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Inter Milan busca fichar a Curtis Jones por 35 millones

Inter Milan ha olido sangre. El vigente campeón de la Serie A ha sondeado a Liverpool, a través de intermediarios, para tantear el fichaje de Curtis Jones, según informa James Horncastle en The Athletic. La propuesta: 35 millones de euros. La respuesta implícita desde Anfield: hace falta algo más.

Liverpool valora al centrocampista en torno a los 40 millones de euros. No es una diferencia abismal, pero sí lo bastante significativa como para marcar territorio. Hablamos de un jugador de 25 años, con contrato hasta el verano de 2027 y formado en la Academy del club. No es un activo cualquiera. Es parte de la identidad.

Un enfado que dio la vuelta a las redes

El momento elegido por Inter no es casual. La escena ha corrido como la pólvora en redes sociales: Jones discutiendo con Dominik Szoboszlai y Kostas Tsimikas tras el 1-0 ante Wrexham, un amistoso que, sobre el papel, no significaba nada. En la práctica, dejó mucho ruido.

En las imágenes se ve a Tsimikas tirando al césped el brazalete de capitán de Liverpool. Ese gesto encendió aún más a Jones, ya molesto por la gestión del brazalete tras el cambio de Szoboszlai. El húngaro, que portaba la cinta como capitán, se la habría cedido al lateral griego, algo que no sentó nada bien al centrocampista de casa.

Para Jones, el brazalete no es un simple accesorio. Es jerarquía. Es pertenencia. Es la traducción en el césped de todos esos años en Kirkby soñando con liderar al primer equipo. Verlo rodar por el suelo, aunque fuese en un amistoso, tocó una fibra sensible.

Que perdiera los papeles en un partido sin trascendencia competitiva no deja de ser decepcionante para algunos. Pero también explica la temperatura emocional que rodea a la capitanía de Liverpool y a la posición de un futbolista que lleva años esperando su momento definitivo.

Inter huele oportunidad en medio del ruido

En ese contexto aparece Inter Milan, dispuesto a aprovechar cualquier grieta. El club italiano sabe que la Serie A puede ofrecer a Jones algo que en Anfield aún no tiene asegurado: un rol indiscutible en el once y un escenario nuevo para relanzar su carrera.

Desde el punto de vista del jugador, la tentación existe. Un campeón de Italia, un equipo que compite de forma constante en Europa, un estilo que podría encajar con su capacidad técnica y su lectura táctica. Y, sobre todo, la sensación de sentirse pieza central, no complemento.

La incógnita está en cómo encaja todo eso con el plan de Andoni Iraola. El nuevo técnico ha dejado claro, con palabras contundentes, que Jones entra de lleno en sus planes. Ha asegurado que le valora “muy alto”, que le considera “un gran, gran jugador” y que quiere que siga en el club, no solo esta temporada, sino “por más tiempo”. También ha subrayado algo que en Liverpool pesa tanto como cualquier dato estadístico: que sea Scouse, que sea de la casa, importa.

El mensaje es nítido: Iraola quiere a Jones como parte de su proyecto. Y quiere un Liverpool que recupere la intensidad como seña de identidad, algo que encaja con el mejor perfil del centrocampista inglés.

Entre la identidad y el mercado

Ahí se abre la verdadera batalla. No es solo una cuestión de cinco millones de diferencia entre oferta y valoración. Es una cuestión de jerarquía interna, de confianza y de rol. De si Jones se ve a sí mismo como uno de los pilares del nuevo Liverpool de Iraola o como una pieza más, fácilmente sacrificable ante una buena oferta.

Inter, mientras tanto, se mantiene paciente. Ha lanzado el primer mensaje: 35 millones y la promesa de un papel protagonista en Italia. Sabe que el enfado por el brazalete, por sí solo, no romperá una relación de tantos años, pero también sabe que los pequeños gestos, mal gestionados, pueden erosionar vínculos fuertes.

Liverpool, por su parte, tiene que decidir cuánto vale, en pleno 2026, un centrocampista formado en su propia cantera, con margen de crecimiento y con un fuerte vínculo emocional con la grada. ¿Vale solo esos 40 millones? ¿O vale también como símbolo de continuidad en un vestuario que afronta una nueva era bajo un entrenador diferente?

La pelota está en el tejado de Anfield. Inter ya ha llamado. Ahora falta saber si Curtis Jones quiere seguir peleando por el brazalete en Liverpool o empezar de cero en Milán.