Corinthians en crisis: Seedorf y Depay en el ojo del huracán
Corinthians vive una pesadilla. Dieciséis en la liga brasileña, ocho derrotas consecutivas en el Brasileirao y un golpe que duele en el orgullo: 4-1 ante Palmeiras, el gran rival, el domingo. El club que se acostumbró a pelear títulos ahora mira de reojo la tabla del descenso.
En medio del derrumbe, cayó el primero: Fernando Diniz fue despedido la semana pasada. La directiva, acorralada por los resultados y por la presión de la grada, se jugó una carta de impacto: Clarence Seedorf, leyenda neerlandesa, presentado antes del clásico contra Palmeiras como el hombre elegido para intentar salvar la temporada.
Un banquillo caliente y pocas manos levantadas
La apuesta por Seedorf no fue producto de un casting exitoso, sino casi de resistencia. Según informó Globo, Corinthians se topó con varias negativas antes de cerrar al excentrocampista. Las conversaciones se volvieron incómodas, el tiempo apremiaba y el equipo seguía perdiendo.
En ese contexto, el nombre de Memphis Depay apareció fuera del césped. La dirigencia habría consultado al delantero antes de concretar el acuerdo con Seedorf, apoyándose en su influencia interna y en la conexión neerlandesa para terminar de convencer al técnico.
La maniobra, lejos de calmar las aguas, encendió aún más el debate.
De héroe reciente a blanco favorito
Depay aterrizó en 2024 como estrella y respondió a la expectativa: 12 goles y 10 asistencias, títulos en la Copa do Brasil y la Supercopa do Brasil, y un papel central en la conquista de ambos trofeos. Era el fichaje de impacto, el jugador franquicia.
Ese jugador hoy no se parece en nada al del año pasado. Esta temporada solo suma un gol y dos asistencias en 23 partidos. La caída es tan brusca como el humor de la hinchada. La crítica ya no es murmullo: es grito abierto.
Uno de los que alzó la voz con más fuerza fue Craque Neto, ídolo del club, 80 goles en 228 partidos con la camiseta albinegra. En su programa Radio Craque Neto, el exdelantero destrozó a Depay sin matices.
“Para mí, él es el mayor incompetente y va a seguir siéndolo”, disparó. “Es increíble lo que está haciendo con Corinthians. Duele, te dan ganas de llorar al ver el prestigio que tiene, ha incendiado el club”.
No se quedó ahí. Para Neto, Depay no es solo un jugador en mal momento: es el símbolo de todo lo que está mal.
“Para mí, Memphis es el principal culpable de lo que está pasando ahora en Corinthians”, remató.
Seedorf, la gran apuesta… y otra diana para las críticas
El fuego no se detuvo en el césped. También alcanzó a los despachos. Craque Neto apuntó con dureza a la cúpula del club y a la elección de Seedorf.
“Ahora contrataron a Clarence Seedorf, que también es holandés. Esta empresa, cuyo nombre ni siquiera sé, contrató a Seedorf”, lanzó. “Van a destruir Corinthians, son todos oportunistas, eso es lo que está pasando”.
La figura de Seedorf divide. Como jugador, intocable. Como entrenador, mucho más discutido. Sus pasos por AC Milan, Shenzhen FC y Deportivo La Coruña dejaron más dudas que certezas. Su último trabajo fue con la selección de Camerún… hace siete años. Un vacío largo para cualquiera, más todavía para entrar a un vestuario en crisis y con urgencias inmediatas.
Pese a ese historial, el director de fútbol de Corinthians, Marcelo Paz, defendió con firmeza la elección.
“Un nombre como el de Seedorf trasciende”, explicó. “No es que llegó de cualquier manera, es un nombre al que tuvimos acceso, lo identificamos como un líder, un ganador, un tipo que decidió retomar su carrera como entrenador. Él lo había decidido para el año que viene, pero apareció la invitación de Corinthians y quiso venir. Es importante para nosotros tener a alguien que tenga ese deseo, y él lo tenía”.
Paz insistió en que el club no está para experimentos románticos, sino para resultados inmediatos.
“Entendemos que es un tipo que va a llegar con mucha energía, espíritu y conocimiento”, continuó. “Está muy claro para él, en nuestras primeras conversaciones, lo que necesitamos en este momento: pragmatismo, ganar partidos, sumar puntos y terminar el año con una buena puntuación, ya pensando en el próximo”.
Ocho finales y un gigante contra el abismo
La era Seedorf arranca oficialmente el próximo lunes, cuando Corinthians reciba a Vitória. No es un simple debut. Es el inicio de una carrera a contrarreloj: ocho partidos para evitar una catástrofe deportiva.
En ese sprint también entra en escena otro nombre conocido en Europa: Jesse Lingard, excentrocampista de Manchester United, hoy parte de un plantel que mezcla peso mediático con un rendimiento desconectado.
La tabla no perdona: Corinthians suma 32 puntos, los mismos que Internacional. Se mantiene fuera de la zona de descenso solo por haber logrado más victorias que su rival directo. Un tropiezo más puede cambiarlo todo.
El margen es mínimo. La paciencia, también. Seedorf llega con un escudo construido en años de élite, pero sin tiempo para discursos largos. Necesita puntos, ya. Depay, por su parte, está ante un examen que puede marcar su relación definitiva con la hinchada.
Corinthians, un coloso acostumbrado a mirar hacia arriba, se juega ahora algo mucho más básico: seguir perteneciendo a la primera línea del fútbol brasileño. La pregunta ya no es si puede competir por títulos. Es si sabrá sobrevivir.





