensiva casi perfecta de los de Flick, que no tuvieron piedad con un Elche superado en todas las líneas.
Un club en vilo y un calendario que no espera
La celebración duró poco en el vestuario. La mirada de todos acabó en el parte médico y en las pruebas que le esperan a Gavi. El Barcelona sabe lo que supone perder al canterano durante un largo periodo y el cuerpo médico se agarra a cualquier síntoma positivo para pensar que esta vez el desenlace pueda ser distinto.
Mientras los médicos trabajan, el calendario aprieta. El equipo de Flick apenas tiene margen para recrearse en la goleada. El jueves, Athletic Club visita el Camp Nou en una prueba seria para medir si este Barça puede sostener la misma intensidad ante un rival de más colmillo… y, quizá, sin uno de sus futbolistas más indomables.
La duda es clara: ¿será esta noche el inicio de una gran defensa del título o el primer capítulo de otra carrera contrarreloj con Gavi en el dique seco?






