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Duran salva al Celtic y alivia a O’Neill tras semana difícil

El rugido de Celtic Park sonó más a alivio que a celebración. Después del mazazo europeo en Linz y de 120 minutos a la defensiva a mitad de semana, el Celtic necesitaba algo más que un triunfo: necesitaba una respuesta. La encontró en los pies de Camilo Duran.

El colombiano firmó un doblete en la primera parte y sostuvo un 2-1 trabajado ante Falkirk que mantiene el pleno liguero: tres victorias en tres jornadas de Scottish Premiership. No fue un paseo. Ni mucho menos. Pero fue exactamente lo que Martin O’Neill pedía.

El alivio del técnico

El veterano técnico irlandés no escondió su sensación al término del encuentro. Volver a ganar era innegociable.

«La victoria era lo más importante, siempre lo es», subrayó O’Neill ante los medios del club. Venía de una semana que golpeó a todo el entorno: plantilla, cuerpo técnico y aficionados. «Ha sido una semana dura para todos los vinculados al club, no solo para nosotros, también para la gente que paga su dinero para venir y apoyarnos, y les fallamos el martes. Así que estamos absolutamente encantados de haber ganado el partido».

El Celtic respondió desde el inicio. Con Duran como referencia en el centro del ataque por la ausencia de Kasper Hogh, el equipo encontró fluidez y ocasiones. El propio O’Neill lo reconoció: por momentos, su equipo rozó el fútbol que quiere ver.

«Por momentos jugamos un fútbol realmente, realmente precioso y podríamos haber dejado el partido sentenciado al descanso», admitió. Hubo oportunidades claras para cerrar la tarde antes de tiempo. No las aprovecharon. Y el partido se tensó.

Del dominio al sufrimiento

El doblete de Duran en la primera mitad parecía encaminar una tarde plácida. Sin embargo, O’Neill nunca dio por muerto a Falkirk. «Con 2-0, Falkirk nunca estuvo fuera del partido, como se demostró», explicó.

Cuando los Bairns recortaron diferencias, Celtic Park contuvo la respiración. Los últimos 15-20 minutos se hicieron largos. El propio técnico los definió como «duros». El equipo, cansado tras la prórroga de Linz y tocado anímicamente por la derrota europea, tuvo que apretar los dientes para proteger la ventaja mínima.

Aun así, resistió. Y eso, para O’Neill, vale casi tanto como el buen juego mostrado en fases del duelo. «Ha sido una semana vieja y dura, así que es bueno ganar el partido. Es lo más importante para nosotros, y mejoraremos», aseguró, dejando claro que ve margen de crecimiento pese al pleno liguero.

Camilo Duran, el ‘9’ soñado por O’Neill

En una tarde de reivindicación colectiva, una figura se elevó por encima del resto: Camilo Duran. El colombiano, acostumbrado a partir desde banda o a moverse alrededor del punta cuando Hogh actúa de referencia, asumió el rol de delantero centro y respondió con dos goles y una actuación que enamoró, de nuevo, a su entrenador.

«Es un futbolista fantástico», sentenció O’Neill. «Creo que es un delantero natural, pero ha ido cayendo a esa zona cuando Kasper Hogh ha jugado de ‘9’, y Kasper te da probablemente esa fuerza física también».

El técnico no quiso olvidar al danés, al que definió como un rematador de área, pero dejó claro el impacto diferencial de Duran en el día a día. «Kasper también es un goleador en y alrededor del área de penalti, pero Camilo es simplemente un sueño para trabajar con él», confesó.

Hay un detalle que resume el cariño del vestuario hacia el colombiano. O’Neill lo contó con una sonrisa: «Su inglés está mejorando, pero lo único que seguimos diciéndole es: “hijo, eres brillante”».

Un Celtic tocado, pero no hundido

La semana dejó cicatrices. La derrota en Linz dolió, y los 120 minutos a la defensiva pesaron en las piernas y en la cabeza. El tramo final ante Falkirk lo dejó claro. Sin embargo, el Celtic respondió como se exige a un aspirante al título: ganando incluso cuando el juego se apaga y los nervios aparecen.

Tres partidos, tres victorias en liga, un delantero en racha y un técnico que, pese a admitir el sufrimiento, ve el vaso medio lleno. La pregunta ahora es sencilla y a la vez enorme: ¿será este punto de inflexión el que convierta una semana dura en el inicio de algo mucho más sólido en Celtic Park?