Federación Saudí castiga a Al Taawoun por cánticos sobre Diogo Jota
La Federación Saudí de Fútbol ha dado un golpe contundente. Al Taawoun ha sido multado con 100.000 riales saudíes (unos 26.660 dólares) y deberá disputar sus dos próximos partidos de liga a puerta cerrada después de que un grupo de aficionados coreara el nombre del fallecido internacional portugués Diogo Jota durante el duelo ante Al Hilal.
La escena se produjo el sábado 12 de septiembre, en casa de Al Taawoun. Rubén Neves se preparaba para lanzar una falta cuando, desde la grada, comenzó a escucharse un cántico repetido: “¡Jota! ¡Jota! ¡Jota!”. El vídeo corrió de inmediato por las redes sociales y desató la indignación.
Neves, visiblemente afectado, respondió con una mezcla de ironía y dolor. Aplaudió de forma sarcástica, levantó el pulgar y, acto seguido, señaló al cielo antes de apuntar hacia la grada, dejando claro que había entendido perfectamente el mensaje.
El gesto no era casual. Rubén Neves y Diogo Jota compartieron vestuario en Porto, Wolves y la selección de Portugal. Eran amigos cercanos. Neves fue uno de los encargados de portar el féretro en el funeral de Jota, un vínculo que hace todavía más hiriente lo sucedido.
Condena oficial y castigo ejemplar
La reacción institucional llegó con rapidez. En un comunicado conjunto, la Saudi Arabian Football Federation (SAFF) y la Saudi Professional League lanzaron una condena tajante al comportamiento de esos aficionados durante el Al Taawoun vs Al Hilal, correspondiente a la séptima jornada de la liga saudí.
“Este comportamiento es contrario a los valores del fútbol saudí y del espíritu deportivo”, señaló la SAFF en su nota. El mensaje fue más allá: “Explotar tragedias personales para incitar o provocar es inaceptable y no tiene cabida en el fútbol saudí”.
De las palabras se pasó a los hechos. Multa económica fuerte y dos partidos sin público para Al Taawoun. Un castigo que busca marcar una línea roja clara en un campeonato que vive bajo los focos del mundo.
La voz de Cristiano Ronaldo
El eco del incidente no se quedó en Arabia Saudí. Cristiano Ronaldo, estrella de Al Nassr y excompañero de Rubén Neves y Diogo Jota en la selección portuguesa, intervino con dureza en redes sociales al comentar una publicación sobre el episodio.
“La liga debe actuar y castigar este tipo de comportamiento de los aficionados”, escribió. “Esto ya no es fútbol, y tiene que haber límites. Las personas que se comportan así no deberían poder entrar nunca más en un estadio”.
Las palabras de Cristiano amplificaron el debate. No se trataba solo de un incidente local, sino de una cuestión de límites éticos en el fútbol moderno, en una liga que intenta consolidar su imagen internacional.
Al Taawoun se desmarca de sus propios aficionados
El propio club sancionado intentó desmarcarse de inmediato de los cánticos. Tras el partido, Al Taawoun emitió un comunicado en el que rechazó de forma expresa lo ocurrido en su grada.
“Este comportamiento es completamente inaceptable y no representa al Al Taawoun Club, a sus aficionados ni a los valores por los que se conocen las gradas del club”, afirmó la entidad.
El mensaje se cerraba con una reflexión que apunta al corazón del problema: “La competencia deportiva no puede ser una justificación para insultar, menospreciar o acosar a otros a costa de los sentimientos de nadie”.
El caso deja una imagen potente: un estadio en silencio durante dos jornadas, una multa sobre la mesa y una advertencia clara a todo el campeonato. La pregunta es si bastará este castigo para frenar una deriva que el fútbol, en cualquier liga y en cualquier país, no puede permitirse.






