Cian Ashford debutará con Gales ante Haaland y Cristiano Ronaldo
Gales regresa a la élite de la Nations League con una mezcla incómoda de ilusión y vértigo. Estrena convocatoria con la primera llamada de Cian Ashford, delantero de Cardiff City, pero lo hace sin su jefe de la zaga: Joe Rodon, baja clave justo cuando esperan Erling Haaland y Cristiano Ronaldo en el horizonte.
Sin Rodon en la trinchera
El calendario no concede respiro. Gales se medirá a Portugal, Dinamarca y Noruega en la League A, pero lo hará sin su central titular. Rodon ha quedado descartado por una lesión de isquiotibiales y deja un hueco enorme en el centro de la defensa.
No es el único. Su habitual socio, Dylan Lawlor, tampoco aparece en la lista de 28. El central aún no ha jugado esta temporada por un problema de rodilla. A ellos se suma otra ausencia en la retaguardia: el defensa de Cardiff Ronan Kpakio también se queda fuera.
En un grupo de este nivel, cada baja atrás pesa el doble.
Regresos de peso y una banda con nuevas caras
La lista no es solo malas noticias. Harry Wilson, de Leeds United, y el centrocampista de Wolves Jordan James regresan tras perderse por lesión los amistosos de junio ante Ghana y Rumanía. También vuelve el defensa de Swansea City Ben Cabango, otro refuerzo importante para una defensa tocada.
Arriba, Bellamy recupera a Mark Harris y Liam Cullen y rescata a un viejo conocido: Wes Burns. El extremo, ahora en Leicester City, suma 10 internacionalidades y podría volver a vestir la camiseta de Gales por primera vez desde 2024.
La llamada que más ruido genera, sin embargo, es la de Cian Ashford. A sus 21 años, el atacante de Cardiff se ha ganado el sitio a base de actuaciones convincentes en el arranque de la temporada de Championship. Se suma a un frente ofensivo en el que también aparece Lewis Koumas, del Liverpool, otro nombre que despierta curiosidad.
No todo son buenas noticias para Cardiff. Los delanteros Isaak Davies y Rubin Colwill no están disponibles por lesión. Y pese a su gran inicio de curso en el Oxford United de Aaron Ramsey, cedido por Coventry City, el centrocampista Kai Andrews se queda fuera de la lista.
Ben Davies, de la lesión al liderazgo
En medio de tanta novedad, una figura se mantiene como referencia. El capitán Ben Davies conserva su sitio. Ya estuvo citado en los partidos de verano, aunque no llegó a jugar.
El defensa de 33 años no había vuelto a competir desde la grave lesión de tobillo sufrida con Tottenham en enero. Ahora, tras regresar a la acción con Spurs, se presenta como opción real para disputar su primer partido internacional desde octubre de 2025, cuando alcanzó los 100 partidos con la selección.
Su experiencia será vital en un vestuario que encara una de las ventanas más exigentes de los últimos años.
Un calendario brutal y un banquillo en reconstrucción
El 24 de septiembre, Gales abre fuego visitando a Portugal, vigente campeona de la Nations League. Es el primero de cuatro partidos en un parón internacional ampliado. Después llegará una doble cita con Dinamarca, con un duelo en casa ante Noruega —cuartofinalista del Mundial— en medio.
El orden es demoledor: viaje a Lisboa, desplazamiento a Copenhague para medirse a una Dinamarca situada en el puesto 21 del ranking mundial, recibimiento a Noruega en Cardiff el 1 de octubre y cierre otra vez ante Dinamarca el 4 de octubre.
Todo esto mientras el banquillo también se reordena. Estos serán los primeros partidos oficiales desde que Bellamy estuvo muy cerca de dejar el cargo tras mantener conversaciones con Burnley, de Championship. En ese tiempo ha perdido a dos piezas clave de su cuerpo técnico: su segundo, Piet Cremers, se marcha a un club en Bélgica, y el asistente James Rowberry opta por centrarse en su papel de ayudante en Stoke City.
En su lugar entran dos caras muy reconocibles para el fútbol galés: el ex capitán Ashley Williams y el ex técnico de Swansea City Alan Sheehan se incorporan al staff en un momento que se anticipa duro para la selección.
Crisis de resultados y un reto mayúsculo
El contexto deportivo tampoco ayuda. Gales encadena cuatro partidos sin ganar. No disputa un encuentro competitivo desde la derrota en la tanda de penaltis ante Bosnia-Herzegovina en la repesca de marzo, un golpe que les dejó fuera del Mundial.
Los números son tozudos. Gales no vence a una selección situada en el top 20 del ranking FIFA desde el 2-1 ante Croacia en octubre de 2023. Y todavía no ha logrado imponerse a un rival mejor clasificado desde la llegada de Bellamy al banquillo.
Ahora le espera una serie de rivales de mayor rango, uno tras otro. Primero, Portugal, con la expectativa de que Cristiano Ronaldo forme parte de la primera lista de Jorge Jesus al mando de la selección lusa, después de coincidir en la Saudi Pro League. Más adelante, la amenaza constante de Haaland con Noruega.
Todo esto con Gales instalada en el puesto 38 del ranking mundial, su posición más baja desde agosto de 2014.
La pregunta ya no es si la Nations League servirá para medir el nivel real del proyecto Bellamy. La cuestión es otra: ¿saldrá Gales de este tramo más fuerte… o más lejos que nunca de la élite a la que acaba de regresar?






