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Deniz Undav y Stuttgart: ultimátum antes del Mundial

Deniz Undav ha cambiado el guion habitual de las renovaciones. Nada de largas negociaciones discretas ni silencios calculados. El delantero de VfB Stuttgart, uno de los grandes protagonistas de la última temporada en la Bundesliga, ha puesto fecha límite a su futuro inmediato.

Según informa Bild, el atacante ha dado un ultimátum al club suabo: quiere una respuesta clara sobre su nuevo contrato como muy tarde el martes 2 de junio. Ese mismo día se sube al avión con la selección alemana rumbo a Estados Unidos, en la recta final de preparación para el Mundial.

A partir de ahí, su mensaje es simple: o hay acuerdo, o se acabó la conversación… al menos por ahora. Si Stuttgart no ha tomado una decisión antes de su viaje, Undav tiene previsto congelar las conversaciones para centrarse exclusivamente en la cita mundialista.

Una oferta fuerte… pero todavía insuficiente

En Stuttgart lo saben: el tiempo corre. El club prepara, siempre según Bild, una nueva propuesta que debería llegar al jugador antes del fin de semana. No se trata de un gesto simbólico; las cifras ya se mueven en territorio de estrella.

Hasta el momento, VfB habría puesto sobre la mesa un salario anual de entre 5,5 y 6 millones de euros por temporada. Un salto notable respecto a los aproximadamente 4,5 millones que percibe actualmente. A eso se suma una prima de fichaje de 3 millones de euros solo por estampar la firma.

Para muchos futbolistas sería un paquete difícil de rechazar. Para Undav, de momento, no es suficiente.

El atacante, que se ha ganado un peso específico en el proyecto y en el vestuario, quiere que su contrato refleje exactamente ese nuevo estatus. Y lo quiere ya, antes de entrar en la burbuja competitiva y mediática del Mundial.

Stuttgart ante una decisión delicada

La situación coloca a VfB Stuttgart en una encrucijada incómoda. Si aprieta demasiado poco, corre el riesgo de perder el impulso y la sintonía con su hombre gol. Si cede demasiado, puede tensionar su estructura salarial y el equilibrio del vestuario.

El margen de maniobra es mínimo. El calendario no perdona, y el Mundial siempre altera jerarquías: un buen torneo puede disparar el caché de Undav, atraer pretendientes y encarecer todavía más cualquier renovación futura.

Por ahora, solo hay una certeza: el reloj no se detiene. Y en Stuttgart deberán decidir si están dispuestos a dar a Deniz Undav el contrato que reclama… antes de que el Mundial cambie el tablero por completo.