Ewen Jaouen: El nuevo portero del Newcastle United
Ewen Jaouen miraba la Bundesliga por televisión. Soñaba con los grandes estadios alemanes, con el ruido y la velocidad. Pero su destino, al final, le ha llevado a otra isla, a otro tipo de tormenta: la Premier League, con los guantes de Newcastle United.
Hace unos años, un entrenador le lanzó una frase que hoy suena a premonición. Christophe Lollichon, histórico preparador de porteros, le dijo: “Con tus características, podrías ser portero en Inglaterra algún día”. Aquello quedó flotando. Hoy, ese día ha llegado.
Newcastle está dispuesto a pagar alrededor de 18,5 millones de libras por un guardameta que todavía no ha jugado un solo minuto en la élite. Un salto brutal desde el Stade de Reims en Ligue 2 a St James’ Park. Una apuesta a futuro en un puesto donde los errores se pagan al contado.
El ojo de Lollichon
Pocas personas conocen mejor el oficio que Christophe Lollichon. En su currículum aparecen nombres como Petr Cech, Thibaut Courtois o Edouard Mendy. Porteros que cambiaron partidos, temporadas y hasta eras. En 2024-25 trabajó codo con codo con Jaouen durante su cesión en USL Dunkerque. Lo vio de cerca. Le corrigió. Le exigió.
“Ewen tiene solo 20 años y, si el contexto es positivo, no sé cuál es su límite”, explicó a BBC Sport. No es un elogio menor viniendo de alguien que ha moldeado a campeones de Europa.
Los números en Reims respaldan esa sensación. Ningún portero había dejado tantas porterías a cero en una temporada de liga con el club desde Mendy: 15 partidos sin encajar. No es casualidad que media Europa lo tuviera en el radar.
Jaouen aún es un proyecto. Necesita pulirse. Pero su base es poderosa: 1,98 de estatura, dominador del área, valiente en las salidas, correcto con los pies, capaz de sacar manos imposibles y, sobre todo, con margen de mejora en casi todos los aspectos clave. Lollichon, que sigue muy cerca de su entorno, llega incluso a compararlo con el Courtois de 17 años al que vio por primera vez.
Eso sí, no pide prisas. Lanzarlo al fuego de la Premier desde el primer día sería, en sus palabras, “un poco peligroso”. Su lectura es clara: Newcastle debe proteger a su “gigante”.
“Creo que el objetivo de Newcastle es que observe el nuevo nivel en su primera temporada”, apunta. “Fue número uno en Ligue 2, pero la Premier League es la cima. La intensidad, la calidad de los jugadores, es un gran cambio. Ewen tiene esa capacidad para observar y adaptarse muy rápido”.
El retrato personal también ayuda a entender por qué el club inglés se ha decidido. “Es muy profesional. No es alguien que hable todo el tiempo, es muy discreto. Lo que voy a decir suena un poco anticuado, pero necesita sentir cariño a su alrededor”.
De la frustración al escaparate
El camino hasta este traspaso no ha sido una línea recta. En Dunkerque, Jaouen perdió la titularidad tras un par de errores. Adrian Ortola, más experimentado y con mejor salida de balón, se quedó con el puesto. El francés se marchó dolido. Sintió la herida.
Pero no se quedó ahí. Tras la decepción inicial, decidió aprender. Lollichon se encontró con un portero joven “un poco asustado” ante ciertos cambios en su juego, sobre todo en la colocación en los centros laterales. Con trabajo, esa timidez se fue transformando en seguridad.
El punto de inflexión llegó en la Copa de Francia. Jaouen se midió a rivales de máximo nivel y respondió. Fue una pieza clave en la sorprendente marcha de Dunkerque hasta las semifinales en 2024-25.
En el duelo de octavos ante Lille dejó dos escenas que explican por qué Newcastle ve en él algo distinto. Primero, un mano a mano con Jonathan David en el tiempo reglamentario. El delantero esperó que el portero se venciera al suelo. Jaouen no se movió. No le dio opción. David intentó picar el balón, pero el guardameta se mantuvo erguido y resolvió la acción con una calma impropia de su edad.
Luego, la tanda de penaltis. El cuerpo técnico decidió que Jaouen lanzara el sexto. No dudó. Frente a él, Vito Mannone, con oficio y experiencia, trató de jugar con los tiempos, de imponer jerarquía. El joven francés tomó el control de la escena. Ejecutó la pena máxima con una frialdad que sorprendió al veterano portero. “El penalti fue increíble”, resume Lollichon.
Ese torneo cambió su perspectiva. Jaouen regresó a Reims reforzado, listo para asumir por primera vez una temporada completa como portero titular. Lo que vino después ya lo sabemos: actuaciones sólidas, una colección de porterías a cero y los ojeadores de Newcastle tomando nota desde la grada.
El nuevo plan de Newcastle
Este fichaje, el primero del mercado para el club inglés, encaja en un giro estratégico tras un verano de 2025 especialmente duro. Después de apostar el año pasado por jugadores ya contrastados en la Premier League, la dirección deportiva ha decidido mirar con más insistencia al continente. Buscar talento por pulir, perfiles que puedan explotar en el contexto adecuado.
En la portería, ese tipo de apuesta es menos habitual. Pero Newcastle ve en Jaouen algo que escasea en Inglaterra. “En Inglaterra, excepto David Raya, no hay necesariamente muchos porteros proactivos”, apunta Lollichon.
Ahí entra en juego el estilo. Un guardameta que se adelanta, que domina el área, que participa en la salida de balón, puede cambiar la fisonomía de un equipo. Pero necesita tiempo, confianza y un plan claro.
Lollichon imagina una hoja de ruta lógica: “Podría jugar partidos de copa inglesa, sería un muy buen comienzo, e intentará asegurar su posición, lo cual es normal”. Un aterrizaje progresivo, sin quemar etapas, en una liga donde el más mínimo fallo se magnifica.
Para el técnico francés, la clave está en que Jaouen entienda la ventaja de jugar de forma proactiva en la Premier. Si lo consigue, su impacto puede ser enorme. Si se adapta a la velocidad, al contacto, a la presión constante, Newcastle puede haber encontrado algo más que un suplente o un proyecto: un portero capaz de marcar época.
Por ahora, el chico que soñaba con la Bundesliga tendrá que aprender a vivir con el rugido de St James’ Park, con los centros laterales bajo la lluvia y con la exigencia diaria de la liga más feroz del mundo. Tiene 20 años, un cuerpo de gigante y un futuro abierto de par en par.
La pregunta ya no es si puede jugar en Inglaterra. Es cuánto tardará en adueñarse de la portería.






