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De Zerbi arriesga con Bergvall en el debut de Tottenham

Roberto De Zerbi salió del Gtech Community Stadium con una certeza incómoda: la apuesta por Lucas Bergvall le salió cara en el estreno de la temporada de la Premier League. Tottenham cayó 3-0 ante Brentford, superado en intensidad y ritmo, y el joven centrocampista sueco quedó en el centro del foco.

El técnico italiano decidió darle la titularidad a Bergvall por delante de Mateus Fernandes y Rodrigo Bentancur. No fue un capricho, sino una consecuencia de una pretemporada deshilachada. Fernandes apenas ha podido acumular minutos por fatiga en el gemelo. Bentancur regresó tarde a los entrenamientos tras el Mundial. Ninguno de los dos estaba listo para arrancar de inicio.

Con ese contexto, De Zerbi tiró de lo que sí había trabajado en verano: Bergvall junto a Sandro Tonali en el corazón del equipo. Sobre el papel, una apuesta de proyecto. Sobre el césped, una prueba de fuego.

Brentford olió la debilidad y apretó donde más dolía. El joven sueco nunca encontró el ritmo del partido, se vio ahogado por la presión del centro del campo rival y terminó protagonizando la acción que rompió definitivamente el encuentro: perdió el balón que dio origen al segundo gol local. Un error que pesó como una losa.

El propio De Zerbi reconoció después que sabía perfectamente a lo que se exponía con esa alineación. Recordó que está levantando un equipo casi nuevo desde atrás: la temporada pasada la línea defensiva la formaban Pedro Porro, Kevin Danso, Micky van de Ven y Destiny Udogie. En Brentford, en cambio, salieron Archie Gray, Jean Paul van Hecke, Marcos Senesi y Andy Robertson. Cuatro caras nuevas. Otro idioma futbolístico.

En el centro del campo, el contraste fue igual de evidente. Antes, Rodrigo Bentancur y Joao Palhinha. Ahora, Bergvall como titular porque Bentancur llegó tarde a la pretemporada y las sesiones veraniegas se construyeron alrededor del sueco. De Zerbi defendió la lógica de esa continuidad: al inicio de un nuevo proyecto, insistió, le parecía “bueno” y “correcto” darle la camiseta de titular.

La realidad fue mucho más áspera. Tottenham encajó dos goles en 33 minutos, el equipo se partió y Bergvall vivió una primera parte de aprendizaje cruel. Al descanso, el técnico no dudó: cambio al vestuario. Una decisión tan táctica como simbólica. Había que sacudir al equipo.

Pese al golpe, De Zerbi no le soltó la mano a su centrocampista. Subrayó que, más allá del error en el segundo tanto, no consideró que su actuación fuese desastrosa. Insistió en que el fallo forma parte del proceso. En su visión, el Bergvall de dentro de dos años no perderá ese balón en ese momento del partido. Para llegar ahí, dijo, hay pasos que hay que dar. Y algunos duelen.

El mensaje de fondo fue claro. Tottenham se mueve en la delgada línea entre competir hoy y construir el mañana. Archie Gray y Lucas Bergvall son piezas centrales de ese plan. La pregunta es si el club y el entorno tendrán paciencia para soportar noches como la de Brentford mientras el equipo aprende a vivir con esa apuesta.