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Erik ten Hag critica a Cristiano Ronaldo tras su salida del Manchester United

Erik ten Hag ya no está en el banquillo de Manchester United, pero su paso por Old Trafford sigue ardiendo. El técnico neerlandés, destituido en 2024, ha señalado directamente a Cristiano Ronaldo y a los dueños del club en una entrevista con The Athletic que reabre una etapa tan explosiva como frustrante.

Un ídolo, una ruptura y una decisión fría

Cuando Ten Hag aterrizó en Manchester para la temporada 2022-23, Cristiano Ronaldo ya era el tótem del vestuario tras su regreso en agosto de 2021. El plan inicial era claro: integrar al portugués en un proyecto que pretendía modernizar el juego del United. El desenlace fue muy distinto.

La relación se resquebrajó a gran velocidad. El punto de inflexión llegó en octubre, en un triunfo ante Tottenham, cuando Cristiano se negó a entrar al campo como suplente. Poco después, el delantero criticó públicamente al club en una entrevista televisiva. En noviembre, ambas partes acordaron la rescisión del contrato. Una salida sin honores para una leyenda del club.

Ten Hag no edulcora lo sucedido: “Él dejó tirado al equipo, y me dejó tirado, porque nosotros contábamos con él”, afirmó. “Obviamente, es uno de los mejores de la historia del fútbol. Le respeté mucho. Pero en ese momento, como entrenador, tuve que tomar una decisión racional y quedarme con los jugadores en los que creía”.

La palabra clave del neerlandés es “plan”. Para él, Cristiano dejó de ajustarse a ese plan.

Entrenamientos, preparación y un 4-0 que marcó

Ten Hag va más allá del episodio ante Tottenham. Asegura que el comportamiento diario del portugués ya no estaba a la altura de lo que exigía la élite.

El técnico sostiene que Cristiano se borraba de algunas sesiones y que, tras el 4-0 encajado ante Brentford al inicio de su mandato, no completó la carrera física que el cuerpo técnico impuso a la plantilla como castigo y mensaje de exigencia.

“Lo confronté con esto”, explicó Ten Hag. “Muchas veces le dije: ‘Ronnie, todos quieren trabajar para ti, para ponerte en la posición adecuada, pero si tú no consigues llegar al área, no puedes marcar’. No era capaz de hacerlo”.

El neerlandés rechaza la idea de que le pidiera al luso un esfuerzo imposible en la presión: “Es una idea equivocada decir que yo esperaba que hiciera la presión y que estaba exhausto. No podía. No corría ni con balón ni sin balón. La razón era que no se preparaba”.

El retrato es duro: un Cristiano de 41 años, todavía con nombre y peso en el vestuario, pero ya lejos del estándar físico que exige el fútbol de máxima intensidad que Ten Hag intentaba implantar.

Del título de FA Cup al despido… y las promesas rotas

El otro gran frente del neerlandés apunta hacia arriba, a los dueños del Manchester United. Ten Hag fue despedido en octubre de 2024, con el equipo hundido en la 14ª posición de la Premier League, apenas cinco meses después de haber levantado la FA Cup y de firmar una ampliación de contrato.

En esas conversaciones para renovar, según su versión, le aseguraron respaldo, lealtad y una línea directa de comunicación para alinear decisiones deportivas. Nada de eso se cumplió.

“Me prometieron lealtad, me prometieron apoyo, me prometieron comunicación, que estaríamos alineados. Hablamos de los problemas. Pero las promesas no las cumplieron”, lamentó.

El caso que más le dolió tiene nombre y apellido: Scott McTominay. Ten Hag asegura que fue tajante con la directiva: no quería que el centrocampista escocés saliera del club. “Dije: ‘No vender a Scott McTominay’. Y al final lo vendieron (a Napoli). Me sentí, por supuesto, muy avergonzado y decepcionado”.

Para un entrenador que reclama control y coherencia en la planificación, ver cómo se marchaba un jugador que consideraba clave sin su consentimiento fue, según su propio relato, la confirmación de que su autoridad se había diluido.

Nueva tormenta en Portugal: sanción y conflicto con Jorge Jesus

Mientras el pasado en Manchester se reabre con las palabras de Ten Hag, el presente de Cristiano tampoco vive días tranquilos con su selección.

El lunes, la Federación Portuguesa suspendió al delantero durante 30 días después de que abandonara la concentración de la selección tras un choque con el seleccionador Jorge Jesus por su rol en el equipo. El consejo disciplinario confirmó el cargo contra el atacante de 41 años y fijó una multa de 255 euros.

El conflicto estalló este mes en Copenhague. Cristiano dejó la concentración antes del duelo de Nations League contra Dinamarca, tras acusar a Jesus de haber roto dos veces su palabra sobre el papel que iba a desempeñar, después de quedarse sin minutos como suplente ante Noruega.

Jorge Jesus negó haber cerrado ningún acuerdo específico con el jugador, pero, tras la victoria por 2-1 ante Dinamarca, dejó abierta la posibilidad de un regreso.

Cristiano, por su parte, terminó reculando. Más tarde pidió perdón por no saludar a los aficionados tras el partido contra Noruega y por haber abandonado a sus compañeros, y aseguró que sigue disponible para la selección una vez cumpla cualquier sanción derivada de lo ocurrido.

El presidente de la Federación Portuguesa, Pedro Proenca, fue claro en su mensaje: todos dentro del organismo quieren que Ronaldo vuelva al equipo nacional cuando el caso quede resuelto.

La carrera de Cristiano entra en un tramo final tan cargado de goles y recuerdos como de fricciones y episodios polémicos. Ten Hag ya ha dejado su veredicto sobre lo que vivió en Manchester. La próxima palabra, como casi siempre en su carrera, volverá a ser del propio Ronaldo.