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Bayern Munich y Florian Wirtz: ¿Una nueva oportunidad?

En Múnich han tomado una decisión clara, al menos por ahora: Bayern Munich no está trabajando en un fichaje sorpresa de Florian Wirtz. El nombre del alemán vuelve una y otra vez a la órbita bávara, pero las últimas informaciones desde Alemania enfrían de golpe el asunto.

Liverpool pagó alrededor de 116 millones de libras a Bayer Leverkusen en el verano de 2025 para adelantarse precisamente a Bayern y Manchester City. Era el gran golpe del mercado, el fichaje llamado a marcar una era en Anfield. Uno de los atacantes más brillantes de Europa, arrancado de la Bundesliga en su punto de ebullición.

La realidad ha sido bastante más áspera.

Wirtz ha sufrido. Mucho. Le ha costado adaptarse a la intensidad y el choque constante de la Premier League, y su rendimiento ha quedado lejos de las expectativas que generó en Leverkusen. Ese bache ha alimentado durante meses el runrún: ¿y si Bayern volvía a la carga? ¿Y si Liverpool, ante la duda, escuchaba ofertas?

Christian Falk enfría el “bombazo”

El periodista alemán Christian Falk, una de las voces más escuchadas cuando se habla del club bávaro, ha sido tajante. En declaraciones a CF Bayern Insider, ha desmentido que el campeón de la Bundesliga esté preparando un movimiento inmediato por el jugador del Liverpool.

Según su información, no es cierto que Bayern esté siguiendo a Wirtz con vistas a un “shock move”. Nada en marcha. Nada en el despacho.

Eso no borra la historia que une a las dos partes. Antes de que Wirtz eligiera Anfield, hubo dos reuniones secretas con Bayern: una en Múnich y otra en Liverpool. En aquel momento, fue Arne Slot quien logró convencer al internacional alemán para cruzar definitivamente hacia Merseyside. Ese vínculo, sumado a las dudas sobre su adaptación a Inglaterra, mantiene vivo el rumor de fondo.

Falk, sin embargo, matiza el relato sobre su supuesto mal momento. Sostiene que Wirtz está rindiendo mejor que la temporada pasada y que, además, se mueve en una posición nueva dentro del esquema del Liverpool. El foco de la crítica, recuerda, también se reparte: en Múnich siguen pendientes del estado de Jamal Musiala, todavía lejos de su mejor versión tras una enfermedad y los problemas físicos del último curso.

Un intercambio con Michael Olise, sobre la mesa… pero muy lejos

El periodista también ha sido claro en otro punto: “no hay nada planeado” entre Bayern y Wirtz a día de hoy. Aun así, se resiste a cerrar la puerta por completo a un escenario más complejo: un posible intercambio que incluya a Michael Olise.

La idea suena jugosa. Wirtz regresando a la Bundesliga, Olise saliendo de Múnich. Pero para que eso ocurra, advierte Falk, tendrían que encajar demasiadas piezas.

Si en algún momento Wirtz se planteara volver a Alemania, Bayern sería la primera llamada lógica. El contexto, por historia y por jerarquía, lo empuja hacia el Allianz Arena. De momento, no pasa de hipótesis.

En el vestuario bávaro reina la confianza. La plantilla es amplia, Musiala tiene contrato largo y Vincent Kompany está experimentando con un nuevo sistema en el que Michael Olise actúa como eje en el centro, el mismo rol que ocupa con la selección francesa. Opciones sobran. Y en Múnich no olvidan un detalle clave: Liverpool desembolsó una auténtica fortuna por Wirtz. No será un jugador barato, ni ahora ni más adelante.

Muchas variables, pocas certezas

La posible operación cruzada con Olise abre otro frente. En Bayern esperan que el ex jugador de Crystal Palace firme un nuevo contrato. Si no lo hace y decide salir, el club se vería obligado a escuchar ofertas. En ese escenario, Wirtz encajaría como objetivo natural: puede jugar por fuera, puede hacerlo por dentro, entiende los espacios y la Bundesliga ya lo conoce de sobra.

Ahí aparecen dos caminos: negociar un intercambio con Liverpool o vender a Olise por una cifra alta —por ejemplo, a un gigante como Real Madrid— y utilizar ese dinero para lanzar un ataque definitivo por el alemán.

Falk lo resume con una idea: hay demasiadas posiciones que discutir, demasiadas condiciones que deben cumplirse. No se atreve a decir que en Múnich no se haya pensado en ese escenario. Pero de momento es eso, un escenario, no un plan.

El tablero está quieto en la superficie. Las piezas, sin embargo, ya están colocadas para el próximo movimiento. ¿Cuánto tardará alguien en mover la primera?