Jamie Carragher evita la bancarrota y cierra su crisis con Hacienda
Jamie Carragher ha evitado la bancarrota en los despachos, muy lejos de los focos de Anfield pero con la misma tensión que en una noche grande de Champions. El exdefensa del Liverpool ha saldado su deuda con His Majesty's Revenue and Customs y pone fin a un proceso que amenazaba con dejarle oficialmente insolvente.
La confirmación llegó en la Insolvency and Companies Court de Londres. Un representante de la autoridad tributaria confirmó ante el juez que la cantidad pendiente ya había sido abonada. No trascendió la cifra exacta, aunque estimaciones previas situaban el montante entre 700.000 y 800.000 libras.
El caso, en realidad, ya estaba herido de muerte. El juez Nicholas Briggs había desestimado la petición de declaración de bancarrota presentada el pasado agosto, según informó la BBC. Faltaba, eso sí, el último paso: el pago completo de la deuda para cerrar definitivamente el expediente. Ese punto ya se ha alcanzado.
Un capítulo limpio
Para Carragher, de 48 años, el capítulo supone un corte limpio en una biografía marcada casi en exclusiva por el éxito deportivo. One-club man por definición, construyó toda su carrera profesional en el Liverpool, donde se convirtió en símbolo de compromiso, regularidad y carácter competitivo.
Su momento cumbre llegó en 2005, en aquella inolvidable final de la Champions League en Estambul, con el Liverpool levantando el título tras una remontada histórica ante el Milan. Carragher fue pieza clave en aquella zaga que resistió hasta el límite físico en la prórroga y en la tanda de penaltis.
Se retiró en 2013 con 737 partidos oficiales con la camiseta del Liverpool, una cifra que le sitúa entre los futbolistas más longevos y fiables de la historia del club. Un perfil de profesional que rara vez se asocia a problemas económicos o tribunales de insolvencia, de ahí el impacto que tuvo la noticia cuando saltó la petición de bancarrota.
Colgadas las botas, el antiguo internacional inglés dio un giro rápido hacia los medios de comunicación. Su transición al análisis futbolístico fue tan natural como su liderazgo en el césped. Hoy es uno de los rostros más reconocibles en las retransmisiones de Sky Sports y CBS Sports, donde se ha consolidado como voz autorizada del fútbol británico y europeo.
Resuelta su disputa con Hacienda, Carragher recupera algo más que tranquilidad financiera. Recupera también la nitidez de una imagen pública que, durante unos meses, convivió con una palabra que nunca había formado parte de su vocabulario competitivo: bancarrota.





