Hibernian destituye a David Gray tras mal inicio en la liga
Hibernian ha puesto fin a la etapa de David Gray como entrenador principal apenas seis jornadas después del arranque de la Scottish Premiership. Con su salida, se cierra también una relación de 12 años entre el ex capitán y el club de Easter Road, una figura que había pasado de héroe en el césped a líder en el banquillo.
La derrota del martes por 1-0 ante Kilmarnock, colista de la tabla, fue el golpe definitivo. Ese resultado deja al conjunto de Edimburgo noveno, con solo seis puntos, y agrava una estadística que pesa como una losa: seis derrotas consecutivas en casa, una racha que viene arrastrándose desde la temporada pasada.
El club no solo prescinde de Gray. Sus asistentes, Liam Craig y Craig Samson, también abandonan sus cargos. De forma inmediata, John Potter asume el mando del primer equipo para el partido del sábado en Easter Road frente a Aberdeen, un duelo que llega en pleno clima de agitación.
El presidente ejecutivo, Ian Gordon, asumió la dureza de la decisión: explicó que el consejo no la tomó “a la ligera”, pero la consideró inevitable ante la caída reciente en resultados y rendimiento. Palabras que resumen un desgaste acelerado en el proyecto de Gray.
De héroe eterno a salida amarga
Para la afición de Hibs, el nombre de David Gray está grabado en la historia del club. En 2016, el entonces lateral derecho firmó uno de los momentos más icónicos del fútbol escocés reciente: un cabezazo en el tiempo añadido en Hampden ante Rangers que dio a Hibernian la Scottish Cup y puso fin a 114 años de espera para lograr su tercer título en el torneo.
Gray había llegado dos años antes como jugador y se retiró en 2021 tras 177 partidos, dando el salto inmediato al cuerpo técnico. Durante ese periodo, ejerció en tres ocasiones como técnico interino, siempre como solución de urgencia, hasta que en mayo de 2024 el club le entregó oficialmente el cargo de entrenador principal en sustitución de Nick Montgomery.
Su arranque como técnico a tiempo completo fue duro. Solo ganó uno de sus primeros 15 partidos de liga. Sin embargo, el equipo reaccionó con fuerza y completó una remontada notable para terminar tercero en la clasificación, un cierre de campaña que reforzó su figura. La temporada pasada, Hibs acabó quinto, consolidando la sensación de estabilidad competitiva.
En total, Gray dirigió 107 encuentros al frente del equipo: 43 victorias, 35 derrotas y 29 empates. Un balance que refleja un ciclo con altibajos, pero también con una regularidad que el propio Gordon quiso subrayar al despedirle, destacando que había aportado un nivel de estabilidad y consistencia que el club “no había alcanzado en los últimos años”.
El dirigente también remarcó el impacto humano del técnico, al que definió como una presencia inspiradora, un referente en actitud, profesionalismo y ética de trabajo, respetado y querido por jugadores y empleados del club.
Ahora, Easter Road se queda sin uno de sus símbolos más reconocibles en pleno mes de septiembre, con el equipo atascado en la zona baja y un banquillo en manos de un técnico interino. La estatua emocional de Gray seguirá en la memoria por aquel cabezazo en Hampden, pero la realidad deportiva de Hibernian exige respuestas inmediatas.
La próxima las buscarán ante Aberdeen. Y la pregunta es clara: ¿quién tomará el relevo definitivo para enderezar el rumbo de Hibs en esta temporada ya marcada por una decisión tan contundente?






