Irán presenta queja formal a FIFA por restricciones en el Mundial
La selección de Irán ha pasado de la queja velada al choque frontal. La federación del país asiático presentará una protesta formal ante Fifa por las “restricciones impuestas por los organizadores” en el Mundial, después de ser informada de que solo podrá llegar a Los Ángeles 24 horas antes del decisivo duelo del domingo ante Bélgica.
No es un episodio aislado. Es la culminación de varios días de tensión.
“El equipo más oprimido” del torneo
Tras el estreno en el Grupo G ante New Zealand, el seleccionador Amir Ghalenoei no se mordió la lengua. Describió a Irán como el equipo “más oprimido” del campeonato, una frase que resonó con fuerza en la concentración. El capitán, Mehdi Taremi, fue igual de contundente: los problemas logísticos han convertido las últimas semanas en “un desastre”.
El origen del malestar está en el manejo de los desplazamientos. Después del empate en el Los Angeles Stadium, Irán fue informado de que debía volar de inmediato a su base en Tijuana, México, sin posibilidad de regresar al día siguiente tras una sesión de recuperación, como pretendía el cuerpo técnico.
La federación iraní considera que ese patrón se repite ahora, en un momento aún más delicado. Según su versión, se les ha comunicado que, como ya ocurrió antes del 2-2 frente a New Zealand, no podrán llegar a territorio estadounidense con 48 horas de antelación al partido. El deseo del cuerpo técnico era instalarse con más tiempo en la ciudad sede para ajustar detalles tácticos, aclimatarse y completar un trabajo físico más específico.
Un horario que enciende aún más el conflicto
Lo que termina de encender la mecha es el horario del encuentro contra Bélgica. El duelo está programado al mediodía, hora local de Los Ángeles, el domingo. Con la norma actual, Irán deberá volar desde Tijuana al aeropuerto internacional de Los Ángeles el sábado, a solo un día del choque y con un margen mínimo para entrenar en el escenario del partido, gestionar el cambio de rutina y cuidar la recuperación de los futbolistas.
En su debut, la situación ya fue incómoda, pero menos extrema: el balón echó a rodar a las 18.00, hora local. Esa diferencia de seis horas en el horario del inicio del partido, unida a la obligación de permanecer en la base mexicana hasta la víspera, ha llevado a la federación a dar un paso más.
Queja formal y mensaje directo a Fifa
El viernes, la Football Federation Islamic Republic of Iran (FFIRI) emitió un comunicado con un tono inequívoco. En él, sostiene que las restricciones “no son coherentes con el principio de ofrecer condiciones de igualdad a todas las selecciones participantes” y advierte de que pueden “afectar negativamente a los procesos de preparación de los equipos”.
La respuesta no se quedará en palabras. “En consecuencia, la federación expresará formalmente su insatisfacción y presentará una queja oficial ante Fifa por los canales apropiados”, añade la nota de FFIRI, que pretende llevar el caso a los despachos del máximo organismo del fútbol mundial.
Irán, no obstante, se ve obligado a convivir con el problema mientras espera una reacción institucional. La federación remarca que, pese a las limitaciones, la selección seguirá con su plan de trabajo y mantendrá la concentración “total” en el próximo encuentro ante Bélgica.
La batalla deportiva será en el césped de Los Ángeles. La política, en los pasillos de Fifa. Y ambas llegan para Irán en el momento más crítico de su Mundial.





