Cristiano Ronaldo: Futuro entre el banquillo y el sueño americano
El futuro de Cristiano Ronaldo vuelve a ser un tema abierto. A sus 39 años y con 42 en el horizonte de febrero de 2027, el portugués sigue sin desvelar qué quiere hacer cuando su contrato con Al-Nassr expire el próximo verano. Nada se puede descartar. Ni siquiera ahora.
La pregunta ya no es solo cuánto tiempo más puede estirar su carrera, sino cómo quiere que sea su vida cuando deje de aparecer en las alineaciones. Son 234 partidos con la selección de Portugal, un registro que muchos consideran suficiente para cerrar el círculo internacional. Las voces que le piden dar un paso al lado con la selección empiezan a subir de volumen. Él, fiel a su historia, prefiere convertir el ruido en combustible.
En Riad no hay señales de retirada inmediata. Con Cristiano Junior creciendo en la academia de Al-Nassr, el capitán mantiene la misma rutina obsesiva que le ha sostenido durante más de dos décadas. Entrenar, competir, demostrar. Jugar “todo lo posible” sigue siendo su plan declarado, aunque el calendario y el cuerpo tengan siempre la última palabra.
Accionista, futuro dirigente… ¿y entrenador?
Su contrato en Arabia Saudí no solo le ata al césped. Incluye también un 20% de participación en Al-Nassr, una puerta abierta a cargos directivos o incluso a funciones ejecutivas de más peso. Hay quienes ya imaginan a Ronaldo como propietario de su propio club, manejando el timón desde el palco y no desde el área rival.
Danny Simpson, que compartió vestuario con él en Manchester United, no termina de ver a Cristiano desvaneciéndose en un segundo plano. Le cuesta imaginarlo lejos del olor a césped y del ruido del vestuario.
Preguntado por el siguiente paso del portugués, Simpson, en declaraciones a GOAL en colaboración con Free Bets, fue directo: cree que acabará entrenando. “He estado dándole vueltas. ¿Hace lo de David Beckham o entrena? No sé si quizá es un poco más apasionado en lo que pasa sobre el campo”, razonó el exdefensa, trazando el paralelismo inevitable.
Beckham, otro mítico ‘7’ de Manchester United y campeón de La Liga con Real Madrid, eligió el camino del propietario. Es co-dueño de Inter Miami, vigente campeón de la MLS Cup, y dirige su proyecto en torno a Lionel Messi, ocho veces ganador del Balón de Oro.
¿Cristiano bajo el paraguas de Beckham?
La imaginación hace el resto: Ronaldo aterrizando en Florida, quizá incluso formando parte del cuerpo técnico en el proyecto de Beckham. Simpson no pudo evitar sonreír ante esa posibilidad. Preguntado por si veía a Cristiano entrenando bajo las órdenes de “Becks” en el Nu Stadium, respondió: “¡Eso sí que sería algo, ¿no?!”.
El excompañero de CR7 insistió en la idea del portugués como entrenador: “Sé que tiene acciones en Al-Nassr. Sería interesante ver a Ronaldo como técnico, pero creo que por la forma en que habla, por cómo es, por sus estándares, por lo que espera, especialmente cuando volvió al United, creo que lo lleva dentro para ser un gran entrenador, conocer el juego y estudiarlo. Sería interesante verlo”.
La gran duda, según Simpson, es si Cristiano se conformará con ser solo propietario o dirigente: “No sé si es feliz sentándose atrás, siendo dueño del club y llevando las cosas así. Ha estado sobre el césped todos los días desde que tenía 16 años. ¿Cómo paras eso? A nosotros ya nos cuesta. Él lo ha tenido 10 años más que la mayoría”.
Messi, otro final de carrera bajo el sol
En paralelo, Messi avanza por su propio camino hacia el ocaso competitivo. El argentino, dos veces MVP de la MLS, tiene contrato con Inter Miami hasta 2028. Ya se ha despedido de la selección argentina tras conquistar el Mundial y la Copa América con la Albiceleste, y también en su caso el debate gira en torno a la fecha del adiós definitivo.
El perfil de Messi apunta lejos del banquillo. El delantero, de 39 años y carácter mucho más reservado, parece inclinado hacia un rol en los despachos, con un puesto entre bambalinas en Barcelona como escenario más probable para el día después.
Aun así, el magnetismo de Miami y de la MLS no se agota con él. No faltan quienes imaginan a su eterno rival siguiendo sus pasos hacia la “Sunshine State”, persiguiendo su propia versión del sueño americano, con proyectos extradeportivos que incluyen incluso el salto a Hollywood.
El fútbol ha visto a Ronaldo romper casi todas las normas del tiempo y de la lógica competitiva. La siguiente incógnita ya no es cuántos goles más puede marcar, sino dónde decidirá escribir el próximo capítulo: en un banquillo, en un palco… o bajo los focos del espectáculo estadounidense.






