Barry brilla con su primer hat-trick y Everton avanza en la Carabao Cup
Thierno Barry necesitó solo una noche de copa para dejar claro que esta temporada va en serio. Primer hat-trick con Everton, goleada a domicilio a Preston North End y billete sellado para la tercera ronda de la Carabao Cup, donde espera Wolves en Goodison Park.
La velada tuvo algo de regreso sentimental para David Moyes, que pasó cuatro años en el banquillo de Preston. Esta vez volvió al viejo escenario al mando de un Everton casi calcado al del estreno liguero ante Crystal Palace: solo tres cambios y un mensaje evidente, nada de concesiones.
Desde el primer minuto, los de azul mandaron. Con balón, sin balón y en cada duelo dividido. El gol era cuestión de tiempo.
Llegó en el minuto 25. Una secuencia limpia, vertical. Pase magnífico de Kiernan Dewsbury-Hall, desmarque y centro tenso de Vitalii Mykolenko y aparición de Barry en el área pequeña para empujar el 0-1. Un tanto sencillo en la ejecución, demoledor en el efecto: Preston quedó tocado.
El equipo de Paul Heckingbottom, que todavía no conoce la victoria en sus dos primeras jornadas de Championship, se presentó con siete cambios respecto a la derrota del fin de semana ante Wolves. Aun así, tuvo su ventana para engancharse al partido. Leo Leroy dispuso de una buena ocasión dentro del área, pero su remate no encontró portería. Fue un aviso aislado, más un destello que una amenaza sostenida.
Everton respondió acelerando. Tyler Dibling se topó con el poste y el creativo Iliman Ndiaye sirvió un centro medido que Barry cabeceó rozando el palo. El segundo estaba cerca y el ritmo del partido ya pertenecía por completo al conjunto de Moyes.
La presión terminó por romper a Preston justo antes de la hora de juego. Zurdazo potente de Dewsbury-Hall desde la frontal, rechazo de Lee Nicholls al centro y Barry, más despierto que nadie, atacó el balón y lo desvió a la red para el 0-2. Instinto puro de delantero.
Preston trató de agarrarse al partido con un gesto de talento de Callum Lang, que obligó a Jordan Pickford a intervenir tras una chilena ambiciosa. Fue el último susto serio para los visitantes antes de que la noche se convirtiera definitivamente en una exhibición.
En el minuto 70 llegó el momento del balón para la vitrina. Una jugada trenzada por la derecha, centro raso del recién ingresado Brennan Johnson y Barry, en el corazón del área, definió con calma para completar su hat-trick. Tres goles, tres remates certeros, un mensaje rotundo.
Pero el guion aún guardaba espacio para otro protagonista. Johnson, fichado este verano desde Crystal Palace y todavía sin ver puerta con su nuevo club, rompió su sequía con un disparo raso cruzado a 18 minutos del final. El pase filtrado, cómo no, llevó la firma de Barry, que cerró así una actuación total: goles, asistencia y dominio constante en el frente de ataque.
Con este triplete, Barry suma ya cuatro tantos en el inicio de curso, contando el que marcó en el 2-0 liguero ante Palace. La única nota preocupante para Everton llegó en los minutos finales, cuando el delantero pareció sufrir un golpe antes de ser sustituido. Se marchó por su propio pie, pero su estado será tema de conversación en los próximos días.
Everton avanza con autoridad en la Carabao Cup, con Wolves en el horizonte y un nuevo goleador reclamando protagonismo. La cuestión ahora es sencilla: ¿podrá Barry trasladar esta versión implacable a cada fin de semana de Premier League?






