Idrissa Gana Gueye se despide del Everton tras siete temporadas
Everton ha puesto punto final a una de sus historias más constantes de la última década. Idrissa Gana Gueye, el mediocentro que durante años sostuvo al equipo en silencio, no renovará su contrato y deja el club tras siete temporadas de “servicio de máxima calidad”, como ha comunicado la entidad de Liverpool.
El vínculo del senegalés, de 36 años, expiró a finales de junio. En las últimas semanas se habían mantenido conversaciones con la directiva, pero la conclusión es clara: Gueye “buscará ahora un nuevo desafío en otro lugar”. El siguiente capítulo ya tiene destino previsto: se espera que firme por el Al Diriyah de la Saudi Pro League.
Un adiós a un pilar silencioso
No se marcha un jugador cualquiera. Se va un futbolista que ha disputado 236 partidos con la camiseta de Everton, repartidos en dos etapas, y que convirtió el mediocampo en su territorio natural. Recuperaciones, coberturas, trabajo invisible. Su impacto rara vez ocupó portadas, pero sí llenó libretas de entrenadores.
El técnico David Moyes no escatimó elogios al anunciar su salida: el club está “enormemente agradecido por la dedicación, la profesionalidad y la influencia” de Gana en el césped a lo largo de sus dos etapas. Subrayó, además, un aspecto que no se ve desde la grada: su peso en el vestuario, clave “especialmente en nuestra última temporada en Goodison”.
En un año de máxima tensión para el club, con el viejo Goodison Park viviendo sus últimos capítulos, Gueye ejerció de ancla futbolística y emocional. Su liderazgo, describen desde dentro, fue un factor determinante en los momentos de mayor presión.
De Aston Villa a París y regreso a Liverpool
La historia de Gueye con Everton comenzó en agosto de 2016, cuando llegó procedente de Aston Villa. Se adaptó de inmediato al ritmo de la Premier League y se consolidó como uno de los mediocentros defensivos más fiables del campeonato.
Su rendimiento le abrió la puerta a un gigante europeo: en 2019 se marchó a Paris Saint-Germain, donde permaneció tres temporadas. En agosto de 2022, ya con un estatus consolidado y una carrera contrastada, decidió regresar a Liverpool para una segunda etapa con los ‘Toffees’.
Ese regreso no fue un simple movimiento sentimental. Everton necesitaba oficio, jerarquía y piernas en la medular. Gueye aportó todo eso. Y algo más: calma en medio de la tormenta.
Un legado que trasciende las cifras
Las palabras finales del club resumen la huella que deja el internacional senegalés. Everton agradece a Gana su compromiso “excepcional” a lo largo de los años y le recuerda que “siempre será bienvenido” en la entidad. También extiende sus mejores deseos a él y a su familia en esta nueva etapa.
Para la afición, se va un jugador que rara vez levantó la voz, pero que habló con su fútbol. Para el vestuario, desaparece una referencia diaria. Para el club, se cierra un ciclo con uno de los mediocentros más fiables de su era moderna.
Ahora, mientras Al Diriyah se prepara para recibir a un veterano de élite, en Goodison quedará una pregunta flotando en el aire: ¿quién ocupará el vacío de un futbolista que hizo del trabajo silencioso su sello más ruidoso?






