Celtic inicia la Premiership: duelo ante un Dundee ambicioso
Celtic levanta el telón de la Scottish Premiership 2026-27 este lunes por la noche en Celtic Park, con la obligación y el impulso de un campeón que quiere más. Enfrente, un Dundee FC que llega rodado, sin complejos y con la memoria fresca de que a este campeón también se le puede golpear.
Un campeón que aprendió a sufrir
La última liga no fue un paseo. Con solo tres jornadas por disputarse en el Championship Group, Celtic miraba la tabla desde abajo: tres puntos por detrás de Hearts, líderes durante buena parte del curso y convencidos de que, por fin, se acababan 66 años de espera por el título.
Entonces, todo cambió.
El tropiezo de Hearts ante Motherwell abrió una rendija. Martin O’Neill y los suyos la convirtieron en autopista: dos victorias seguidas para llegar vivos al último día y una remontada contundente ante los propios Hearts para arrebatarles el campeonato y firmar su 14ª liga en las últimas 15 temporadas. Un golpe de autoridad que aún resuena.
El verano, sin embargo, no ha sido una alfombra roja. Clasificado de forma automática para las rondas eliminatorias de la Scottish League Cup, Celtic ha vivido una pretemporada sin competición oficial, solo amistosos. Empates ante Shelbourne, Middlesbrough y AC Milan, y una derrota dura por 4-1 frente al Sporting de Lisboa. Resultados irregulares, sensaciones mezcladas.
Pero hay un dato que pesa más que cualquier marcador veraniego: Celtic ha ganado las últimas nueve visitas de Dundee a Celtic Park. El estadio, en liga, sigue siendo territorio hostil para los Dark Blues.
Dundee llega en silencio… pero llega fuerte
Dundee viene de cambiar su relato. En 2024-25 se salvó por poco, apenas cuatro puntos por encima de Ross County y del puesto de playoff de descenso. La temporada pasada, el tono fue distinto: mejoría clara, permanencia asegurada por cuarto año seguido y un cierre de curso que invita al optimismo.
Aunque volvió a caer en el grupo de descenso, el equipo de Steven Pressley terminó con tres victorias en los últimos cuatro partidos y 42 puntos, ocho por encima del peligro. No es un salto espectacular, pero sí sólido. Y sostenido.
En verano han competido de verdad. Cuatro partidos oficiales de Scottish League Cup, tres victorias y clasificación para las rondas eliminatorias como mejor segundo de grupo. El ritmo competitivo ya está ahí. La confianza, también. El objetivo es claro: arrancar la liga sin traumas y soñar con repetir la presencia en el Championship Group que lograron en la 2023-24.
El pasado reciente les da un pequeño ancla emocional. Aunque sus visitas a Celtic Park han sido, casi siempre, un calvario, Dundee sabe lo que es tumbar al campeón: en octubre de 2025 firmó un 2-0 con un gol de Clark Robertson y un autogol de Cameron Carter-Vickers. No fue una anomalía cósmica. Fue una advertencia.
El foco sobre Kasper Hogh… y sobre Camilo Duran
El gran nombre propio en la previa es nuevo y caro. Kasper Hogh, internacional danés, aterrizó esta semana en Glasgow por un traspaso récord para el club: 11 millones de libras. La expectación es inmediata. La pregunta también: ¿debutará ya el lunes?
Todo apunta a que sí, pero desde el banquillo. La razón tiene nombre y apellidos: Camilo Duran. El colombiano ha marcado en los tres últimos amistosos de Celtic y se ha ganado el derecho a arrancar la liga como referencia ofensiva. O’Neill no suele regalar camisetas de titularidad, y menos en un estreno de campeonato.
En la enfermería, las noticias no son tan alentadoras. Jota, fuera todo el curso pasado por una rotura de ligamento cruzado, no se espera hasta octubre. Johnny Kenny sigue lidiando con un problema en el ligamento colateral lateral y también queda descartado para este inicio.
Con todo, el once probable de Celtic mantiene la columna vertebral que les llevó al título: Sinisalo en portería; Donovan, Carter-Vickers y Scales en la línea defensiva junto a Tierney; McGregor, Hatate y Engels manejando el centro del campo; Forrest, Duran y Tounekti como trío ofensivo.
Pressley no toca lo que funciona
Dundee, en cambio, llega con la maquinaria ya en marcha y pocas dudas. Las buenas sensaciones en la Scottish League Cup invitan a la continuidad. Steven Pressley no es amigo de las revoluciones cuando su equipo compite bien.
Kieran O’Hara se perfila como titular bajo palos. Ethan Hamilton será el metrónomo en la medular. Y Simon Murray, capitán y referencia, liderará el ataque desde la posición de ‘9’.
Los refuerzos han entrado con buen pie. Idris Odutayo, Ryan Finnigan y Alan Forrest han dejado buenas impresiones desde su llegada y se han ganado algo más que un simple papel de relleno. Cualquiera de los tres tiene opciones reales de arrancar de inicio en Celtic Park.
El once probable de Dundee se dibuja con O’Hara; Wright, Astley, Donnelly y Halliday atrás; Bevan, Finnigan, Reilly, Hamilton y Jones en la línea intermedia; y Murray como punta.
Un estreno con presión añadida
Hay un matiz que condimenta todavía más la noche del lunes: Rangers ya ha dejado puntos en su primer partido. El ruido en Glasgow es inmediato. Cada tropiezo del vecino se vive como una oportunidad de oro.
Celtic lo sabe. O’Neill también. Un triunfo ante Dundee no solo significaría empezar la defensa del título con paso firme, sino marcar territorio desde el primer fin de semana. Dejar claro que la remontada del curso pasado no fue un acto de supervivencia, sino la confirmación de un dominio que no quieren soltar.
Dundee llega con menos focos, más kilómetros en las piernas y la memoria reciente de haber herido al campeón. Celtic aterriza con más talento, más presión y un nuevo fichaje estrella esperando su momento.
El escenario está montado. La pregunta es si el campeón impondrá su ley desde el primer día… o si este estreno abrirá la puerta a una liga más incómoda de lo que muchos imaginan.






