Dom Ballard y su golazo en el Bristol City vs Birmingham City
El marcador final dirá que fue un 2-2 entre Bristol City y Birmingham City en Championship. Pero nadie va a recordar primero el resultado. La noche quedará ligada a un nombre y a un gesto técnico difícil de repetir: Dom Ballard.
Minuto 85, partido tenso, empate en el aire. Centro desde la derecha de Rio Cardines. Ballard, de espaldas a portería, mide el vuelo del balón en una fracción de segundo. No se gira, no controla, no duda. Saca el tacón en el aire y conecta una volea imposible. El esférico sale disparado hacia la escuadra. Golazo. De los que congelan el estadio un instante antes del rugido.
El delantero del Bristol City se lanza directo hacia la grada. Lo había soñado así. «Los aficionados estuvieron increíbles y corrí directo hacia ellos cuando marqué, fue una sensación increíble», confesó después. Y no exageraba. Ashton Gate estalló.
La belleza del tanto fue tan evidente que las redes sociales reaccionaron al instante. El término “Puskás Award” empezó a escalar posiciones hasta convertirse en tendencia en X. Muchos usuarios lo tenían claro: la carrera por el mejor gol de la temporada podía haberse decidido en agosto.
Ballard también lo sabe. «No marcaré muchos mejores que ese», admitió, todavía con la adrenalina a flor de piel. Un tacón, una volea, la escuadra. Puro fútbol de videojuego trasladado al césped.
El guion, sin embargo, se negó a ser perfecto. Con Bristol City por delante gracias a la genialidad de su delantero, Birmingham encontró aire desde los once metros y empató desde el punto de penalti para sellar el 2-2 definitivo. El golpe anímico fue evidente en el vestuario local.
Ballard lo dejó claro: el espectáculo no tapó la frustración. «Estamos decepcionados con el resultado al final porque pensé que fuimos el mejor equipo», aseguró. El golazo no le nubló la lectura del partido.
El contexto hace aún más potente la escena. Recién llegado al club, el atacante necesitaba una señal, una carta de presentación. La encontró con una jugada que ya circula en bucle por todas las pantallas. «Todo el mundo cumplió bien su papel hoy y, cuando llegas a un club nuevo, quieres empezar fuerte, así que marcar hoy contra un buen Birmingham City es genial», añadió.
La noche se cerró con un punto para cada lado, pero con una sensación clara: la temporada de Championship apenas arranca y ya tiene un candidato feroz al mejor gol del año. La pregunta ahora es sencilla y contundente: ¿quién se atreve a superar el tacón de Dom Ballard?






