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Ipswich vs Nottingham Forest: un duelo de posiciones engañosas

Siete jornadas de Premier League no cuentan toda la verdad. La tabla aún miente, las rachas despistan y un par de detalles cambian la narrativa. Pero hay una imagen que ya llama la atención: Ipswich instalado en la 10.ª plaza y Nottingham Forest hundido en la 19.ª. No era el guion previsto para octubre.

Ipswich, práctico y duro en Portman Road

Ipswich ha elegido el camino corto hacia la respetabilidad: ser eficiente. Especialmente en Portman Road. El equipo ya suma más triunfos en casa que en toda su última campaña en la élite, aquella que acabó en descenso hace dos temporadas. Tres victorias en total, las mismas que un Liverpool que mira hacia la parte alta desde la quinta posición. Dice mucho del impacto inmediato de Gary O’Neil.

El técnico no se ha obsesionado con la estética. Ha priorizado competir. Y, de momento, le está saliendo.

En cuanto a nombres, llegan buenas noticias. Sasa Lukic, ausente en el 3-2 en el campo del Manchester City por una pequeña molestia en la ingle, apunta a reaparecer. Si está disponible, volverá directo al once para formar en el doble pivote con Exequiel Palacios. Florentino Luis y Azor Matusiwa quedan como alternativas de garantías, pero el plan principal pasa por la pareja Lukic–Palacios.

Jack Taylor sigue fuera por su problema de rodilla y continúa inédito en la temporada. En banda, Abdul Fatawu regresa tras cumplir sanción y añade competencia en los costados. El señalado, por pura lógica, es Daizen Maeda, que siente la presión por esa plaza.

O’Neil tocó el sistema ante el City y apostó por una defensa de tres centrales. Tiene sentido que mantenga la idea. Leif Davis y Abdoul Ouattara, como carrileros, le dan amplitud sin desprotegerse atrás. En casa, frente a un Forest frágil anímicamente, ese dibujo suena más a sensatez que a conservadurismo.

Forest llega herido y sin gol

El relato de Forest es muy distinto. Oliver Glasner todavía no ha encontrado un ritmo reconocible desde que se sentó en el banquillo. Los números son fríos y contundentes: cinco puntos, una diferencia de goles de -4 y ningún tanto marcado en cuatro partidos como local. Por eso viajan a Portman Road como penúltimos. No hay maquillaje posible.

Los problemas se reparten por todo el campo. En ataque, la baja de Igor Jesus por una lesión en la pantorrilla, al menos hasta final de mes, deja a Liam Delap como referencia casi obligada en punta. Chris Wood queda como opción de relevo, pero el foco ofensivo recae sobre el joven delantero.

En la mediapunta, la gran incógnita se llama Morgan Gibbs-White. Se perdió la derrota ante Arsenal por un problema muscular, aunque Glasner dejó caer que estaba cerca de volver. Si está para jugar, debería ser titular. Sin matices. Forest necesita desesperadamente a alguien que conecte la medular con el ataque, y él es la pieza más clara para ese rol.

Con Gibbs-White en el once, James McAtee podría retrasar unos metros su posición. Si no llega, todo apunta a que Nicolas Dominguez mantendrá su sitio en el centro del campo.

En defensa, Nikola Milenkovic ya reapareció en la convocatoria frente a Arsenal tras superar una contusión ósea en la rodilla. Podría ir entrando con cuidado en la rotación. Nicolo Savona sigue fuera a largo plazo por su lesión de rodilla y no juega desde enero, un vacío que Forest ha tenido que aprender a gestionar sin solución inmediata.

El regreso de Liam Delap y un partido lleno de matices

Hay un ángulo que domina el relato previo: el regreso de Liam Delap a Portman Road. Allí dejó una buena impresión antes de marcharse, y ahora vuelve vestido de rojo y blanco, con la misión de rescatar a un Forest que necesita puntos y confianza.

Delap ha dejado destellos desde su llegada. Firmó el gol que abrió el camino en el 2-1 en el campo de Aston Villa y ha demostrado que, con metros por delante, puede ser letal. Ante un Ipswich que probablemente se proteja con muchos hombres pero que, por su propia ambición en casa, dejará espacios en transición, el escenario parece hecho a su medida. El área y los contragolpes le esperan.

El pronóstico, sin embargo, no es sencillo. Hay argumentos para los dos lados. Ipswich presenta mejor posición en la tabla, juega arropado por su estadio y vive un clima más estable. Forest se agarra a unos números subyacentes más sólidos de lo que indica su clasificación y a la posible vuelta de Gibbs-White, un futbolista capaz de transformar su ataque desde el primer balón que toque.

El balón echará a rodar a las 20:00 BST del viernes 23 de octubre en Portman Road. Para entonces, una de estas dos versiones de la realidad tendrá que ceder. ¿Es Ipswich tan sólido como su puesto indica? ¿Está Forest tan mal como marca la tabla? O quizá, cuando caiga la noche, el engaño de la clasificación alcance a los dos.