Hull City sorprende en Stamford Bridge
Mientras Fulham frenaba a Liverpool, en el oeste de Londres se cocinaba otra sorpresa de las que destrozan quinielas: Hull City salió vivo de Stamford Bridge y alargó su increíble arranque invicto en la 2026/27. No fue un accidente. Fue merecido.
El tridente de Chelsea cumple, pero sin fiesta
Si alguien duda de por dónde pasa hoy el talento ofensivo de Chelsea, la respuesta es sencilla: Morgan Rogers, Cole Palmer y Joao Pedro. No hay debate. No hay dilema de “a quién elijo” para el triple de Fantasy. Son ellos tres o nada.
Ante Hull, los tres volvieron a producir. Joao Pedro asistió a Rogers en el primer gol, un derechazo temprano que parecía anunciar goleada. Después, cuando el partido se le escapaba a los de Xabi Alonso, Palmer apareció por la derecha y puso un centro raso para que Joao Pedro firmara el 2-2 y evitara un bochorno mayor.
Sobre el papel, ocho puntos para Rogers, cinco para Palmer y doce para Joao Pedro no suenan mal para un partido que se había inflado en las previsiones de Fantasy, sobre todo para quienes llevaron la cinta –o el Triple Capitán– en el brazo de Palmer. En la realidad, no fue el festival que se esperaba.
El dato ilustra bien la sensación: más allá de una ocasión tardía en la que Palmer volvió a encontrar a Rogers, el dúo “JP Morgan” apenas tuvo más miradas claras a portería. De hecho, el gol y la asistencia de Joao Pedro salieron de su único disparo y su único pase clave en todo el encuentro. Eficacia máxima, volumen mínimo.
Un ataque que ilusiona, una defensa que hace aguas
Mientras el tridente suma ya 14 retornos ofensivos en solo cuatro jornadas, atrás el panorama es muy distinto. La defensa de Chelsea se desmorona con una facilidad preocupante.
Hull no solo resistió. Superó a los locales en goles esperados y, además, con holgura. Es la primera vez esta temporada que los Tigers logran imponerse en xG a un rival en la Premier League. Y lo hicieron en Stamford Bridge.
Xabi Alonso no se escondió tras el partido:
“En general, estamos atacando mejor que defendiendo, en todos los aspectos. Sabemos que es un tema grande para nosotros. Son solo cuatro partidos, pero la dinámica en cuanto a lo que concedemos no me gusta y tenemos que hacerlo mucho mejor. Juego abierto, balón parado, balones largos, dureza, competitividad… podemos hacerlo mejor”.
La pregunta es inevitable: ¿tanto cambio está pasando factura?
El sábado le tocó al banquillo a Maxence Lacroix, y con eso solo un defensor, Jorell Hato, puede decir que ha sido titular en las cuatro jornadas de liga. Ni siquiera eso le salvó: fue sustituido al descanso tras una primera parte para olvidar.
No es solo cuestión de nombres. También de dibujo. Alonso apostó por un 4-2-3-1 que ya se había visto en pretemporada, pero el equipo se mostró partido, frágil. Hull generó el doble de ocasiones claras: cuatro por solo dos de Chelsea.
Con este contexto, quien tenga en su plantilla a Kevin Schade o Igor Thiago no debería temblar demasiado a la hora de alinearlos en la jornada 5 ante esta versión de los blues.
Hull, sin complejo de recién ascendido
No fue un “London 0-4 Hull”, pero para el conjunto de Sergej Jakirovic se sintió casi igual de dulce. Su idilio con la Premier desafía a las casas de apuestas y a los pronósticos agoreros.
¿Es la típica racha de un recién ascendido sin presión, que juega suelto hasta que la realidad lo alcanza? Seguramente sí. ¿Van a bajar el nivel en algún momento? Lo normal es que también. Pero lo que ya está claro es que Hull está muy lejos de ese equipo “carne de descenso” que muchos dibujaban en agosto.
Tiene, además, un factor diferencial en el banquillo. Jakirovic se ha ganado fama de técnico brillante y carismático. Sus ruedas de prensa mezclan táctica y humor seco, y su equipo refleja esa mezcla de rigor y descaro.
En Stamford Bridge se vio la otra cara de Hull. No solo supo sufrir. Atacó sin miedo cuando olió debilidad.
El inicio fue duro: media hora larga sin casi tocar la pelota, sometido a un Chelsea que parecía tenerlo todo bajo control. Hasta que apareció Mohamed Belloumi. Un balón suelto en la frontal, media volea violenta y empate. Ese gol cambió el aire del partido.
Belloumi se soltó. Filtró un pase inteligente para que Lewis Coyle probara desde dentro del área –disparo bloqueado– y poco después firmó el 1-2 con un tiro desviado que descolocó a la zaga local. Hull ya creía.
La tarde pudo ser histórica. Oli McBurnie dispuso de una ocasión enorme en la segunda parte para poner el 1-3. No entró. Más tarde, el recién ingresado Mohamed Ali-Cho también se topó con una gran intervención del portero. El mapa de xG de los Tigers lo dice todo: ocasiones claras, en zonas peligrosas, en el campo de un aspirante a la zona alta.
El próximo fin de semana espera Newcastle United. Que se vayan preparando en Tyneside.
Golpe a la zaga: la lesión de Mendy
No todo fueron buenas noticias para Hull. Nobel Mendy volvió a irse antes de tiempo. El central salió mal parado de un choque de cabeza con Joao Pedro y tuvo que ser sustituido en el minuto 58. Aún no ha logrado superar la barrera de los 70 minutos esta temporada.
Jakirovic fue tajante al explicar la situación:
“Sí, no es bueno. Creemos que es una conmoción. Ha ido al hospital y, después del escáner, sabremos más, pero es conmoción al 100%. Mendy estará fuera, al 100%, así que necesitamos encontrar un nuevo jugador”.
Ese “nuevo jugador” ya tiene nombre interno: Lucas Herrington. Central joven, perfil sobrio, que ha dejado muy buenas sensaciones y está llamado a entrar sin que se resienta demasiado la estructura defensiva.
En la retaguardia, Hull incluso rozó el gol a balón parado. Semi Ajayi mandó un cabezazo al larguero y John Egan volvió a sumar en ese papel de especialista defensivo que tantos réditos está dando.
Hull sale de Stamford Bridge con un punto, autoestima disparada y un mensaje claro a la liga: este recién ascendido no viene solo a sobrevivir. La próxima parada, St James’ Park, dirá si este impulso es un espejismo… o el inicio de una temporada que nadie vio venir.






