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Chelsea refuerza su defensa: Lacroix llega para la era de Xabi Alonso

Chelsea ha dado un golpe de autoridad en el mercado. Maxence Lacroix ya es nuevo jugador blue tras cerrar su traspaso desde Crystal Palace por 51 millones de libras, en un movimiento que encaja de lleno con el giro de rumbo que está imponiendo Xabi Alonso en Stamford Bridge.

El central francés, de 26 años, firma por seis temporadas y se convierte en algo más que un simple refuerzo: es el primer fichaje de pago de Chelsea de un jugador de 26 años o más desde el verano de 2022. Un dato que explica mejor que cualquier discurso el cambio de política deportiva en el club.

Un giro en la estrategia de Chelsea

Hasta ahora, el proyecto se había construido casi en exclusiva sobre talento sub-23 y apuestas de futuro. Con Lacroix, y con las operaciones avanzadas por Danny Welbeck (35 años) y Jordan Henderson (36 años), el mensaje es distinto: experiencia, rendimiento inmediato y jerarquía para sostener un vestuario joven.

Con la llegada del ex de Crystal Palace, el gasto de Chelsea en este mercado ya supera los 250 millones de libras. Un verano de reconstrucción profunda, con entradas de peso como Morgan Rogers, Geovany Quenda, Marco Palestra, Denner, Dastan Satpaev y Emmanuel Emegha, y salidas de alto calibre como Marc Cucurella rumbo a Real Madrid o Andrey Santos a Man Utd.

El contexto del fichaje también cuenta. Crystal Palace pedía en torno a 55 millones, tomando como referencia el traspaso de Jan Paul van Hecke desde Brighton a Tottenham. La negociación se cerró ligeramente por debajo, apoyada en la buena relación histórica entre clubes, acostumbrados a sentarse a la misma mesa por nombres como Trevoh Chalobah o Ben Chilwell.

Un defensor para mandar desde atrás

Lacroix aterriza en Londres en el mejor momento de su carrera. No es un veterano, pero sí un central en plena madurez competitiva tras dos temporadas sólidas en Selhurst Park. Desde la salida de Marc Guehi, su papel en el eje de la zaga de Palace se volvió capital.

Oliver Glasner, que lo dirigió tanto en Alemania como en Inglaterra, resumió su evolución con una frase que quedó flotando en el ambiente: muchos se preguntaban por qué se le fichó desde Wolfsburg; ahora, nadie duda de que “dio un paso adelante”.

Los datos sostienen la percepción. Desde su llegada a la Premier League en 2024, Lacroix figura entre los cinco centrales más rápidos del campeonato. Esa velocidad de recuperación le convierte en un defensor temible en el uno contra uno, capaz de corregir a campo abierto y de sostener una línea adelantada, justo el tipo de perfil que encaja con la idea de Xabi Alonso.

En los duelos individuales, su dominio es abrumador: es el único jugador de la Premier que, habiendo afrontado 50 o más situaciones de uno contra uno en las dos últimas temporadas, ha recuperado el balón más veces de las que ha salido derrotado. Una estadística que habla de lectura, timing y agresividad bien medida.

Su físico impone. Con 1,93 de estatura (6ft 4in), se ha adaptado sin problemas al choque constante de la liga inglesa. Se sitúa tercero en despejes y séptimo en duelos aéreos ganados, números que lo retratan como un seguro en su propia área. Y, aun así, no es solo un “apagafuegos”: se siente cómodo iniciando juego, saliendo desde atrás y asumiendo responsabilidad en la primera fase de la construcción.

“Es el mejor club del mundo”

El propio Lacroix no escondió su entusiasmo al pisar Stamford Bridge.

“Creo que es el mejor paso para mí porque es el mejor club del mundo”, afirmó el central, visiblemente orgulloso de su nuevo desafío.

Su decisión no fue improvisada. Antes de decir sí, tiró de agenda y habló con varios conocidos del vestuario blue: “Hablé con Malo [Gusto]. Hablé con Trev [Chalobah]. Hablé con Benoit [Badiashile]. Es fácil que la gente hable bien de este club porque tiene mucha historia y estoy muy orgulloso de formar parte de ella ahora”.

La conversación con Xabi Alonso terminó de inclinar la balanza. “Hablé con el míster por teléfono. Hablamos de táctica, de cómo ve el juego. Primero, estaba feliz solo por hablar de fútbol con él, y vi que tenemos la misma dirección y el mismo deseo para este club”, explicó el francés.

El feedback de sus compatriotas y compañeros de selección que ya visten de azul fue decisivo: “Cuando hablé con el entrenador y también con la gente que conozco de la selección que juega en Chelsea, como Malo, me dijeron que era el mejor club al que podía venir. Así que ya estaba diciéndome: ‘No necesito pensarlo demasiado’. Después de hablar con ellos me dije: ‘Este es el mejor paso adelante para mí’”.

Un fichaje que abre la puerta a salidas

La llegada de Lacroix no es un movimiento aislado. Es la primera pieza de un efecto dominó en la defensa de Chelsea. El club espera dar salida a varios centrales en esta ventana: Trevoh Chalobah, Benoit Badiashile y Axel Disasi están en el escaparate.

Durante las conversaciones por Lacroix, Chelsea incluso ofreció a Crystal Palace la opción de negociar por alguno de sus defensas transferibles. Una muestra de cómo el club londinense busca reajustar su línea de atrás, reducir el overbooking y perfilar un grupo de centrales más adaptado al plan de Xabi Alonso.

Con Lacroix como nuevo pilar, con veteranos como Welbeck y Henderson a punto de aterrizar y con un verano de operaciones millonarias ya en marcha, la pregunta es inevitable: ¿está Chelsea construyendo, por fin, una estructura capaz de sostener el talento que ya tiene… o este será solo otro capítulo de un proyecto que vive permanentemente en obra?