Iraola busca a Alex Scott para revolucionar el Liverpool
Andoni Iraola apenas ha aterrizado en Anfield y ya tiene claro el nombre con el que quiere inaugurar su etapa en el banquillo de Liverpool: Alex Scott.
El técnico español ha firmado por dos años para relevar a Arne Slot, despedido la semana pasada tras una temporada gris, con el equipo fuera del podio de la Premier League y sin un solo título que llevar a la vitrina. Quinto puesto, sensación de retroceso y un vestuario que, además, se prepara para decir adiós a pesos pesados como Mohamed Salah, Andy Robertson e Ibrahima Konaté al final del curso.
El margen de error es mínimo. Y la reconstrucción empieza por el centro del campo.
Alex Scott, el elegido
Según informa Sports Boom, Iraola ha señalado a Alex Scott, centrocampista de Bournemouth, como el fichaje que debe encabezar su “revolución” en Anfield. No es un capricho de última hora. El inglés de 22 años viene de una campaña sobresaliente con los Cherries, en la que su rendimiento ha disparado su reputación hasta el punto de ser descrito como “increíble” y atraer la mirada de varios grandes.
En Bournemouth lo saben y se aferran a él. El club está dispuesto a ofrecerle un nuevo contrato que refleje su estatus de pieza clave en el proyecto. Pero el momento de su carrera empuja en otra dirección: Scott ve con buenos ojos un nuevo desafío y, según se entiende desde el entorno del jugador, la renovación en el Vitality Stadium se enfría cada semana que pasa.
Ahí entra Liverpool.
El club de Anfield vigila de cerca la situación y valora lanzar una ofensiva que ponga a prueba la resistencia de Bournemouth. Las cifras marcan el terreno: el conjunto de la costa sur valora a Scott en torno a 60 millones de libras, mientras que, de acuerdo con la información de Jamie Dickenson, Liverpool aspira a cerrar la operación por una cantidad más cercana a los 40 millones.
La negociación, si arranca, promete tensión.
La pieza que le faltaba al centro del campo de Liverpool
El interés no es casual. La pasada temporada dejó al descubierto un problema estructural en la medular de Liverpool. Nombres hay: Ryan Gravenberch, Curtis Jones, Alexis Mac Allister, Dominik Szoboszlai. Calidad, también. Pero el equipo se vio superado con demasiada frecuencia, sin el equilibrio ni la energía constante que exige la élite inglesa.
Curtis Jones, además, entra en el último año de su contrato y su salida este verano se ha convertido en una opción muy real. Esa puerta entreabierta encaja a la perfección con el perfil de Scott: un centrocampista dinámico, con recorrido, calidad en la conducción y la suficiente personalidad para asumir responsabilidad con el balón.
En el tablero de Iraola, Scott encaja como sustituto directo de Jones. Pero no solo como relevo: como declaración de intenciones. Juventud, piernas frescas y un techo todavía por descubrir.
Un fichaje con mensaje para el vestuario
El posible movimiento tiene otro matiz clave: Iraola ya conoce bien el tipo de centrocampista que necesita para que su idea de juego funcione. Intensidad alta, presión coordinada, agresividad sin balón y valentía para romper líneas cuando la jugada lo pide. Scott encarna gran parte de ese perfil.
Para un entrenador recién llegado, contar desde el primer día con una pieza que entienda sus automatismos puede acelerar mucho la adaptación del grupo. No es un lujo, es una necesidad en un verano en el que el club pierde referentes y debe rearmar su columna vertebral.
Todo dependerá del precio. Si Liverpool consigue acercar la operación a los 40 millones de libras, el fichaje de Alex Scott puede convertirse en el primer gran acierto de la era Iraola. Si Bournemouth aguanta en los 60, la directiva de Anfield tendrá que decidir hasta dónde está dispuesta a llegar para darle a su nuevo entrenador el motor que quiere para su centro del campo.
La primera gran batalla del nuevo proyecto ya tiene nombre y apellidos. Ahora falta saber si Liverpool está dispuesto a ganarla.





